Isimeme «Naomi» Udu aka Hemlocke Springs es parte de esa generación de jóvenes compositoras que viralizar su arte permitió que se dieran a conocer a la velocidad de una rayo. Es el caso del tema “Girlfriend” incluido en el epé going…going…GONE! (2023). Un tema de electropop resultón, y que es otro ejemplo más del éxito de las texturas acolchadas y mullidas que, ante todo, no incomodan. Un refrito del refrito del refrito… La cultura del simulacro y del capitalismo hegemónico.
Después de un silencio que ha aprovechado para coger músculo sobre el escenario -ha reloneado a Doja Cat o a Ashnikko-, dejar en segundo término sus estudios en Informática Médica, e ir componiendo las canciones de su debut, este the apple tree under the sea (Sony, 2026) en la buhardilla de su casa en Concord, Carolina del Norte.
¿Es Hemlocke Springs the next big thing como lo llaman los angloparlantes? A ver, con una oferta cada vez más amplia de postulados parecidos, y por lo escuchado en este álbum, a un servidor le cuesta no arquear una ceja con algo de asombro. Porque Hemlocke Springs es una artista que tiene habilidad para los ganchos comerciales en sus canciones (¡esos bangers que los carga el diablo!), y como coetáneas suyas sabe lidiar con sus influencias 90’s y 00’s, todo sazonado con un poco de Kate Bush por ahí, que si Prince en un altar, y videos bien chillones para que te recuerden como una nerd peculiar salida de una película de Harmony Korine en su versión más soft.
Resulta cada vez más preocupante la necesidad por crear artistas en serie, y cómo las cabeceras más “prestigiosas” se rinden a sus pies. Lo que hacen falta son artistas con carisma, y que destaquen por algo en su discurso narrativo (entiéndase musical), más allá de lo estético -referido al look- que se da ya por hecho en la cultura de los imaginarios visuales, pero no es el caso. Un disco resultón sí que lo es, y tan sólo hay que inyectarse en vena “the beginning of the end”, un pastiche de guitarreo dosmilero, cambios de ritmo y el fraseo de su bonita voz siempre en primer plano. “w-w-w-w-w” es de mis favoritas del lote, con claras influencias de Prince y la rítmica de Kate Bush circa The Dreaming o Blood Orange. En la era del scrolleo continuo y la falta de atención, escuchen “head, shoulders, knees and ankles” con un mareante popurrí que va del aliento operístico, al ímpetu del K-pop y guiños a Sparks. Más inspirada está en “sense (is)” con muy buen olfato para el pop con el visor puesto esta vez en una Madonna que bailaba con guantes puestos y sin olfatear aún la fama.
















