Triángulo de Amor Bizarro dejan atrás su XX aniversario e inician nueva etapa con Mi Catedral (Sonido Muchacho), un disco con el que «miran a pasado y futuro, sacando jugo a todo lo aprendido para armar unos cimientos que vienen de su experiencia, de esa manera de fundir ruido y melodía sin desfallecer ni dejar de confrontar desde su más que necesaria honestidad».
Hablamos con Isa Cea y Rafa Mallo de su reinicio, de su papel en la escena, su trayectoria y de unas canciones que conforman uno de los mejores trabajos de su ya larga carrera.
«Las pantallas consumen los tiempos de pensamiento y los convierten en algo vacío»
Ha pasado el 20 aniversario, dos décadas haciendo discos y todos diferentes, aunque siempre sonáis a vosotros, por así decir. Hay discos más instantáneos, más expansivos, más abrasivos como fue SED… ¿Cómo afrontáis el reto del papel en blanco?, de decir, ahora venga, vamos a un disco nuevo. ¿Tenéis la sensación de que ya habéis dicho todo o, buscáis nuevas maneras de contarlo?
Isa: Hombre, dicho todo, yo creo que nadie tiene dicho todo ya. En la vida, cada día que pasa es diferente y nosotros que sacamos disco cada tres años, imagínate si vemos cosas nuevas que contar. O que tenemos intensidades diferentes, nos cambia el paradigma directamente. Estamos siempre atentas.
Rafa: Es increíblemente amplio todo lo que puedes hacer, nuestra limitación somos nosotros y nuestras capacidades. Siempre se te ocurre algo, intentas llegar un poco más lejos y te das contra ti mismo. Pero siempre hay una canción por hacer o algo que quisiste hacer y no fuiste capaz y ahora crees que puedes. Realmente no existe una fórmula ni nada así, es como que siempre te estás enfrentando a algo nuevo. Y luego el improvisar, nos juntamos en el local, nos ponemos a tocar y siempre grabamos todo lo que hacemos. A veces en el mismo momento te das cuenta de que algo es interesante. Hay un trabajo constante, aunque al final nuestro ciclo son tres años, parece no salimos de ahí aunque queramos ir más rápido.
Y supongo que en el sonido del disco habrá influido esa gira 20 aniversario, de estar solo los tres, cuando salió Zippo y tuvisteis que enfrentaros a cómo sonar como trío, ¿no?
Rafa: Sí, yo creo que ya no sólo cómo sonar, que también, sino el estar interactuando mucho entre nosotros y estar un poco la cuerda floja. Fue algo que nos dio una perspectiva interesante de tocar y que después también aprovechamos a la hora de grabar. Ahí aprendimos nuevas formas de hacer, llevar al límite ciertas cosas que después sí que repercutieron en el álbum. Fue un poco enfrentarse desde otro lado, no desde la memoria, sino saber intuir por dónde iban las canciones y meterte de lleno, algo más visceral, que yo creo que eso sí que también se transmitió en Mi Catedral.
Isa: Sí, totalmente.
Da la sensación que es un disco con canciones que, en lugar de ser sobre cosas, son contra cosas. ¿Sentís que el disco nace más de esa necesidad?
Isa: En realidad intentamos explicar o ponerle luz a las cosas que tienes alrededor. Que vivimos en un mundo también muy complicado. Muy globalizado, demasiadas cosas que procesar en demasiados sitios. Hay una cantidad de sobreinformación y de caminos muy marcados que intentas tener una perspectiva, y al final usas la música o el arte como una forma de explicar o de entender lo que pasa en el mundo.
Yo, por ejemplo, siempre digo que en realidad tengo más claro lo que no me gusta que lo que me gusta. Pero luego influye lo que hablaba antes Rafa cuando decía que nos íbamos encontrando lo que íbamos a hacer después de ese 20 aniversario. Creo que esos conciertos fueron también una especie de lucha, de decir, vamos a meternos aquí y vamos a tocar dos discos que no vamos a saber qué canciones van a salir cada noche. Y era como meterse un poco en la pelea, pero al mismo tiempo detrás de esa pelea había algo, y ese algo era que nosotros tres teníamos que pasar para llegar al grupo de tres que somos ahora.
Rafa: A mí me parece que el disco es bastante positivo, es como que siempre hay un… como un ánimo al movimiento, como un… resolver las cosas. No solo criticarlas.
Yo lo veo un disco muy variado con ópticas distintas en cada canción, temas que crecen en los que siempre vas encontrando matices. Y creo que sé de qué hablo, que os conozco desde el peluche (NdA. Primera maqueta del grupo que venía en una funda de peluche).
Isa: Es lo que te decíamos, desde el peluche nos metimos también en esa guerra para crear esto, y al final yo creo que está ahí un poco todo lo que hemos ido haciendo estos años Se ve hasta dónde podíamos llegar, y sobre todo, también entendiendo lo que somos, aunque iniciando una nueva etapa.
Rafa: Sí, volviendo a la primera pregunta es un poco como que llevas haciendo cosas mucho tiempo, pero siempre tienes nuevas cosas por hacer. Este disco sería imposible sin todos los otros, pero llega en otra etapa totalmente diferente.
Compusisteis muchas de las canciones a piano, un instrumento normalmente que se asocia a la introspección, lo contrario a vuestra música. ¿Qué liberó el piano que la guitarra llevaba años tapando?
Isa: Bueno, más que el piano, digamos que fue entender un poco el lenguaje musical. Llevamos unos años estudiando teoría musical y es algo que te abre. Tú tienes una forma de hacer que es muy de oír y la seguimos teniendo. Algo súper machacado durante 20 años de “conservatorio del oído”, de tener una cultura musical aprendida. Después de eso nos metimos a estudiar música e hicimos el proceso al inverso. Ahí vimos lo que pasa en la parte más teórica de toda esta historia y esto nos abre un mundo nuevo, lo que nos permitió conservar nuestras formas, pero ampliarlas. Esto te da una nueva visión, ves cómo puedes combinar diferentes cosas, cómo puedes integrar diferentes melodías. Y llevar las canciones hasta donde queríamos, no hasta donde podíamos.
Rafa: Sí, más que piano contra guitarra, es no perder las intuiciones que tú sabes que te funcionan. Es como tú tienes tu forma de hacer, tú compones…
Isa: Digamos que llevamos el clásico al punk. Somos un grupo de ensayo y es en el local de ensayo donde hacemos las canciones. Aunque partan del piano realmente se empiezan y se acaban en el local entre los tres, pero usando la parte más teórica, eso es lo que caracteriza al disco.
«Este disco sería imposible sin todos los otros, pero llega en otra etapa totalmente diferente»
Hablemos de algunas canciones. “SMT en el Palacio Real” tiene ese inicio a piano y luego explota. Habláis de la dictadura de las estructuras digitales. ¿Internet está destruyendo las escenas culturales?
Isa: No creo que sea solo Internet, pero sí que detrás de todas las plataformas digitales hay cuatro personas. Hay cuatro ideales muy capitalistas. Y aparte de esta depresión algorítmica que te lleva por un camino sin que tú te enteres y te consume un poco los tiempos, digamos, de pensamiento libre y los convierte en algo vacío. Si tú estás dos horas viendo reels -que a todos nos pasa-, a lo mejor ese tiempo antes lo dedicabas a mirar a un punto fijo de la pared y a pensar cosas por ti mismo. Muchas veces el arte viene de ese aburrimiento.
Luego las carencias que tenemos. En España el problema de la vivienda también afecta mucho a la creación porque no hay espacios donde la gente joven se pueda reunir más libremente. Te obliga a la forma barata de reunión y la forma barata es el móvil. Porque tú no puedes pillarte -por tres pesetas como nosotros hicimos- un bajo de un taller cascado, meterte allí con 20 colegas y estar toda la tarde. Se van rompiendo todas esas cadenas. Como el no poderte ir a estudiar fuera porque no puedes pagarte un alojamiento. Todos esos espacios donde antes se creaba, se crecía y se rompía lo viejo para crear nuevas formas de pensar, se han transformado en algo más controlado de lo que creemos. En esos espacios no había una jerarquía tan clara como la que hay dentro de los móviles, donde todo está sometido a unos números y a una presión. Todo esto va en contra de la creatividad, en contra de rebelarse contra las cosas. Aunque siempre mantengo la fe en que haya, ¿sabes? Bandas… armadas no, pero bueno.
Rafa: Armadas con instrumentos.
Isa: Armadas con instrumentos que intenten crear por ellos mismos y ellas mismas. Lo positivo siempre será que en esta mierda de paradigma que toca, haya un poco más de igualdad que antes también.
Rafa: Yo creo que sí que hay sitio. De repente el mundo real se trasladó al mundo digital y ese mundo digital se vendía como un mundo libre, pero no es así para nada. Se le achica el espacio a la contracultura, pero siempre hay gente que necesita expresarse y comunicarse. Lo que dice Isa sí que me parece muy importante, consiguieron aislar mucho a la gente y es mucho más difícil conectar. Antes teníamos siempre la calle, teníamos siempre el grupo.
Siguiendo un poco con esto, en “Media Vida” habláis del tiempo perdido, de la cola eterna, de esa clase trabajadora que no tiene tiempo para nada y está consumida por mil mierdas e incluso también por las pantallas.
Isa: Sí, por todo.
Rafa: Y nos pasa a todos. Esa fue de las primeras que empezamos a trabajar y no cambió mucho hasta el final. Nos molaba mucho ese tema de urgencia que yo creo que todos empatizamos con eso. Más que estar esperando, la urgencia. Como la sensación que te trae la canción de que quiero hacer algo y quiero correr. Quiero ponerme en acción y salir de esa cola.
Isa: Que estás esperando siempre un poco tu turno. Y el rollo de ser un más espectador que actriz.
“Matar un rey” es la canción más explícita. Tiene una cosa muy buena que la ironía la hace mejor. Es decir, dice lo que no se puede decir diciéndolo. ¿Hay algo que hayáis querido decir o escribir y no os hayáis atrevido?
Isa: No, yo creo que todo lo contrario. Precisamente no tener que ser tan explícito y dejar margen para que cada persona llegue a la conclusión sin tener que llevarle de la mano palabra por palabra es mucho más interesante. Y además creo que es algo que Rodrigo hace muy bien en la canción y es como juego… ¿Qué pasaría si…?
Rafa: Sí, en este disco hay muchas canciones que son como pensamientos unidos. Y al final cada canción tiene como un sentimiento, un pensamiento que está ahí.
Luego hay canciones donde habláis a las claras: “En Palestina Dios muere todos los días”, una frase de “BBBMV a.r.m.a.s.” cruda y explícita. ¿Hay cobardía en esta industria por no llamar las cosas por su nombre?
Rafa: No diría cobardía. Yo creo que es algo sobre lo que se pone el foco cada cierto tiempo. Ojalá se pudiese poner de forma constante y hacer que dejase de pasar eso. Yo creo que la gente informa y se implica lo que puede, igual que nosotros. Cada uno lo que tiene que llegar a entender es que siempre se puede hacer algo. Por poco que sea, todos podemos hacer algo y eso será mejor. Por desgracia los que más pueden hacer son los que menos hacen.
Isa: Eso por descontado. Lo que más me mosquea de estas situaciones es que siempre, por encima de todo, hay un interés económico. Lo que hay por encima de que un niño salga muerto de unos escombros es que alguien gane más dinero y eso es repugnante. Al final todo esto es una política de empresarios, grandes fortunas que están sacando tajada de las cosas más miserables, como por ejemplo este genocidio. Todos formamos parte de ese pelotón y todos podemos estar debajo de esas ruinas. Y es terrible.
Que haya gente que con pocos recursos y siempre haga algo por apoyar es digno de aplauso y siempre nos tendrán a su lado.
Lo he hablado con gente como Nacho Vegas o como Javi de Parquesvr… ¿vuestro compromiso os ha costado algún tipo de censura o de veto en algún lado?
Isa: Nunca lo sabes eso, yo creo que eso es mucho más sutil de lo que parece. Hay un lobby ahí claramente que hace que suba lo que no molesta y que va velado y lo que molesta cuesta que llegue a más sitios. Tú tienes un apoyo que te pasa detrás y tú vas por un camino que sabes que puedes decir hasta aquí. Y es más, yo creo que ya va dentro de… ¿Hasta dónde quieres llegar? Si quieres llegar hasta ahí arriba, ya sabes que vas a perder muchas de las cosas. En el momento que un grupo pasa a dar el paso grande, pues ya sabes que ahí hay un tajo que tienes que dar a nivel mensaje, a nivel estrategia.
A nosotros no nos preocupa eso. Hacemos lo que hacemos y punto. No le preguntamos nada a nadie. Sabemos de sobra que hay sitios donde no vamos a sonar y hay sitios en los que no vamos a ir porque funciona así.
Rafa: Porque no nos van a llamar directamente.
Isa: Estamos haciendo un camino por otro sitio. Ese no es nuestro sitio. No nos interesa tampoco demasiado entrar. El mensajito así a medias y la frasecita súper estudiada es algo que implica tanto trabajo y tanto proceso, que es muy diferente a lo que yo hago. Ya no solo por ética, que desde luego es la primera cosa, pero también por exigencia.
Me considero una persona súper afortunada y muy feliz de dedicarme a lo que me dedico, nos metimos en mil guerras para poder seguir haciéndolo y poder dedicar el tiempo a esto que hacemos y no a otra cosa. Y puedo mirar atrás y estar contenta y además de tener gente al lado que considero familia, que considero amigos para siempre. Hicimos algo grande y guay juntos, que puedo enseñarle a mi hijo y decirle, pues mira, a lo mejor no te gusta nada, pero estoy orgullosa de esto.
Dais una imagen de honestidad que también se valora.
Rafa: Es un poco lo que dice Isa, es que nosotros hacemos lo que hacemos y no pensamos en filtros ni en las redes sociales, ni en algoritmos. Lo importante es hacer la música en los términos en los que la hacemos y en ningún momento entra nadie a decirnos cómo tenemos que hacer las cosas ni qué tenemos que hacer o decir.
Isa: Se pierde demasiada energía en eso.
Siempre habéis sido un grupo político, pero no habéis sonado panfletarios. Pero incluso ahora mismo denuncias algo y te sale el imbécil de turno a decir que eso es una pose.
Rafa: Yo creo que al final es un poco lo que hablábamos antes. Nosotros nos dedicamos a hacer canciones. Lo que queremos decir y cómo lo queremos decir están las canciones. Y luego, pues eso. Si te encuentras con cosas graciosas que son fácilmente ya no rebatibles, es fácil reírse de ellos, pues tiras para adelante. Al final tenemos una energía y preferimos gastarla dedicándola a lo que nos importa.
Hay una canción del disco que me gusta mucho, que es muy Raveonettes, la de “Este contra Oeste”. Es una declaración de amor entre vosotros, entre Rodrigo e Isa, ¿no?
Isa: Pues no lo sé (risas).
Es una declaración de amor bizarro (risas)…
Isa: Bueno, sí, un poco canción de amor, no sé. ¿Tú cómo la veías, Rafa? ¿Tú pensabas que era por ti o qué? (risas)
Rafa: (risas) No, yo lo veía como una relación, pero no os veía a vosotros.
Isa: Pero esto no lo hablamos nunca, ¿eh? Rodrigo y yo nunca hablamos de lo que tratan las canciones.
¿Ah no?
Isa: No, jamás, jamás. Esto es una cosa que es así y se hace así y ya está.
Rafa: Esto podría comentarlo con Rodrigo. Yo tengo mi intuición de hacia dónde va, pero… no sé.
Isa: Podría ser una canción de amor pero no tiene por qué ser, ¿sabes? Una canción de amor de dos personas que de repente… Rafa, creo que tiene una idea (risas).
Rafa: Lo que mola es que cada uno al final le sacamos nuestro significado propio, aunque justo el germen del que sale la canción, pues exactamente no lo sé.
Isa: Nunca nos explicamos las letras de las canciones.
Esto me sorprende muchísimo, que no os expliquéis las letras de las canciones…
Isa No, yo hago mis cábalas y tengo mis ideas y ya está, y de eso no hablamos. Tienes que filtrarla… Sobre todo, cuando a lo mejor canto yo, que yo las tengo que tener en mi cabeza a mi manera. Y nadie te puede explicar.
Rafa: Sí, que yo para mí también las canciones a veces son como eso, el sentimiento y la sensación. Yo creo que viene también de cómo cada uno escucha música. Yo siempre me quedo más con el general de la canción que con desgranar de dónde viene esta letra y de qué está hablando.
Siguiendo con esto, una duda así personal. En una banda como la vuestra, ¿cómo se negocia un desacuerdo artístico cuando la persona del otro lado es tu pareja?
Isa: A gritos (risas).
Rafa: Sí, por lo menos aquí es así. Cada banda seguramente es diferente.
Isa: Esto es una guerra, tío (risas).
Rafa: Al final llevamos un montón de tiempo tocando juntos y yo creo que ya estamos todos en cierta sintonía. No recuerdo que llegase algo al local de alguien y se dijera: ¡No, jamás!
Isa: Al final son gritos más por llegar al sitio que sabes que tienes en la cabeza y después, claro, hay gritos porque… Yo, por ejemplo, hago un clic en un sitio que me sale mal y puede salirme mal durante 80 veces seguidas.
Rafa: A mí me cuesta hacerme entender o entender a los demás…
Isa: Y a Rodrigo le cuesta explicarse sin parecer que le sale humo de la cabeza y todo parece que es como que va a explotar algo. Y, claro, al final estás en un momento tenso.
Rafa: Es algo muy de los procesos creativos. Lo guay es que lo haces en conjunto. Sería imposible que hiciésemos estas canciones en solitario. No podríamos.
Escucha Triángulo de Amor Bizarro – Mi Catedral (Sonido Muchacho)
Próximos conciertos Triángulo de Amor Bizarro
10/10/26 — Boiro — A Pousada
30/10/26 — Palencia — Universonoro
31/10/26 — Granada — Planta Baja
13/11/26 — Bilbao — Stage Live
12/12/26 — Oviedo — Kuivi Almacenes
19/12/26 — Sevilla — Sala X
17/01/27 — Girona — Sala la Mirona NEU!
29/01/27 — Albacete — Sala Clandestino
30/01/27 — Murcia — Sala REM
12/02/27 — Santiago de Compostela — Capitol
13/02/27 — Vigo — Rouge
19/02/27 — Toledo — Círculo de Arte
20/02/27 — Málaga — La Trinchera
26/02/27 — Barcelona — Sala Apolo
12/03/27 — Madrid — La Riviera
Entradas ya a la venta en su web.















