Jon Spencer es un tipo que no se puede quedar parado, aunque, eso sí, se mueva zigzagueante por un universo sonoro muy reconocible. En esa comodidad dentro del garage y el blues punk, en lo confortable de lo conocido, es donde hay que analizar este Songs of Personal Loss and Protest.
La propuesta arroja una nueva aproximación a su sonido fetiche, una marca de la casa que arroja la energía que transmite en esa línea ineludible que es la mezcla que siempre ha definido al norteamericano y que ahora construye con la ayuda de Kendall Wind y Macky “Spider” Bowman.
Por todo ello, este nuevo elepé se erige como una continuidad más o menos orgánica de su sonido directo, creado por los aporreos a esas guitarras con aristas en las que lo apremiante tiene mucho que decir. “Fanfare (Another Point of View)” proclama los aspectos caóticos que parecen estar en la nómina de cualquiera de sus producciones para entrar en calor.
Si “Knock ‘Em Out” reivindica la validez de la arquitectura del Jon Spencer creador, el de la franquicia sonora que sigue rindiéndose a lo agresivo, lo inmediato y a la cualidad vocal, otros cortes como “Give It Up 4 The Devil”, “Mr. Lion” o, sobre todo, “Step On The Gas” indican que las raíces y las influencias salvajes siguen más que presentes para convivir de nuevo.
La cualidad intensa de “Vermin Attack!” o las fantasías vocales de “Slip Away” acercan la cuestión comparativa respecto a esa línea imaginaria que se traza desde la época de Blues Explosion. Dice el título del álbum que hay algo de pérdida, descontrol personal y descontento social. Esa parte conceptual puede encontrase si se rasca dentro del entendimiento del álbum, pero donde se hace evidente es en la suma a su discografía de estos cortes viscerales que, aun mirando de reojo al pasado, certifican que su crudeza sigue siendo válida en estos tiempos, a pesar de que no se mueva mucho del encuadre.













