Adele & The Chandeliers – First Date (Pretty Olivia Records)

Si nos ponemos entusiastas, el hecho de que en este disco intervenga la que fuera bajista en la última etapa de The Go-Betweens, es ya motivo suficiente para darle el aprobado alto. Pero eso no será necesario. Sus virtudes son suficientes como para que resulte totalmente estéril acudir las glorias pasadas de ninguno de sus artífices para alabar su aparición. Sobre todo, teniendo en cuenta, además, que este First Date es portador de excelentes noticias: la recuperación para la causa de un apreciado sello español que parecía haber tirado la toalla.

Con esta primera referencia de los australianos Adele & The Chandeliers vuelve a la carga Pretty Olivia Records, discográfica (realmente) independiente que se había convertido en imprescindible para el latido de los corazones de cualquier amante del buen pop que se precie de serlo en este país tan poco proclive a esos lances y que había bajado la persiana para desesperación de los mismos. Su capo, el alicantino Javier Abad, decidió durante la pandemia que el mundo ya era un lugar lo suficientemente oscuro como para privarlo de su buen hacer ¡et voilá! los discos repletos de melodías pizpiretas y guitarras punzantes vuelven a brotar cual alcachofas en febrero.

Dicho esto, centrémonos en el álbum. Con esta “primera cita”, este combo que recupera desinhibidamente los sonidos de la nueva ola, el C-86 y el mejor pop de las antípodas, asume con descaro su total ausencia de pretensiones y regala al personal un listado de canciones corto en minutaje pero largo en su recorrido a la hora de lo que realmente importa: su disfrute. Puro hedonismo resplandeciente desde la apertura con ese “German on my mind”, que pese a su ritmo saltarín y temática dadaísta ellos resuelven con trazo firme, sin artificios innecesarios. Algo que es sin duda una de las grandes virtudes de este trabajo. Se han limitado a grabar su ejecución de unos temas que respiran por sí mismos, no necesitan más. La secuencia transcurre en un suspiro, sin dar lugar al más mínimo segundo de hastío. Así debe ser, ¿verdad? Pero no es tan frecuente.

Algo me dice que la experiencia de un trío de músicos curtidos durante años en la escena de una ciudad tan relevante como Brisbane ha tenido bastante que ver en el prodigio de concreción colorista que despliegan estas 10 canciones tan bien escogidas. Incluída, por supuesto, una gloriosa versión del clásico “Love you more”, de los Buzzcocks. Una de esas bandas que pueden ondearse cual bandera del verdadero ejército indie. Lo mejor es que dicha recreación (bastante menos iracunda que la de los de Manchester) no desentona en absoluto junto a las restantes de cosecha propia, donde encontramos dianas como “Gourami fish”, “Treasure” o “Something good is happening”, que uno podría cantar hasta perder el control con el corazón totalmente henchido de felicidad. Pura excelencia pop acompañada de una bendita y proverbial resurrección. Larga vida a Pretty Olivia.

Escucha Adele & The Chandeliers – First Date

 

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