Atendiendo a lo recogido en su página de bandcamp, la persona que se esconde tras el alias de waterbaby es de esas que viven los avatares de la vida con los sentimientos a flor de piel. Es normal si tenemos en cuenta que es joven, y además en el proceso de elaboración de un primer disco largo, tuvo que pasar por una ruptura amorosa. Los primeros amores dejan huellas que cuestan cicatrizar. Nada nuevo.
Esta mujer nacida en Estocolmo y de nombre real Kendra Egerbladh factura en Memory Of A Blade (Sub Pop, 2026) un pop de cadencias templadas que, antiguamente lo conocíamos como bedroom pop – supongo que esta etiqueta seguirá vigente- aunque aquí ha tenido el presupuesto suficiente para aspirar a adornar sus canciones con arreglos orquestales que dan lustre a unas composiciones sencillas en su trazado, pero certeras en su calidad armónica.
Con su productor Marcus White trabajaron en estas tonadas a caballo entre dos ciudades, Suecia y Los Ángeles, y el resultado es evocador. “Clay” arranca con los acordes de una guitarra, y la voz modulada de waterbaby se despliega sobre una colcha de arreglos de cuerda y viento, para después aparecer la voz de hermano toth, y acompañarla en la parte vocal en una melodía que recuerda al James Blake entregado al melisma. El piano arranca con fuerza en “Beck n Call” en donde las cadencias R&B dibujan unas tonalidades que recuerdan a grupos como TLC, pero en su versión de mesa camilla.
La canción que titula el disco es una preciosa píldora de pop con unos arreglos de violonchelo que otorgan mayor versatilidad al conjunto, mientras que en “Minnie”, la autora rasguea la guitarra y, de nuevo, las cuerdas nos llevan en volandas para adentrarse en una ración de folk que hechiza por su falta de pretensiones.
Escucha waterbaby – Memory Of A Blade













