La venta de la casa ha despertado interés, pero por la propiedad en sí, no por fans de la mítica banda de Manchester.
La casa está a la venta por £64,950 a través de una agencia. Ian Curtis vivió en ella hasta su trágico final con su esposa Deborah C. y su hija. Según lo que ya es historia, el cantante de Joy Division nos dejó dos obras maestras con su grupo en las que contribuyó con su particular manera de cantar y letras sobre amor, desesperación y sus obsesiones, antes de ahorcarse en la cocina de la casa.


















