Dead Can Dance ha lanzado el single “Our Day Will Come”, su primera canción en cinco años. Una pieza con la voz profunda y atemporal de Brendan Perry sobre cuerdas sombrías el vibrante dulcimer de Lisa Gerrard.
La canción resulta a la vez inquietante, reverente y esotérica, pero conectada con el presente: el 50% de las ventas se destinará a Medical Aid for Palestinians, subrayando el compromiso social de la banda. Además, este lanzamiento marca un cambio en la forma de distribuir su música. Han decidido abandonar las plataformas de streaming y vender sus futuras obras exclusivamente a través de Bandcamp bajo su propio sello Holy Tongue Records, en rechazo a la explotación de artistas y la proliferación de música generada por IA.
Como cuentan: «‘Our Day Will Come’ está dedicada a las aspiraciones nacionales compartidas de los pueblos irlandés y palestino», afirma DCD. El título de la canción es una referencia directa y una traducción del lema republicano tradicional irlandés «Tiocfaidh ár lá». Un lema que encarna las aspiraciones del pueblo irlandés en su visión compartida de una Irlanda unida y libre del dominio colonial extranjero. Ante el terrible genocidio que se sigue cometiendo en Palestina, la solidaridad entre nuestros dos pueblos nunca ha sido tan fuerte.













