No Music For Genocide, iniciativa de boicot musical contra Israel conformada por más de 1.000 artistas y sellos han decidido retirar o bloquear el acceso a su música en ese territorio, en respuesta al genocidio en Gaza, la limpieza étnica en Cisjordania ocupada, el sistema de apartheid vigente dentro de Israel y la represión internacional de los movimientos de apoyo a Palestina.
Estos días ha publicado una carta abierta en la que pide el boicot a Eurovisión por parte de «las cadenas públicas, los artistas, los organizadores de las proyecciones, el equipo técnico y los fans». El argumento principal del movimiento es que Rusia fue expulsada del concurso en 2022 debido a su invasión de Ucrania, y sigue vetada por la Unión Europea de Radiodifusión (UER), organizadora del evento.
«Sin embargo, más de 30 meses de genocidio en Gaza —junto con la limpieza étnica y el robo de tierras en la asediada Cisjordania— no se consideran suficientes para aplicar la misma política a Israel», argumenta la carta.
Paul Weller, Kneecap, Peter Gabriel, Massive Attack, Hot Chip, Primal Scream, Fontaines D.C., Young Fathers, Japanese Breakfast, Rina Sawayama, BADBADNOTGOOD, Arca, Enter Shikari, Soccer Mommy, Amyl and The Sniffers, Ana Tijoux, Grizzly Bear, King Krule, Ben Howard, Brian Eno, Sigur Rós, Mannequin Pussy, Erika de Casier, Sudan Archives, Luna Li, Yeule, Amine y MJ Lenderman, junto a sellos como Hyperdub, NTS, Bayonet Records, LEAVING Records, PAN y Topshelf Records y dos antiguos ganadores de Eurovisión —Charlie McGettigan yEmmelie de Forest— se encuentran quienes han firmado la carta.












