Two Gallants – Sidecar (Barcelona)

Son las once de la noche, poco a poco la gente va llenando el local y, por eso de hacer más amena la espera, sale música por los altavoces de la sala; una música tan bailable y moderna como efímera y transitoria. A petición de la banda esa música desaparece y, a modo de introducción al concierto, comienzan a sonar viejos discos de blues del delta del Mississippi durante más de veinte minutos. Este hecho aparentemente anecdótico sirve perfectamente para ilustrar el espíritu de la noche. El irrevocable triunfo de lo atemporal frente a lo coyuntural. De la honradez frente a la pose.

El listón estaba muy alto, What The Told Tells es una de las primeras sorpresas discográficas de este 2006, pero la primera visita a Barcelona del dúo de San Francisco pulverizó todas las expectativas. Desde el primer minuto en que Adam Stephens (voz, guitarra y armónica) y Tyson Vogel (batería y voces) tomaron el minúsculo y próximo escenario de la Sidecar pudo palparse que aquello iba a ir muy en serio. A golpe de eléctrica autenticidad colmaron de satisfacción a los conocedores de su trabajo de estudio y convencieron a los neófitos y a los escépticos a base de honestidad, fiereza, entrañas y buen gusto. Porque mientras Stephens se desgañita y arranca viejos acordes y arpegios a su guitarra, ver a Vogel tras la batería se convierte en todo un espectáculo ¡Ese tío debe de adelgazar dos o tres kilos por concierto!

La música de Two Gallants se sitúa en las coordenadas del country, el folk y el blues añejo pero la despachan con una inusual fuerza más propia del punk o el hardcore. Si Skip James o Robert Johnson hubieran nacido setenta años más tarde hubiesen sonado así. Tal vez hay que darle la vuelta al planteamiento y pensar que en el Siglo XXI todavía es posible emocionar con elementos tan remotos como una historia que contar, una guitarra, una armónica y unos tambores.

Y hablando de dúos, mientras los White Stripes parecen más preocupados por posar para portadas de revistas de tendencias que por componer canciones convincentes, los Two Gallants dan toda una lección de pre-rock con actitud punk. Puestos a comparar, los de San Francisco estarían ideológicamente bastante más cerca de The Evens (el dúo formado por Ian MacKaye, capo de Dischord Records y la baterista Amy Farina) en cuanto a que ambos grupos parecen apostar por la austeridad escénica y optan por despojarse de toda impostura para lanzar un mensaje cristalino: la música y sus valores didácticos están por encima de cualquier otro mecanismo de distracción.

Cuando todos los elementos están a favor sólo hace falta bordar auténticos temazos como “Steady Rollin’”, “Las Cruces Jail” o “Long Summer Day” para redondear una noche mágica y apasionante. Muy grandes.

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