Esperanza Spalding

Esperanza Spalding (29 Festival de Jazz de València) 07/07/26

Hace mucho que Esperanza Spalding (Portland, 1984) dejó de ser la niña prodigio del bajo para convertirse en una artista libre que afronta el jazz y otras músicas desde una perspectiva casi cósmica, sin más límites que los que ella misma se imponga, que no suelen ser muchos. Así ha pasado de hacer discos celebrados, laureados y muy asequibles a un público amplio como Esperanza (2008) o Radio Music Society (2012) a grabar con Milton Nascimento o publicar álbumes tan complejos y arriesgados como 12 Little Spells (2018) o Songwrights Apothecary Lab (2021).

Con ellos -y con sus constantes giras- ha consolidado una trayectoria que la afianza como una primera figura del jazz (visto éste, claro, desde una perspectiva amplia). Y es por eso que su presencia en la 29 edición del Festival de Jazz de la ciudad de València fuera el plato fuerte de un certamen que se posiciona ya como uno de los principales de España. No en vano cuenta con una localización tan privilegiada como es el Palau de la Música, situado justo en el margen del jardín del Túria, cuya Sala Iturbi registró ayer un lleno total para recibir a esta luminaria.

La cantante favorita de Barack Obama se presentó puntual y con total humildad, caminando entre sus dos acompañantes –Matthew Stevens a la guitarra y Eric Doob a la batería- totalmente ataviados de blanco y ella luciendo recogida su característica melena rizada y un vestido sencillo y hasta anodino, tanto, que su presencia no resaltaba especialmente, ni siquiera ante la gran ovación del público que la esperaba. Sin embargo, todo cambió cuando se aproximó al micro.

Empezó a decir, algo tímida y a modo de explicación innecesariamente apaciguante, que iban a tocar muchas canciones, de todos sus discos, así que “whatever you came to hear, maybe you’ll get it” (lo que sea que vengais a escuchar, puede que lo obtengáis). Algo que no necesariamente cumplió, pero pretendía ser una especie de concesión a priori a un público al que quizás ella calificó de algo ajeno a todo lo que no fueran sus discos más comerciales. Quizás por eso su empeño de que todos cantáramos o sus generosas explicaciones -en un inglés algo más rápido de lo deseable para el general de los presentes- entre canción y canción.

Con Stevens al bajo eléctrico y Doob imponiendo un groove sutil, comenzó a sonar “Formwella 1”, un tema que juega con la polifonía vocal y en el que ella hace participar al público, formando una especie de masa que, la verdad, es inexplicable, pero queda muy bien. Quizá por eso es un habitual a modo de apertura de sus conciertos, pero lo realmente impresionante es cuando toma su contrabajo (Matthew pasa a la guitarra) y comienza a hacer eso que en ella parece tan sencillo, pero es en realidad sobrenatural: cantar estructuras complicadísimas a un nivel vocal que rebasa lo humano mientras ejecuta fraseos totalmente inalcanzables para cualquier persona de a pie en su instrumento.

Es algo que por más que se vea muchas veces, nunca deja la boca a menos de cinco centímetros de apertura. Es asombrosa la capacidad de esta mujer para generar tanta música por sí misma, un portento que además, en este formato de trío, adquiere más relevancia todavía, porque tiene espacio para lucirse. Normal que saliera tan recatada. No le hace falta más que abrir la boca para destacar.

Suena una espectacular versión del clásico “You’ll never walk alone”. Esperanza nos hace saber que escuchó por primera vez esa canción en la voz de la reina del gospel, Mahalia Jackson, exigiendo un gran aplauso en su recuerdo. No será el único homenaje a grandes músicos que la han influenciado. Ella hace lo suyo, pero es consciente de que es, en parte, la culminación de un largo recorrido. Por eso se atreve con más standars. Suena “Laugh clown laugh”, el antiquísimo clásico compuesto para la película del mismo título protagonizada por Lon Chaney.

A todo esto ella le da un toque intransferible, eminentemente personal, que no por estar encajado -se nota- dentro de un guión, elimina espacio para improvisación y lucimiento de cada uno de los excelentes músicos en el escenario. Dodds se marca un solo de batería que va de menos a más y demuestra el justo virtuosismo como para no atragantarse. Sirve de antesala a otras interpretaciones por parte de un trío especialmente inspirado que lo da todo. Se nota en la bailonga “Thang (Hips)” que aporta el toque funk o ese pequeño clásico propio que es  “I know you know” y resulta inevitable en su repertorio.

Esto supone un cénit claro en un concierto que no baja el listón ni por un momento. Aprovechan para virar un poco hacia Brasil. Spalding cuenta la experiencia que fue tener el privilegio en 2022 de grabar junto a uno de los mayores artífices de la MPB, Milton Nascimento, autor, junto a Lô Borges, del que podría considerarse el mejor disco jamás hecho en ese país (o incluso sudamérica), Clube da Esquina. Ofrece interpretaciones de “Cais” y “Outubro” y la sutileza y el cariño con que las afronta llega a estremecer.

Igual que estremece la recta final con temas como el homenaje a Wayne Shorter “Endangered species”,  “The way you are” o ese colofón al salir de nuevo después que su público se pusiera en pie para dedicarle una sonora ovación y ofrecer el bis obligatorio: “Black gold”, su clásico himno de empoderamiento y compromiso, suena especialmente potente dados los tiempos que corren en su país. No sabemos si lo escucharon en Washington, pero aquí en València, desde luego, sentimos profundamente su mensaje, de nuevo cantando todos juntos. Un recurso que la de Portland empleó quizá demasiadas veces para implicar a su público. Algo innecesario, porque en un concierto así, sideral, estratosférico, uno se mete tan adentro que, de hecho, le cuesta salir. Ni paseando de camino a casa bajo la sofocante temperatura del mes de julio, se te quita de la cabeza. Tal vez sea porque le sitúa a uno en un estado mental capaz de soportar el calor, aunque sea extremo.

Fotos Esperanza Spalding: Susana Godoy

The Dharma Chain foto
9 de julio de 2026
Escucha el nuevo álbum de The Dharma Chain
Arde Bogotá
9 de julio de 2026
Arde Bogotá estrenan 'Bigger Splash' tras su actuación sorpresa en Mad Cool
Kokeshi
9 de julio de 2026
La banda japonesa Kokeshi ofrecerá en Madrid su única actuación en España
Alabama Shakes
9 de julio de 2026
Alabama Shakes anuncian primer disco en once años
Gilla Band
9 de julio de 2026
Gilla Band confirman nuevo disco para septiembre
Ramones
9 de julio de 2026
Green Day, Rancid, Blink-182 y C.J. Ramone juntos, para homenajear a Ramones
Camila Cañeque
9 de julio de 2026
Libro: Anuncios de Camila Cañeque (La Uña Rota)
8 de julio de 2026
Talk To Him: Los 20 Mejores Bajistas de Mi Vida. 2ª Parte. Del 10 al 1
Interpol
8 de julio de 2026
Escucha 'Iron City', nuevo single de Interpol
Franco Battiato
8 de julio de 2026
Madrid dedica una placa a Franco Battiato en reconocimiento a su legado
la playlist emergente de la semana
8 de julio de 2026
La PlayList Emergente de la Semana
Sebastien Tellier
8 de julio de 2026
Sébastien Tellier ofrecerá dos conciertos en nuestro país este verano