Jello Biafra & The Guantanamo School Of Medicine (Sala Copernico) Madrid 10/07/18

El ex Dead Kennedys y su escuela de medicina de Guantánamo se encuentran de gira por nuestro país, presumiblemente para aprovechar su visita al Resurrection Fest, que comienza este fin de semana. Sea como fuere, este mini tour avalado por la promotora HFMN CREW, es una buena ocasión para ver al californiano ya que sus visitas por aquí son bastante escasas.

En Madrid abrían para los norteamericanos una banda de lujo, una “super banda” o el “Dream Team” del punk madrileño –poniéndonos en plan “yankees”– MadPunk, formación que agrupa miembros de los históricos: Espasmódicos, TDK y Larsen, pioneros indiscutibles los dos primeros del hardcore en España, pioneros también TDK (Masters TDK) en fusionar rap y rock – fijándose probablemente en los Beastie Boys y míticos los terceros, a pesar de su escaso cancionero.

Salían por lo tanto al escenario J. Siemens (guitarra), Esteban Palazuelos (guitarra), Héctor Lucas (bajo), Magüu (batería) y Jose Luis “Monje” a la voz. Cualquier no conocedor del repertorio hubiera pensado, al ver un setlist con más de veinte temas, que eso iba a ser un concierto de Springsteen; nada más lejos de la realidad: los temas de las tres bandas raramente llegaban a los dos minutos de duración.

Así se fueron despachando canciones como “Cruel”, “Carne picada”, “Noche de destrucción en el Rock-Ola” o “1943”. Temas fulgurantes, imprimidos por cuatro músicos certeros que, con el paso de los años, saben donde estar sin resaltar ninguno por encima de los otros junto a un vocalista infalible, todo el rato en su sitio.

Dejaron las más celebradas para el final, entre las que se contaron “Israel”, “La farmacia de mi barrio” o “Frontera Francesa”. Concierto brutal con sabor a arqueología e historia del punk patrio.

Llegaba la hora de recibir al legendario Jello Biafra, el hombre que se presentó a la alcaldía de San Francisco para ridiculizar el proceso electoral y que, sorprendentemente quedó en cuarto puesto, lo que da la idea de la influencia del cantante y sus Dead Kennedys en la California de finales de los setenta. Criticado por unos y alabado por otros, lo cierto es que Biafra ha seguido adelante con sus postulados musicales independientes, al frente de Alternative Tentacles y ayudando a artistas y bandas que merecen su atención.

Ante una sala Copérnico prácticamente llena y con un publico expectante y ávido de una buena ración de velocidad, salían al escenario The Guantanamo School of Medicine, haciendo la “intro” de “Satan´s Combover”, para que al poco ya saliera dando saltos el propio Jello, enfundado totalmente en un abrigo morado y con una camisa de barras y estrellas, ropa de la que se iría desprendiendo hasta quedarse con la camiseta/broma de “Nazi Trumps Fuck Off”.

El poderío, tanto musical como escénico, es innegable, y aunque los años pasan para todos, el californiano, además de hacerse acompañar de una formación más que solvente, conserva su inapelable puesta en escena, sudorosa, repleta de sus clásicas muecas e interactuando con el personal durante todo el rato.

El concierto iría de menos a más con momentos más celebrados que otros, como es natural, pasando de temas reseñables como “People With Too Much Time”, a otros como “A Boring Day”, así hasta llegar a uno de los momentos más esperados –no nos engañemos– “California Über Alles”, de los Dead Kennedys, nombre sobre el cual ya no posee ningún derecho, ni musical ni económico, aunque al bueno de Jello eso le traiga al pairo.

“Let´s Go Stare at Bloody Dead People” marcó el ecuador del concierto hasta llegar a “Police Truck”, otro de los temas más emblemáticos de los Kennedys Muertos. Claro que hubo algún “speech” entre tema y tema, aunque bastantes menos que en su anterior visita, allá por el 2009, con un discurso menos “incendiario” también. No pudieron faltar menciones al actual presidente de Estados Unidos, con la reconversión de “Nazi Punks Fuck Off”, a la anteriormente mencionada “Nazi Trumps Fuck Off”, y una aclaración a parte del publico cuando alguien gritó: “Fuck U.S.A!”, explicando que no toda la gente que vive en Estados Unidos es como Trump.

Mientras comenzaban los primeros riffs de “Holyday in Cambodia”, sabíamos que se estaba gastando los últimos cartuchos de un concierto disfrutable y por qué no decirlo, medido en cada uno de sus gestos y aspavientos, y es que Jello Biafra es un profesional, que da a su publico lo que quiere, actitud que puede chocar con los predicamentos del Punk. No obstante fue él el que dijo en el 2013, que el Punk debería haber muerto hace muchos años: larga vida a Jello Biafra.

 

 

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