Charlamos con Zulabard que presenta su debut estos días

Rubén Campo es la mente detrás de Zulabard, un músico vinculado a formaciones como Salt & Soul o Edward Estlin que, a finales de 2017, en pleno duelo por la pérdida de trabajo y pareja, decide tomar la guitarra como un bálsamo sobre el que recomponer su vida y reencontrarse a sí mismo.

Zulabard nace como resultado del proceso de aceptación de una nueva era, en la que la ilusión por lo que está por llegar se entremezcla con la melancolía de lo que ya no volverá.

Late To Wait, su álbum debut, saldrá a la luz el 2 de noviembre, y será presentado en directo una semana después en Café Marula de Barcelona. “Losing All My Time” es el single presentación de un álbum melancólico y luminoso al mismo tiempo.

¿Cuándo decides crear Zulabard?

En realidad, Zulabard siempre ha estado allí pero no le he dado forma hasta este último año. Si no recuerdo mal, a los 15 años empecé a tocar la guitarra y a los 18 a componer. Desde entonces nunca he dejado de escribir mis canciones, aunque durante mucho tiempo fueran solo para mi y nunca se llegaran a publicar, pero mi música siempre estuvo allí. Me pasé la adolescencia sin encontrar mi verdadero lugar, estudiando sin vocación y más tarde me puse a trabajar en puestos que nunca me llenaron. Digamos que he crecido y madurado con la constante sensación de estar traicionándome a mi mismo, de hacer las cosas por hacer, y yo no soy así: me gusta implicarme en lo que hago y hacer las cosas bien. Por eso cuando en septiembre del año pasado me despidieron del trabajo me sentí liberado, porque supe que no dejaría pasar más tiempo y que por fin había llegado el momento de grabar mi disco. Zulabard surgió como un renacimiento.

¿Por qué elegiste “Losing All My Time” como tema de adelanto?

“Losing All My Time” es una canción que empecé a escribir hace muchos años y que habla de mi primer amor. Creo que cuando la gente la escucha puede percibir la nostalgia que todos hemos sentido al perder a nuestro primer amor. Inicialmente tuve dudas de incluir esta canción en el disco pero una vez grabada ya vi que seria uno de los temas con más potencial para el primer single. Estando en una sesión en el estudio comentamos con mi productor que era la canción más “FM” del disco y cuando recibí el máster, tanteé el terreno con mis conocidos y la verdad es que casi fue unánime. Aunque cada uno tendrá su canción favorita en el disco, creo que no hay duda en que “Losing All My Time” te cala rápido. Además de ser el primer adelanto también es la canción que abre el disco.

¿Qué visión panorámica ofrece “Late To Wait”?

“Late To Wait” es un disco de debut en el que he intentado recopilar las canciones más sinceras que ya tenía escritas. Las que son capaces de emocionarme cuando las canto. Igual es por eso que a nivel de textos, el tema más recurrente en el disco es el amor y la pérdida. Aunque no solo canto sobre ello, sino que también es bastante gráfico en cuanto a paisajes, y también toco temas como las adicciones o el aburrimiento.

A nivel de sonido desde el principio tuve claro que quería un disco que sonara muy orgánico. Todo en el disco está tocado, excepto las cajas de ritmos. Y además no hemos usado casi pluggins a nivel de edición sino que buscábamos el sonido que queríamos antes de grabar las pistas para que luego la mezcla fuera más fluida. Hemos pasado mi voz por cinta y eso crea ese delay tan característico y en algunas canciones hemos doblado las voces creando este efecto “Beatles” como en los temas “Many Times” o “Dream Machine”. En realidad tanto a nivel de pedales, como de teclados todo es muy analógico y se puede percibir esa textura en el sonido, le da personalidad y estilo propio.

¿Por qué en inglés?

La verdad que ya de entrada me salió así. Tanto por referencias como por gusto. Como decía antes, empecé a escribir canciones a los 18 y ya directamente fueron en inglés. Igual porque no era mi idioma y porque la gente no lo entendía me sentía más cómodo y menos juzgado, quien sabe. En realidad nunca me planteé hacer música en otro idioma que no fuera en inglés. Además en los últimos años de mi vida he tenido la suerte de poder conocer a gente que me ha marcado mucho de otras partes del mundo y nos hemos comunicado en inglés. A día de hoy para mi es un idioma que me resulta familiar y que uso a menudo para relacionarme.

¿Qué influencias podemos encontrar en el disco?

Hay que tener en cuenta que es un disco que he escrito a lo largo de unos cuantos años donde he escuchado música muy diferente. Pero por nombrar algunos, el disco tiene pasajes que van desde la épica instrumental de War On Drugs a la psicodelia más primaria de los Beatles. Luego la oleada de cantautores ingleses de finales de los 60 y de principios de los 70 (Nick Drake, John Martyn, Bert Jansch…) me ha influido mucho. Gracias a ellos descubrí todo el universo de las afinaciones abiertas y en este disco la verdad es que he jugado mucho con ello. Luego hay artistas y grupos más contemporáneos como José González, Ryley Walker o The Last Shadow Puppets que también me han influenciado mucho. Aunque de momento lo que más me han dicho al escuchar mi música es que mi voz recuerda a la de REM o a la de Rodríguez.

¿Algún referente en el mundo de la música cuya carrera te sirva como guía?

Creo que vivimos un momento muy dulce donde están saliendo verdaderos grupazos. Por cercanía y por calidad nombraré a Nuria Graham. De los proyectos emergentes que hay en el país a día de hoy es uno de los que más me gusta y que me sirve de referente. Me gusta su manera de tocar y de escribir. Además he tenido la suerte de que el bajista de su banda, Jordi Casadesús, haya producido mi disco. Creo que Nuria es un buen ejemplo porque es de aquí, porque tiene un sonido maravilloso y porque la están empezando a programar en festivales nacionales e internacionales, y esto sin duda es uno de mis objetivos.

¿Cómo será la puesta en escena en directo? ¿Serás fiel al sonido del disco?

En directo presentamos el proyecto en formato cuarteto y tengo la suerte de que me acompañan tres músicos increíbles: Ferran Puertas al bajo, Biel Solsona a los teclados y Marc Gómez a la batería. El directo es fiel al sonido del disco y incluso diría que va un paso más allá. A nivel de intensidad, el directo es más potente que el disco y creo que sorprenderá a más de uno en cuanto a dinámicas. Hemos diseñado un concierto donde conducimos a los asistentes por diferentes pasajes: algunos más épicos, otros más modales, otros más cálidos, pero siempre manteniendo el estilo del disco de que todo suene muy orgánico y tocado, sin disparar bases pre-grabadas ni adornarnos en efectos innecesarios.

Acabas de estrenar el vídeo que acompaña al single presentación del disco. Cuéntanos cómo surgió la colaboración de Brisa Fenoy.

La verdad que con Brisa nos une una amistad de hace muchos años y siempre que hemos podido nos hemos ayudado el uno al otro a lo largo del camino. Cuando los directores del videoclip me plantearon la historia de amor del video tuve claro que la actriz tenía que ser ella. Una de las claves del video es que nuestra historia es sincera y que los directores han sabido captar toda esa armonía. Hay muchos planos que surgieron de estar pasándolo realmente bien y creo que esa es la magia que se percibe. Tanto a Brisa como a todos los que han colaborado en este proyecto, les estaré siempre agradecido.

 

Te recordamos sus fechas de presentación:

9 de noviembre | Marula Café (Barcelona)
11 de noviembre | Music al Terrat (Barcelona)
16 de noviembre | Jazzcava (Vic, Barcelona)
1 de diciembre | Intruso Bar (Madrid)
2 de diciembre | Café del Teatre (Lleida)

 

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