Dos años después de aparecer en un Tiny Desk Concert como una bomba de relojería que no vimos venir, CA7RIEL & Paco Amoroso aprovechan su nuevo estatus global para incendiar su trono en lugar de para tomarlo.
Y es que el dúo argentino podría haber optado por lo fácil en la continuación de PAPOTA (2025) ahora que todas las miradas recaen en ellos, pero en su lugar dinamitan todo lo ofrecido hasta la fecha y llevan su talento al límite, sin acomodarse, pervirtiendo ritmos electrónicos y vistiéndolos con arreglos vivos de jazz, funk y samba; Paco continúa rapeando con esa ronquera tan característica mientras CA7RIEL desgrana sus riffs imposibles; y, entre medias, se marcan un festín de referencias, sampleos y quiebros inesperados donde su habitual sentido del humor funciona como pegamento.
Más y mejor
FREE SPIRITS es un laberinto del que no apetece escapar. Desde «Nada Nuevo» ya dejan claro que «Nadie inventa nada nuevo, todo ya está hecho» como un mantra que tener en cuenta, aunque solo ellos son capaces que la pieza enseguida explote en un desborde de swing con sonidos que nos llevan a Bollywood, el flamenco y lo persa. Surrealismo, autoparodia y cachondeo que sigue en una «Goo Goo Ga Ga» con la presencia del histriónico Jack Black que empuja el caos al límite de lo absurdo.
«No Me Sirve Más» funciona como reflexión sobre la ambición desmedida («Tengo un millón y quiero dos») y la envidia («Tengo todo lo que quiero, pero quiero lo que tenés vos»), con un interludio sobre ese vacío que acompaña al éxito; en «Himno del Mediocre» vuelven a reírse de ellos mismos, por su lado «Ha Ha» vuelve a desconcertarnos con su genial eclecticismo. ¿Alguien esperaba que después de una intro funky aparezca la voz de Palito Ortega cantando «La Felicidad»?
Anderson .Paak se les une en la explícita «Ay Ay Ay» revisitando los ritmos de América Latina, y luego está «Hasta Jesús Tuvo un Mal Día», el single con Sting, que encarna perfectamente el concepto del disco que al final no deja de ser un chiste: FREE SPIRITS es ese retiro holístico ficticio en el que el músico británico es una suerte de gurú de bienestar emocional para artistas desbordados como CA7RIEL & Paco Amoroso.
El Tiny Desk los reveló al mundo, PAPOTA los consolidó y con FREE SPIRITS demuestran que no piensan quedarse quietos ni cuando están en la cima. Prefieren seguir moviéndose, mezclando y desconcertando y eso es precisamente lo que los hace insustituibles.
















