Don The Tiger – Matanzas (Crammed)

Adrián de Alfonso fue en su momento (y sigue siéndolo) uno de los activos más valiosos de la escena barcelonesa de vanguardia. Tuvo su propio grupo, los más que notables Veracruz, y estuvo colaborando en proyectos maravillosos como Bèstia Ferida (con Mark Cunningham en sus filas), o el en pop de líneas oblicuas de Capitán. Además a acompañado con la guitarra y demás cacharreo electrónico a figuras de a talla de Lydia Luch, Weasel Walter, y desde hace tiempo acompaña a la poderosa Carla Bozulich en los conciertos.

Desde su exilio en Berlín (Barcelona se estaba convirtiendo en una ciudad gris y desnaturalizada según me dijo) acaba de editar un disco que debería ser pasto de elogios. “Matanzas” (Crammed, 2018), coproducido con Lucrecia Dalt, reafirma su instinto de perpetuar un legado que deje huella indeleble en el oyente más exigente. Mucho de poesía apátrida, de mirada extraña en tierra ajena tiene su música esculpida a navajazo limpio. Pentagramas furiosos, intuitivos, exigentes, de una visceralidad esquizoide y arrabalarera.

Un día charlé con Don The Tiger a raíz de su primer disco, “Varadero”, y me dijo acerca de su proceso de composición lo siguiente: “Básicamente siempre compongo a partir de la voz. Me encanta hacer beats cantados. Paralelamente también desarrollo una paleta de texturas, que en el caso de “Varadero” saqué de cintas grabadas en mi adolescencia o de golpes que pegaba a la pared, al suelo, los muebles o a cualquier cosa que se me cruzara por delante (de nuevo, la importancia de encontrar más que buscar). Lo que vengo a decir con todo esto es que mi principal arma de ataque es el micro. El problema, si es que lo hay, es que sólo tengo un SM58 y un Sennheiser E835, por lo que tampoco podría decir que estoy haciendo música concretaLa voz es un elemento esencial en estas composiciones que hibridan géneros de forma absolutamente libre. “La Decimoquinta Fiebre De Arturo Vélez” entona como si quisiera emular a Caetano Veloso, y en “Cantos Al Aral Menguante” recrea una estética cercana al sello RecRec y a grupos como Il Gran Teatro Amaro en un bolero que mataría por el Javier Corcobado.

Texturas cinéticas y música concreta proyectan luz en “Derrengados En La Arena”, y la exótica barniza los contornos de la preciosa “Hágase Usted Cargo, Sir Henry” con un Adrian engolando teatralmente la voz. Un disco sin igual.

Escucha Don The Tiger – Matanzas

 

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