Triángulo de Amor Bizarro siguen desvelando más canciones de lo que será Mi Catedral que llegará después del árido SED (2023).
Tras el pop oscuro de «Sacrificio», los gallegos se desplazan hacia un enfoque más concreto y físico con “Pat a trenca”, tema que convierte un recuerdo de infancia en relato de confrontación. La canción parte de una experiencia reconocible: la figura de un profesor autoritario que imponía disciplina a través del miedo y la humillación, frente a la reacción colectiva de unos niños que, cansados, irrumpen en su casa como acto de rebelión.
En lo sonoro, el tema se construye desde una contención tensa que remite al grunge de Seattle, con guitarras secas y una progresión medida que desemboca en una explosión liberadora en el estribillo, donde la voz compartida de Rodrigo e Isa articula una memoria que se niega a desaparecer. Bajo esa descarga emerge una reflexión incómoda sobre el placer de la venganza y la ambigüedad moral de ajustar cuentas con el pasado.












