Por si alguien todavía duda de la vigencia de Public Image Ltd. en pleno 2026, basta recordar que muchas de las carreteras por las que sigue transitando el post-punk llevan su firma. Pero es que además, sus conciertos continúan siendo igual de intimidantes, contundentes y brillantes que hace cinco décadas.
En su última visita hace ya tres años a propósito de End of World, demostraron que siguen siendo maestros del equilibrio entre la urgencia del post-punk y una voluntad casi experimental de descomponer las estructuras del rock tradicional. Su música sigue sonando actual; entre el pulso mecánico del krautrock y el dub, la aspereza más retorcida, texturas cercanas a la música industrial y esos ritmos obsesivos sobre los que emerge el peculiar timbre de Lydon. Hay algo teatral, corrosivo e imprevisible en cada actuación de Public Image Ltd. y esa sigue siendo una de sus fortalezas.
Lydon sigue siendo Lydon, un punk de 70 años que lo mismo llena el escenario de lapos y mocos que le pide a alguien del público —que agitaba un abanico con “fuck off” impreso mientras sonaba “Shoom”— que se lo lance para abanicarse la huevada, hacernos un calvo, pasárselo por ahí y devolvérselo después a su dueña. Un personaje empeñado en alimentar su leyenda que mantiene la presencia, la voz y esa inconfundible actitud.
This Is Not The Last Tour les trae con un setlist nada complaciente, centrado sobre todo en su primera etapa, aunque con hasta tres canciones de ese magnífico What the World Needs Now… (2015), la antes mencionada «Shoom», además de «Corporate» y «Know Now». Desde una apabullante «Home» hasta su versión oscurecida del «Open Up» de Letfield, transitamos por la celebrada «This Is Not a Love Song»; asomaron los punteos deudores del Lago de los Cisnes de «Death Disco» con un gran Lu Edmonds, nos hipnotizaron con la siniestra «Poptones» y la tribal «Flowers Of Romance», mientras que «Warrior» reavivó el caos que íbamos buscando.

Algo más de una hora tras la que la banda dejó el escenario para que Johnny se echara un cigarro como confesó. Y entre mocos disparados, escupitajos, trago de whisky y trago de lo que llevara la otra botella metálica, llegó el «Hello!» que anticipaba la esperada «The Public Image», el himno con el que empezó todo, el puente sobre el que el punk mutó en post-punk y piedra angular de lo que vino después. Una alargada «Rise» sirvió para el lucimiento de Lu Edmonds, Scott Firth y Mark Roberts y el final, con un popurrí que fundió «Annalisa», «Attack» y «Chant», dejó al personal más que satisfecho por haber vivido otra gran noche de una formación tan peculiar, como capital que durante esa «Rise» no dejó de repetir a inculcarnos la frase que mejor les define: La ira es energía.
Fotos Public Image Ltd.: Manuel Pinazo


















