Iona Zajac – Bang (Autoeditado)
La escocesa Iona Zajac ha tenido la agenda muy ocupada en los últimos meses. Ha sido telonera de Arab Strap, Cassandra Williams, Lankum, nada menos que 25 noches abriendo para Alison Moyet, así como cantar “I’m A Man You Don’t Meet Every Day” en Dublín junto a The Pogues en la celebración del 40 aniversario de Rum Sodomy & The Lash. Toda una ascensión meteórica para una compositora que lo tiene todo para situarse como una de las artistas a tener más en cuenta de la última hornada.
Zajac se considera una artista que se deja guiar por la intuición, así que no es raro rastrear en su álbum de debut, Bang (Autoeditado, 2025) influencias de toda la música le ha acompañado en su formación musical y sentimental. De los nombres arriba señalados existen estas relaciones de semejanza, aunque no hay que olvidar nombres como Leonard Cohen, Sibylle Baier, Margo Guryan, Jonni Mitchel, entre otras influencias que ella maneja con soltura.
Es un disco en donde convergen su poderosa voz, que siempre se sitúa en el centro de todos los temas, y una instrumentación espartana pero, del mismo modo, de gran fisicidad. De esta manera, la seguimos por senderos ya transitados con frecuencia, pero que mantienen el magnetismo intacto, y que van del rock de aires celtas de la inicial “Bowls” (me recuerda mucho a la forma de entonar de PJ Harvey), pasando por la sensual voluptuosidad de “Bang” o la zigzagueante senda de “Dilute”.
Los ecos al folk setentero en “Summer” es una de las perlas del disco, en donde con su prosa habida de tomar detalles de la vida diaria (se siente admiradora de la poesía de Emily Dickinson), expone su esperanza de que, aunque la vida sea oscura, siempre hallaremos en los bolsillos destellos de luz; la forma de empuñar el mástil en “Salt” retiene ecos de Ben Jansch, y ambientación space country delimitan la orfebrería armónica de “Murder Mystery”. Un disco excelente.

