Entrevistas

Entrevistamos a Clint

Los madrileños Clint regresan a escena con nuevo disco, El camino de la mano izquierda (Discos Malos, 18), después de cinco años de silencio. Y lo hacen con intenciones claras: lograr que el oyente baile y se divierta con canciones que, por otro lado, han sido cuidadosamente construidas y convenientemente enriquecidas con el picoteo de diferentes géneros. La banda hará la presentación oficial del álbum el próximo 16 de junio en la Sala Moby Dick de su ciudad, con un concierto espacial que contará con invitados y vientos adicionales. Antes de esa cita, tres de sus cuatro miembros abandonan por un rato el coche patrulla para contestar a la siguiente entrevista.

¿Qué diferencias principales hay entre este disco y todos los demás de Clint? ¿Qué hay de inédito en “El camino de la mano izquierda” con respecto al resto de los discos de vuestra carrera?

Harry el Sucio: Las diferencias entre este disco y el resto reside en habernos arriesgado con estilos y ritmos que nunca habíamos tocado, y quizás alejarnos un poco más de todo lo que habíamos hecho hasta ahora. Y además tener la suerte de que Brian Hernández haya sido nuestro ingeniero de sonido y se haya encargado de la masterización, ya que en este disco la sección rítmica suena como nunca, cosa que llevábamos persiguiendo desde “Los tipos duros también bailan” y no habíamos conseguido plasmar en los anteriores discos.

¿Cuál es el propósito principal del disco? ¿Qué efecto pretendéis conseguir en el oyente con “El camino de la mano izquierda”?

Harry el Sucio: El propósito principal de cualquier disco de Clint es el conseguir que la gente disfrute. Y la mayor recompensa sería conseguir que la gente se divierta oyéndolo; además, la música instrumental tiene la cualidad de evocar paisajes, películas e historias diferentes en función de la persona que esté oyendo el disco, y así cada uno imaginaremos cosas totalmente distintas al escuchar el disco, y eso es algo alucinante.

“La escena indie está dominada por un sonido épico más o menos uniforme del que no podemos sentirnos más alejados”

Dados estos tiempos convulsos en los que vivimos… ¿Diríais que hace falta más música hedonista que nos ayude a olvidarnos de un entorno muchas veces irritante o agobiante?

Harry el Sucio: A veces ni la mejor música es capaz de tapar toda la mierda que nos rodea. Como detectives de policía estamos muy acostumbrados a lidiar con todo tipo de criminales y matones; sin embargo, aunque la época actual es tan convulsa que no paramos de hacer caer todo el peso de la ley sobre tanto delincuente, siempre hay una canción -también de otros grupos- que tiene el poder de hacerte sentir mejor.

El disco tiene muy buen ritmo, lo que hace que la escucha sea amena y ágil… ¿Lograr esa cualidad global era una prioridad a la hora de grabarlo?

Harry el Sucio: Teníamos claro que queríamos volver a la simplicidad, frescura y duración de “Alégrame el día”, ya que con el paso del tiempo hemos visto que además de un fantástico debut, tenía ciertos aspectos técnicos y sonoros que queríamos recuperar. Por esa razón acudimos de nuevo a Jorge Navarro para proponerle producir este disco, ya que había grabado y producido la primera maqueta de Clint, y nadie mejor que él para volver a esos orígenes.

La instrumentación del álbum es riquísima, con multitud de instrumentos pero también de matices sonoros ¿Cómo fue el proceso compositivo y el hecho de poner todos esos elementos en común hasta dar con la canción definitiva?

Harry el Sucio: El ciclo compositivo en Clint no tiene fin, de hecho la grabación de un disco tan solo es la foto sonora de un tema en un momento concreto, ya que nunca paran de evolucionar. En este caso el papel de Jorge a la producción ha sido tan importante como la de los músicos, ya que nosotros en el estudio teníamos una máxima que decía “Tú toca lo que quieras mientras seas feliz, que ya llegará Jorge para quitar todo lo que sobra”. Y así ha sido. Hay canciones en el disco que tienen más de cien pistas, y que seguramente han quedado reducidas a la mitad de sonidos. La virtud del disco es que a pesar de tener mucha instrumentación hemos dejado hueco para que todo tenga su espacio y respire.

¿Qué influencias y homenajes hay en este disco?

Harry Callahan: En este disco hemos prescindido de meter una versión como habíamos hecho en los tres discos anteriores, para meter directamente esas referencias musicales que escuchamos en los casetes que ponemos en el coche patrulla mientras recorremos la ciudad por la noche. Así en “Raleigh tiene razón” la referencia de la batería es la mítica “Paradise City” de Guns ‘n’ Roses; en “Femur dislocado” hay claras referencias al Billie Jean de Michael Jackson -corriendo un tupido velo sobre el nombre del tema-; por ahí también hay un homenaje al “Thirteen” de Big Star; la producción de “Aprieta fuerte el gatillo” imita las producciones rotas de The Sonics; en “Camino del patíbulo” hay una trompeta que homenajea a “Alone Again Or” de Love, y probablemente haya varias más que aún no se han mostrado.

El álbum se inicia con una canción calmada como es “Lacónico espacio interior”, antes de abrir el fuego y ya soltar toda la carga que vendrá después ¿Por qué tomasteis esa decisión? ¿Era un poco la calma que precede a la tormenta?

Harry Callahan: Esa decisión se dilato durante muchas noches de patrulla en interminables conversaciones de bar de carretera, ya que cada uno teníamos más o menos un orden en la cabeza y, aunque coincidíamos en algunos aspectos, no teníamos claro si empezar de forma lenta y melancólica con “Lacónico espacio interior” o empezar con “Aprieta fuerte el gatillo” y darlo todo desde el primer segundo. Al final decidimos que queríamos que el disco tuviera esa dinámica, que empezara sin avasallar, preparando a los oídos para lo que les espera y acabar cada cara -pensando en un disco de dos caras- con cierta sensación de paz.

“Fémur dislocado” es un auténtico éxito en potencia… ¿Qué podéis contarme de esa canción (y de paso del vídeo que rodasteis para ella)?

Harry Callahan: Señalar que en un principio, algún Harry advertía que “no es nuestra guerra“… refiriéndose sobre todo a que en otros tiempos pretéritos, Clint no era de mover mucho el esqueleto; pero sin darnos cuenta habíamos destrozado el traje y  nos encontrábamos en el centro de la pista… simplemente nos dejamos llevar y descubrimos que un baile no nos venía nada mal. En el vídeo simplemente queríamos transmitir  como disfrutan los Harrys cuando tienen sus armas musicales en las manos. Es un reflejo de cómo hay que dislocarse bien el fémur.

“La música instrumental tiene la cualidad de evocar paisajes diferentes en función de la persona que esté oyendo el disco. Y eso es alucinante”

Han pasado cinco años desde vuestro anterior disco ¿Por qué tanto tiempo de silencio? ¿Ha corrido peligro la continuidad del grupo en algún momento?

Harry El Ejecutor: El día a día en las malas calles es agotador, y nos ha dejado muy poco tiempo para la experimentación creativa, pero hubo un momento en el que decidimos ponernos más serios de lo habitual y dedicarnos más enérgicamente al proyecto. Con los aumentos de las familias tampoco resulta fácil. Hemos tenido pequeños baches como en cualquier relación, y sobre todo en esta que entraña muchos riesgos, pero la continuidad del grupo no ha llegado nunca ha sufrir peligro.

¿Qué ventajas e inconvenientes tiene ser un grupo instrumental?

Harry El Ejecutor: La principal ventaja es que no tenemos que sufrir el ego desmedido de un vocalista, lo cual nos lleva al principal inconveniente, que es que tenemos que sufrir el ego incontenible de cuatro compositores.

“El camino de la mano izquierda” es un disco variado estilísticamente. Quizá de primeras pueda parecer algo contradictorio pero… ¿Diríais que hacer música instrumental os da la posibilidad de cambiar más de género dentro de un mismo disco?

Harry El Ejecutor: Clint tenemos una personalidad bastante marcada, por eso precisamente huimos de la repetición y la uniformidad. Nuestro objetivo es hacer música, no un cierto tipo de música. Neil Diamond no sólo hacía folk orquestado; Jack Nitzsche no se dedicó exclusivamente a hacer muros de sonido o música surf. Concebimos la música como el único lenguaje del que disponemos, por eso intentamos que sea lo más rico y elaborado que podamos, para que las canciones tengan un sentido pleno por sí mismas sin la generalizada suciedad de la palabra.

¿Cómo creéis que encaja un grupo de vuestras características dentro de la actual escena musical del país? ¿Os parece que esa escena está cada vez más alineada, con tantos grupos sonando de manera similar?

Harry El Ejecutor: La verdad es que operamos en los márgenes de la escena, fuera de giras, festivales o demás eventos del gremio. Tenemos nuestro pequeño radio de acción periférica y lo único que aprovechamos de la escena indie-rock son sus medios de comunicación, porque suelen estar hechos por melómanos. A pesar de ello, la escena indie está dominada por un sonido épico más o menos uniforme del que no podemos sentirnos más alejados. Es la antítesis de nuestra propuesta musical, así que seguramente estamos en el lugar que merecemos.

¿Qué tal han ido hasta la ahora las presentaciones en directo de las nuevas canciones?

Harry El Ejecutor: Bastante dignas. Hemos tocado ya un par de veces con este disco, pero la presentación oficial será el 16 de junio en Moby Dick. Para la ocasión vamos a contar con tuba, trombón y trompeta, además de todo el arsenal propio, para que la gente al menos tenga algo para tararear de vuelta a casa.

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