Entrevistamos a Idoipe, que acaba de lanzar su primer disco

Tras varios años como músico, disc-jockey y productor, Javier Idoipe Rubio, más conocido como Idoipe, lanza su primer disco en solitario. En él se fusionan instrumentos tradicionales como la bandurria o la flauta de pico del folkclore aragonés, con la guitarra eléctrica, la música indie electrónica, o la percusión sintética. Bajo el diseño del turco Alper Yesiltas y el sello Tragaluz, Cierzo Lento construye un nuevo universo musical con ocho pistas en las que acopla la tradición y las influencias contemporáneas que se mezclan con toques de su melódica voz.

Hemos tenido el placer de hablar con él sobre su último trabajo y sus próximos proyectos.

“Para este disco en concreto me he centrado en sonidos, imágenes, naturaleza e historias vinculadas a mi tierra natal”

Desde que empezaste hasta ahora, ¿ha cambiado mucho tu método de trabajo? ¿Y tu sonido?

Demasiado, ahora esta mente multi instrumentista que tengo me lleva a centrarme cada vez en un sonido distinto al comenzar cada track y eso se refleja mucho en el resultado de cada uno de ellos. Respecto al sonido y la metodología, según va fluyendo la creación, va auto conformándose solo y va encajando como un puzzle que no tiene forma hasta completarse. Si que es verdad que tengo ciertos sonidos que no pueden faltar en todas ellas, pero me gusta dotarles de personalidad propia a cada una.

¿Sobre qué idea construiste el sonido tuyo? ¿Tenías alguna fijación por algún sonido, imagen, película, libro, referencia, ambientación específica?

Para este disco en concreto me he centrado en sonidos, imágenes, naturaleza e historias vinculadas a mi tierra natal y en ritmos electrónicos, adoro los bajos electrónicos y la fuerza que tienen, así como la mezcla que hago con la tradición.

La gran fijación que tengo es este amor odio que tenemos los aragoneses hacia el cierzo. No soy el único, artistas aragoneses como Héroes del Silencio, Violadores del Verso, Pablo Serrano… en referencia a otras artes, “Giorgio de Chirico” siempre ha sido una gran inspiración para mí, la forma de plasmar el aire en sus cuadros me fascina y desde que lo conocí me quedé algo de él. En general me suelen inspirar diversas cosas, no hay un patrón. Por ejemplo, mi primer trabajo “Sphenoid” nació de una obsesión repentina hacia un hueso y la poética que me suscitaba su simetría y similitud con otras cosas.

¿Que? nos puedes contar sobre tu último trabajo? ¿Cómo nació?

Nació justo antes de empezar la cuarentena, creo que ese momento de introspección y nostalgia me llevó a lo más cercano y fui desarrollando algunos bocetos, y ahora que lo pienso, puede haber sido una necesidad latente de recuperar parte de la tradición de mi región natal.

 

¿Por que? decidiste llamarlo así y representarlo con ese sonido?

Siempre he buscado la musicalidad en las palabras, el cierzo es un viento muy intenso que nos trae de cabeza a todos los aragoneses y en formato lento no existe para nosotros, dándole vueltas reparé en la importancia de desear una utopía, esta mezcla de orgánica y downtempo me dio mucho juego para desarrollar este concepto.

¿Este trabajo nace de la necesidad de ir más allá del sonido que nos tienes acostumbrado? ¿Cua?l es el concepto que hay detrás?

Surge de una necesidad, pero no necesariamente desde un lugar racional, no era la búsqueda de un sonido sino mas bien una necesidad del alma.

En relación al concepto como comentaba, siempre he estado ligado a la escuela de música folklorica de mi ciudad, aunque producía más centrado en la electrónica y en otros estilos, había algo de mí que nunca dejaba de lado el folk de la región.

“Siempre he buscado la musicalidad en las palabras”

Tu sonido es muy ecléctico, ¿cómo consigues armonizar influencias a veces tan dispares?

Creo que se consigue mirando mas allá de las diferencias aparentes, no es que haya inventado nada, la capacidad de encontrarse de la música es maravillosa, quizá no nos hemos parado a pensar que se parecen mas de lo que creemos, la materia prima de un sonido super oscuro de Techno puede conectar perfectamente con un canto gregoriano, solo queda utilizar una batidora y arriesgarse a ver el resultado.

¿Podrías comentarnos el proceso de creación y el criterio que elegiste para desarrollar este LP?

Siempre que me hacen esta pregunta intento hilar algo, pero nunca soy capaz de visualizar como es mi proceso creativo. Solo sé que no hay un patrón marcado, y al contrario de lo que lo que cuentan muchos artistas, no es para nada un proceso introspectivo y solitario, he vuelto locas a todas las personas que han vivido conmigo, incluyendo vecinos. Cuanto menos tiempo tengo para producir, mas calidad consigo en el momento que me pongo.

 

¿Con qué hardware y software has trabajado?

Utilizo Ableton Live porque creo que es una herramienta perfecta para llevar mis canciones a un Live en el futuro y llevo años con el. Tengo diferentes AKAIs, una Grestch descatalogada, diferentes instrumentos tradicionales como shakers, cucharas, panderos, algún sonido analógico con un Minilogue y algún ritmo esta conseguido con un Volca Beats.

¿Qué es lo que más admiras de un sello como el que te acoge? ¿Qué crees que te identifica?

La cercanía y la libertad de poder expresarme libremente con mis creaciones, tenemos una comunicación casi diaria para apoyarnos entre todos los artistas que formamos parte de el, trabaja de una forma muy horizontal y eso permite que se generen sinergias que también sirven de inspiración.

Lo que me identifica con El Tragaluz es la naturalidad, el respeto a lo orgánico y el saber darle valor a lo autóctono y a la esencia pura.

Para terminar, ¿cuáles son tus proyectos presentes y futuros?

Presente, conseguir que “Cierzo Lento” se escuche por todas partes, y a medio-largo plazo no me gustaría desvelar demasiada información, pero sí, diré que hay colaboraciones, temas en el tintero y remixes, siempre hay remixes en marcha.

Escucha ‘Cierzo Lento’ de Idoipe

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