Discos

Cotton Jones – Paranoid Cocoon (Suicide Squeeze)

Cambio de registro para el regreso de Michael Nau, en el que las únicas reminiscencias de Page France hay que buscarlas en la portada, tan alegre y colorista. Reflotando su anterior proyecto paralelo, Cotton Jones ofrece un disco de alt-folk añejo con toques country, austero, básico y tierno a partes iguales, al que incluso la etiqueta de alt se le cae por momentos.

Guitarra en mano, Michael Nau ha guardado en un armario la inspiración naïve y alegre de su proyecto anterior y ha aterrizado en una madurez musical un tanto anodina. Incluso su voz (esa voz tan juguetona y especial de antes) se ha vuelto más suave, más grave y con menos inflexiones. Por suerte, cuenta con Whitney McGraw, cuyo timbre femenino da esas pinceladas que a ratos son contrapuntos a la tristeza (“Gotta cheer up”) y a ratos compañera de penas (“Gone the bells”).

Cogiendo a partes iguales influencias de la tradición country americana, del blues seminal y de la psicodelia de The Doors (ahí está “Up A Tree (Went This Heart I Have)”), este Paranoid Cocoon es un disco de folk de manual, así que la melancolía, la miseria, y la resignación inundan las letras y la música de este disco (ya desde los títulos de las canciones nos queda claro), en el que Nau se despoja de la máscara pop de otros tiempos y nos hace partícipes de su desesperanza. Las canciones llegan y se van una detrás de otra, distinguiéndose tan sólo por pequeños detalles y acertados arreglos: el hammond de “Some strange rain” o “Cotton & Velvet”, el cambio de tempo de “Little ashtray in the sun”, la melodía silbada de “By morning light” o el (exquisito) juego de voces de “Up A Tree (Went This Heart I Have)”.

Al final, a Nau le ha quedado una colección de canciones bastante agradables al oído, pero que en formato disco resultan insuficientes para mantener la atención y donde se echan de menos canciones redondas y momentos sobresalientes. Un Paranoid Coccoon que se deja escuchar, sí, pero como la lluvia que cae, que acompaña y adormece, y con momentos en los que hasta el mismo Nau canta como si se estuviera aburriendo. Y es una lástima, porque sólo recordar que este señor firmó piezas como “Chariot” o “Jesus”, una se pregunta dónde ha ido a parar toda esa inspiración.

Deja una respuesta

WP-Backgrounds Lite by InoPlugs Web Design and Juwelier Schönmann 1010 Wien