Entrevistamos a Ramoncín (Segunda parte)

La semana pasada publicábamos la primera parte de la extensa entrevista mantenida con Ramoncín con motivo de la reedición 40 aniversario de “Barriobajero” (EMI, 79), el que fuese segundo disco del madrileño.

Si el motivo principal de la misma fue precisamente ese álbum y las circunstancias que lo rodearon, en la presente continuación toca tratar temas como la SGAE, las colaboraciones, los festivales, las tertulias o las versiones. Unos asuntos que, por supuesto, el músico trata de frente y con su intensidad habitual.

Este es el segundo (y último) capítulo de la charla vía telefónica de Muzikalia con Ramoncín y, al igual que hicimos con su antecesor, también reproducimos de manera íntegra.

“Me arrepiento profundamente del tiempo que dediqué a defender los derechos de un colectivo cómplice silencioso, insolidario e hipócrita”

Te voy a preguntar una curiosidad… ¿Es verdad que grabaste con Brian May en torno a 1986?

Claro hombre, claro. Bueno, yo creo que la gente es muy injusta con eso, porque antes de grabar con Brian May, en el disco “¡Corta!” (1982), grabó conmigo “Boz” Burrell, cantante de King Crimson y bajista de Bad Company, además de bajista del grupo que montó Roger Chapman después de disolver Family. O sea, estamos hablando de uno de los músicos claves de los años 60 y 70… ¡Es que es la voz del “Islands” (1971) de King Crimson! Que no es cualquier cosa… es quien enseñó a cantar a Greg Lake. Y también grabé con Ollie Haslall, que es quién metió las guitarras acústicas en “Jesucristo Superstar”, en la obra de teatro en la que canta Ian Gillan, además es el guitarrista de Boxer y formó parte habitual de la banda de Kevin Ayers. Cuando yo me pongo a componer canciones con Ollie y le veo cómo toca la guitarra (¡había enseñado a tocar la guitarra a Mike Oldfield!)… Y con “Boz Burrell” yo quería que me contase cosas de Paul Rodgers y tal… ¡Fue la hostia! ¿Cuál fue la decepción? Que un día le llamaron por teléfono y era El Gordo Green, que era su manager y el de Led Zeppelin y gente así. Y le dijo ‘El coche en el que viajas, el colegio al que van tus hijos, el frigorífico en el que metes la comida, y la ropa que llevas… me la debes a mí. Y no te vas a quedar con ese Ramoncín en España ni nada. Vas a hacer los discos que te quedan con Bad Company’. Y vi a ese tipo completamente aterrorizado por lo que le podía pasar. Desdichadamente volvió, hizo un par de discos que no le apetecían nada, y más tarde se murió con 60 años aquí en España, en Marbella. Lo de Brian May fue una coincidencia. Estábamos con “¡Corta!” (1982), ese disco caótico, y estábamos en Town House, en el estudio número 1 ya mezclando, y ellos estaban en el estudio número 3 mezclando el directo de Wembley… y haciendo trampas, es decir, metiendo overdoings de guitarras, metiendo cosas… no mezclando solo, sino haciendo trampa. Y Brian y yo nos encontramos en el baño, donde él estaba trasteando con las líneas y tal (en los estudios ingleses las líneas llegan a todas partes, y si quieres grabar en el baño, grabas en el baño. Una cosa que aquí no pasaba ni de coña). Y nos encontramos y ‘Hostia Brian, Hola…encantado y tal. Qué haces aquí… pues estoy en el estudio tal con Vic Coppersmith (que fue el ingeniero de un par de discos de los Stones y luego el productor de The Jam, el grupo de Paul Weller). ‘Hostia pues te invito a venir y tal’. Y cuando entró en el estudio por la tarde estábamos grabando el tema “Como un susurro”. Y Antonio Molina había hecho un riff de guitarra precioso… una cosa preciosa, con un toque un poco español y tal. Y el tío se quedó flipado y nos pidió que le pusiésemos el tema. Así que se lo enseñé y le mostré también la letra en ingles y tal (siempre hacia las letras en inglés para que los técnicos y el productor también supiesen un poco de qué iba la historia). Y le dije que si quería tocar, a lo que me respondió que sí pero que ya estaba tocando Antonio. Pero le dije que no se preocupase que Antonio Molina iba a estar encantado. Probamos un poco y dijo que vendría al día siguiente. Y así fue, al mediodía vino un técnico a montarle todo el equipo que el utiliza para tocar y nos juntamos por la tarde. Sacó la famosa guitarra que le había hecho su papá con la madera de la alfeizar de la chimenea, e hizo unos apoyos en la canción. Tocó encima como tres solos que luego los mezclamos entre él y yo. Y de ahí salió ese solo que luego fue capaz de mejorar Antonio Molina en directo (y lo digo en serio y Brian también me lo dijo, de hecho). Estaba basado en el suyo original, nosotros hicimos ese, y luego Antonio cuando tocamos en directo y basado un poco en el suyo y en el de Brian, hizo otro que fue el que grabamos en directo. Así que esa fue mi relación con Brian. Yo les decía con el directo que estaban grabando ‘Estáis haciendo trampa ¿eh?’ Y él me decía ‘No, no, no… es que hubo problemas con no sé qué…’ La verdad es que encontrar un disco en directo, directo, directo no es fácil ¿eh?

Actualmente hay una tendencia que parece reciclar para el circuito indie a artistas nacionales de los 80: suenan en Radio 3 o aparecen en los carteles de los festivales cada vez con más frecuencia. Manolo García, Santiago Auserón, Mikel Erentxun… incluso Nacho Cano acaba de ser confirmado para el Sonorama. Y la verdad que puestos a hablar de rock en castellano al margen de la radiofórmula, se me ocurren pocos nombres más punkys que el de Ramoncín de aquella época ¿Te gustaría entrar de algún modo a formar parte de esa escena independiente y tocar en festivales de ese tipo? (Si tuviese que apostar, yo diría que ver a Ramoncín tocando en el escenario principal del Sonorama es solo cuestión de tiempo…)

Sí bueno… es una cosa que tenemos ahí prevista, en algún momento (Risas). Verás: a mi lo único que no me gusta de los festivales es la incoherencia de algunos de ellos. Yo creo que hay un mundo indie en los festivales y me parece perfecto, con grupos que se manejan ahí y funcionan ahí y es el sitio donde más cómodos están. Es su lugar de confort y ya está. Luego hay una cosa que también es muy peligrosa: gente que va a festivales, se hace la fotografía de rigor con 20.000 personas aclamándoles, y luego va a una discoteca de 1.000 de aforo y venden 300 entradas. Eso hay que tenerlo presente, que es algo que yo ya advertí hace tiempo cuando tocábamos en sitios enormes para mucho público en conciertos para ayuntamientos y todo eso. Yo tengo una cosa en El País de Madrid que pone ‘Ramoncín congregó a medio millón de personas en el Paseo de Camoens’. Medio millón de personas, son muchas personas. Fue una locura… era un mar de gente. Pero eso no se traducía en que luego al día siguiente vendías 10.000 discos de golpe en la ciudad (como sí pasaba en el mundo Sajón). Entonces por un lado están los que están ahí en su lugar de confort, los que van a todos y se hacen ahí las fotos y los vídeos… pero luego hay que seguir en este negocio y recordar que ahora se llega al número 1 con 2.500 ejemplares vendidos, y que los discos de oro ahora te los dan con 20.000 y a mí los míos me han constado 50.000 discos (o sea dos y medio de los de ahora). Yo he estado en el Extremúsika tocando esta semana pasada. Y estaba bien montado, los escenarios uno a cada lado, tal, cual… pero es imposible juntar a Ramoncín con La Pegatina. Es imposible. O sea… ¡Es imposible! Y no estoy hablando mal de ellos ¿eh? En absoluto. Pero… ¡Es imposible! Es incoherente. Me dices que hay un festival en el que van a tocar Burning, Jaime Urrutia, Jorge Ilegales, Ramoncín y Ariel Rot… y digo ‘de puta madre’… perfectamente montado el cartel. He hecho algunos festivales más pequeños: he estado en el Mar de Músicas, en Avilés, en Torrelavega con Revolver y Mikel Eretxun, con Rosendo y Loquillo en Santander, que eso sí que fue perfecto. Pero a mí me preocupa la incoherencia esa. Y me preocupa que en el festival lo menos importante sea la música. Ahí no acabo de encajar. Y luego hay una cosa que está ocurriendo también y para mí eso es inviable: banda fija y los líderes de otros grupos a cantar los temas de moda de los años 80 ¡Me niego! Yo me quedo en mi casa para siempre antes de eso. Porque eso es convertirte en una orquesta. Y para eso ya están las orquestas. Y ya lo de los grupos tributos con los artistas vivos del grupo en cuestión… ya de eso si quieres hablamos también otro día… Hay una cosa que se llama el derecho moral y yo no lo permitiría. Me voy a los tribunales antes de que un tipo vaya por ahí haciendo de Ramoncín. Y lo dejaré escrito para cuando palme, por si acaso. ¡No lo puedo soportar! Pero creo que lo peor de esto, lo peor, es esa historia de ‘Los 80’… y una banda fija ahí, y se sube el de un grupo (no voy a decir los nombres) y canta EL tema, el de otro grupo y canta EL tema… y digo EL TEMA, y así sucesivamente. No quiero ni oír hablar de eso. Yo me subo con mi banda, toco mi repertorio (¡en el que se incluye las que la gente conoce y las que no también!), y si puedo estrenar algún tema pues también. Si eso es viable, posible y se puede hacer, estaré encantado de ir al Sonorama que, por cierto, me parece un festival fabuloso.

¿Cómo te dio en su momento por hacer la versión del “Come As You Are” de Nirvana? A priori Nirvana no parecía un grupo muy afín a Ramoncín…

Mira, es muy sencillo. Está es la cabronada de siempre. Yo he tocado siempre temas de otros en directo. He hecho el “Drive My Car” de los Beatles, el “Moon River”, tengo el “Imagine” grabado. He hecho el “Run To You” de Bryan Adams, alguna de los Creedence… Siempre, siempre, siempre… No me ha importado porque se me da bien… Incluso en el doble disco en directo está grabado el “Cold Turkey” de John Lennon. Quiero decir que nunca he tenido problema en hacer versiones. Incluso hice el disco “The Cover Band 1965-1975” (2009) con versiones de los años 60 y 70 de artistas españoles como Bravos, Brincos, Canarios y tal. Mi inglés está bastante bien, no tengo un acento muy duro… está bien y tal. Bueno, pues el caso es que se monta el tinglado del 25 aniversario del programa de mi querido y desaparecido amigo Jordi Tardà. ‘Hostia tío ¿qué quieres hacer y tal y cual? ¿Te haces un Springsteen?’ Y digo que vale, que no hay ningún problema y quedamos en que hago eso y “Litros de Alcohol” de las mías. Y me llama dos días antes de ir diciéndome que ha quedado libre el tema de “Come As You Are” y me pide por favor que lo haga. Y claro, yo le dije que no sabía si me iba a dar tiempo a probarlo con la banda y tal. Porque si yo lo hubiera hecho con mi banda no habría habido problema, pero el problema es que había una banda allí que era con la que había que tocar. Entonces llagamos allí, probamos el “Litros de Alcohol” que sale clavado, y cuando nos metemos en esto y terminamos me acerco a Jordi y le digo ‘Jordi, este tema está fatal. Necesito por lo menos verlo otra vez con el grupo, no me sé la letra y va a ser un desastre’. Y me dice que no pasa nada, que es una fiesta entre amigos y tal. Estaba Marky Ramone, que quería que hiciésemos otro tema ¡que salió aún peor! (Risas) Nos pusimos a tocar todos ahí con el Marky Ramone e hicimos un tema que es que daba verdadera vergüenza (Risas). Y el final con todos cantando el tema de los Stones para qué te voy a contar… (Risas). Bueno, total que aquello se hizo como se pudo, se hizo en un momento. Y yo luego le llamé y le pregunté si aquello lo iba a dar TV3 y que si era así, que por favor pusiesen el “Litros de Alcohol”, y que no me pongan el “Come As You Are” porque ha salido como el culo. Que no, que no, que no… y, bueno, era un momento en el que darle a Ramoncín era muy divertido, el pim pam pum era cojonudo. Y unas graciosas, en un programa que había entonces… pues ssalieron esas dos niñas que cuando hablaban de Sean Connery decían ‘Son’ Connery y cuando hablaban de Sean Penn decían ‘Sin’ Penn, y se pusieron allí a hablar de mi inglés y a hacer gracias y demás, en una cosa penosa de verdad. Pero es jodido porque es lo de siempre ¿no? Por cierto, en esa época me llegaron un par de versiones de la canción hechas por Nirvana que eran aún peores. Y cantadas por él ¿eh? (Risas). Muy recurrente el asunto, sí… Todavía algún gracioso me manda de vez en cuando cosas de estas diciéndome ‘Cántante el Come As You Are’ y yo le respondo ‘Me voy a cantar una que está dedicada a tu puta madre’. Así directamente. Yo no me corto, yo no me escondo.

“Todavía algún gracioso me pide que cante el ‘Come As You Are’… y yo le respondo que me voy a cantar una dedicada a su puta madre”

Está bastante claro que nunca te has escondido. De hecho, para bien o para mal, tu fuerte personalidad ha marcado el devenir de tu carrera ¿Te arrepientes de algo? Con la perspectiva que da el paso del tiempo ¿cambiarías la manera en que hiciste algunas cosas?

Sí. Sí, sí, sí, sí me arrepiento. Sinceramente, pensé que nunca me iba a arrepentir de nada, pero sí. Me arrepiento profundamente del tiempo que dediqué a defender los derechos de un colectivo en su mayoría cómplice silencioso, insolidario, hipócrita, y que tiene por costumbre poner la boca en un sitio y la cartera en otro. Sí, de eso me arrepiento. Y aun así haría otra vez porque alguien tenía que hacerlo. Y lo hice por el respeto y la admiración que sentía por todos ellos. Porque yo soy de la vieja esuela: de esa que cree que hay que respetar a los compañeros, admirarlos, oírlos, ayudarlos… y les he ayudado que no te lo puedes ni imaginar. Cuántos se han callado de los que yo antes había ayudado: para ver contratos, para pedir anticipos, para solucionarles un problema. Hay gente que ha viajado a Nueva York en primera con champagne francés y caviar a un hotel de cinco estrellas y con caché, para cantar en cosas que montaba la Sociedad. Y esa gente luego callada como putas. Pero la putada es que yo lo sé, y tengo una memoria de la hostia, y el libro de memorias caerá tarde o temprano. Esa es la putada, esa es la putada…

A lo largo de tu carrera has ejercido como tertuliano, actor, presentador, crítico de cómics o (como estabas comentando) directivo de la SGAE… ¿Te molestaría ser recordado más por todo eso que por tu faceta de músico? Me refiero a que todas esas cosas quizá hayan mermado un poco tu credibilidad como artista o la imagen que el público general pueda tener de ti.

No, si tienes razón, tienes razón… Pero a mí lo que me molestan son los errores. Por ejemplo, lo de la directiva SGAE: yo he sido miembro de una junta directiva de la que han sido miembros como otros mil músicos más, mil autores más. Desde Miguel Ríos hasta Manolo Tena, pasando por los grandes directores de cine españoles, los grandes dramaturgos… Vamos que yo consideraba un honor sentarme al lado, por ejemplo, de Buero Vallejo; y en frente de Pepe Nieto y de José Luís Cuerda; y a la izquierda de José Luís Armenteros y Pablo Herrero. Vamos a ver, es que eso sólo se puede considerar un honor ¿no? Y tratar de ayudar a tus compañeros… Bueno, pues todo eso se convierte en ‘El de la SGAE’. Pues mire, le voy a explicar una cosa muy sencilla con un vecino que tenemos aquí en Francia. Cuando nosotros estábamos en la SGAE recaudábamos 400 millones de euros con una idea de crecer lo lógico en este asunto. Bueno, pues nosotros ahora recaudamos 200 millones y poco. Entonces la SGAE francesa recaudaba 600 millones, y ahora recauda 1.400 millones. Es decir, en un país en donde el idioma se habla en ese país, en cuatro colonias y en tres sitios del norte de África, recaudan 1.400 millones de euros de derechos de autor y nosotros aquí 300… Hay algo que habrá pasado en estos años ¿no? Me imagino que eso a todo el mundo, hasta al más tonto, le hará reflexionar ¿no? ¿Por qué no pasó lo mismo en Francia? ¿Por qué allí no han acabado con eso y ni lo han intentado? Pues cada uno que reflexione. Dicho lo cual, lo que quiero decir es que te metes ahí porque lo quieres es defender una cosa. Eso es lo que más me jode. Mira, yo estaba en la SGAE cuando grabé mi disco doble y vendí 400.000 discos ¡Cuando estaba en la SGAE! Y soy miembro desde el año en que grabé mis primeras canciones. Es una putada. Y cuando coges a los chicos así jóvenes y tal y les dices: ‘Oye, Metallica te gustan mucho ¿no? Pues están en la SGAE americana. Todos están allí ¡Todos!’ Y defienden sus derechos que te cagas. A muerte. De llevar gente a la cárcel. ¿O quién te parece más auténtico que nadie? ¿Bob Dylan? ¡También! ¿Springsteen? ¡También! ¿El grupo más indie de los indies que más te guste? ¡También! Es que parece como si eso solo existiera aquí y eso es lo que más me jode. Luego lo demás… a honra tío. Haber hecho el primer programa de televisión en donde se mezclaba la cultura y el concurso y tal, y que ahora la gente se vuelva loca con Pasapalabra y con tal o cual (que son programas que pasan después porque en su momento hicimos lo otro)… ¡a honra! He dedicado un tiempo a hacer el diccionario de jerga más extenso que se ha escrito nunca en ninguna lengua conocida, y por el que Umbral decía que tenía que ir a la Academia. O que Terenci Moix lo pone en sus libros y me da las gracias. O que Raúl del Pozo escribe sus artículos leyéndolo… pues sólo puedo estar orgulloso. Y luego la tele ha cambiado mucho. Porque claro, un tertuliano de ahora no tiene nada que ver con un tertuliano de entonces. Es que entonces pasaba algo, imagínate, lo que fuera… y te llamaba Jesús Hermida ‘Oye Ramón, esta noche estoy en Madrid ¿te vienes al programa?’ ‘¿De qué vais a hablar?’ ‘Pues mira, de lo que ha pasado con esta niña que han secuestrado y tal’. Yo qué sé, lo que fuera. O con eso que ha ocurrido de VOX, yo qué sé, lo que fuera ¿no? Y aceptabas y llegabas allí y estaba Umbral, Raúl del Pozo, Marsillach… (Risas) ¿Cómo no voy a estar yo orgulloso de eso? Y entre medias he hecho 8 largometrajes, y he dirigido y protagonizado varias obras de teatro… Y bueno, sí, al final para algunos seré el Ramoncín de la SGAE, o del Pollo Frito o el del “Come As You Are”. Pero como comprenderás, esa gente pues… (Risas).

“Para algunos seré el Ramoncín de la SGAE, o del Pollo Frito o el del “Come As You Are”

Y con lo contestatario y directo que has sido tu siempre, tanto a nivel artístico como en el plano personal ¿Cómo vives ahora esta época en la que la sociedad parece vivir constantemente indignada con todo… o con cualquier cosa?

Pues a lo mejor ese el problema ¿no? Que es tan abrumador el hecho que todo el mundo está cabreado con todo… Mira, yo creo que hay una cosa que está ocurriendo y es muy jodida. Y es que la gilipollez y la tontería se están globalizando a un nivel ya escandaloso. La cantidad de tiempo que la gente pierde en mandar tonterías y estupideces con los teléfonos móviles y tal es tan grande que no sé cómo vamos a convencer a un chaval de 15 años de que lea “Hamlet” o “Lolita”. Y que vean que cuando hacen así con los dedos no se hacen las letras más grandes, ni hay fotos, ni tal… ¿Para que lean “Lolita” se lo vamos a tener que mandar en 140 caracteres o cómo va a ser eso? A lo mejor así, a 140 caracteres al día, en un año se han leído “Hamlet” ¿no? Yo creo que esto es peligrosísimo, porque el poder, y no me refiero a los políticos sino al poder de verdad, al poder económico ha entendido que lo mejor que pueden hacer es robarle a la gente el pensamiento. Robarle el pensamiento es el mayor invento que existe. A todas las grandes conclusiones que ha llegado la humanidad ha sido pensando. Sócrates no existiría si hubiera tenido un teléfono móvil. Sería imposible. Imposible. Platón, que planteó todos los problemas de la humanidad, creo que no se le escapó ni uno… Platón con una tablet y un móvil no existiría (Risas). Han tenido la cosa esa de decir ‘Hostia, les vamos a robar el pensamiento’. Eso de que tú te tumbes en el sofá, te pongas una música que te guste y te pongas a mirar al vacío y a pensar en tu vida, en tus cosas, en lo que quieres hacer, en cómo eres, en qué significan las cosas… Eso va a desaparecer por completo. El ser humano, en lugar de crecer se va a convertir en lo que ya se está convirtiendo. Somos insensibles, damos un poco de dinero a una ONG porque nos viene bien para lavarnos un poco la conciencia y demás, pero no nos damos cuenta de la puta realidad. Y eso a mí eso me preocupa un montón, pero un montón. Sale toda la hipocresía… Mira, acaba de fallecer Rubalcaba y yo conocí a Alfredo. Le he tratado, y no era un amigo propiamente dicho (que ya sabes que ahora le están saliendo amigos por todas partes). Yo considero que amigos son los que sabes cómo se llaman sus padres, sus abuelos, sus hermanos y sus hijos, y los que he comido en sus casas. Y ese es el concepto que todo el mundo debería tener de amigo. Y yo afortunadamente tengo muchísimos. Bueno, el caso es que yo le conocía y traté con él en momentos determinados, y hasta tengo una carta que él me escribió dándome las gracias y que también irá en el futuro a ese libro de memorias. El caso es que a Alfredo Pérez Rubalcaba, una semana antes de hablar bien de él ¡lo ponían a parir! ¡¡A parir!! ¡A Alfredo lo han puesto a parir! En su propio partido cuando cosechó los peores resultados, fuera del partido, cuando era portavoz, cuando fue Ministro del Interior: ahí le metieron lo del Faisán, el GAL… lo ponían a parir, ¡pero a parir! Ahora ha fallecido… y qué hipocresía, qué lamentable. Era un tío cojonudo y lo era y punto ¡Pero usted ahora no diga nada, cuando ha puesto a parir a este señor! Tenía algo propio de los grandes políticos de finales del XIX y principios del siglo XX: Esa cosa, esa dialéctica, ese ser afilado… Y el análisis que se ha hecho ha sido… A ver, que ya sé que todo el mundo tiene una opinión. Y un culo ¡Pero hay culos y culos! A ver, que yo tengo Instagram (que crece por días de una manera que hasta me asombra) y un Facebook profesional, y hablo de música y tal, pero evito meterme en otros jardines. Pero yo veo gente que se mete en cada una… unos debates en el Twitter… ¿pero tú sabes quién está al otro lado y con quién estás hablando? ¿Pero tu sabes si ese tío, bajo ese nick que se llama el ‘piloto suicida’, o el ‘piloto loco’ hay un tío que pega a su madre o se folla a las gallinas o deja de pagar a sus empleados? ¡Es qué es una locura, eh! Es una puta locura, así no vamos a ningún sitio. Es que es una cosa acojonante. En fin, no sé, no sé…

Hemos hablado mucho del pasado, pero ya para terminar toca mirar al futuro inmediato ¿En qué momento está ahora Ramoncín? ¿Cuáles tus próximos planes? ¿Habrá pronto nuevas canciones tuyas?

Sí. Antes de que acabe el año voy a grabar disco nuevo. Tengo mucho material. Pero quiero hacer, no el mejor disco mío, quiero hacer el mejor disco posible. O sea, creo que ahora se trata de eso, que es todo lo contrario de lo que se está haciendo. Creo que ha llegado el momento de meterse ahí y, tal como decíamos antes, analizar todo lo que sabes, juntarte con los que te entiendan mejor, y grabar las mejores canciones posibles. Con buenas letras, que tenga un sentido. Que no sea otro disco más de ‘éste que tiene muchos y es el de “Litros de Alcohol”’. Es una putada hacer discos con los que no pasa nada, y solo para tener bolos para que te contraten. Creo que eso es un error gravísimo. Hay que sentarse, hay que pensar muy bien, y hay que hacer grandes discos ¿no? Y yo es lo que quiero hacer. Entre medias estamos tocando, voy a terminar un poemario que tengo a medias (quería haber llegado a La Feria pero así llevo dos años y no hay manera) y este año lo entrego seguro. Y luego tengo un proyecto… yo toco en los sitios en los que considero que puedo tocar. A mí me llaman para tocar en tal y sitio y digo, vale, haced las cuentas, cuánta gente necesitamos para cubrir. ‘Con 350 personas nos llega y puedes ir’. Y voy. No me importa. No tengo ningún problema. Yo ya he visto 100.000 personas. Y cuando voy a esos sitios que son más pequeños, me gusta hablar con el público, charlar sobre las canciones y hablar un poco. Entonces creo que vamos a intentar llevar eso a algunos teatros ¿sabes? Ojo, que no digo dar misa y acabar cantando un Padre Nuestro, que también es que hay que joderse con los ejercicios espirituales, por muy Springsteen que seas… Que yo lo adoro ¿eh? A mí me encanta, y el nuevo tema que ha hecho me encanta y espero mucho de ese disco nuevo, pero ese otro rollo no. Lo nuestro sería con banda, de puta madre, con invitados, con gente, y buscándole un sentido teatral a las canciones. Es un proyecto que tengo ahora y que quiero escribir, y a ver si sale adelante. Así que bueno, bien… ando ocupado tío… (Risas).

“El poder ha entendido que lo mejor que pueden hacer es robar el pensamiento a la gente”

Pues hemos terminado. Muchas gracias y no tardes mucho en sacar esas memorias, que pueden ser muy interesantes…

(Risas) Habrá que poner un apéndice para querellas. Se lo voy a dar ya hecho ‘Oiga mire, sólo tiene que rellenar los puntos negros…’ (Risas). Muchas gracias a ti.

5 comentarios sobre “Entrevistamos a Ramoncín (Segunda parte)

  • el 20 Mayo, 2019 a las 9:35 am
    Permalink

    joder, no conocía tantas cosas de su vida. Buena entrevista

    Respuesta
  • el 20 Mayo, 2019 a las 3:37 pm
    Permalink

    Un poco sobrado y soberbio el chaval

    Respuesta
  • el 20 Mayo, 2019 a las 9:04 pm
    Permalink

    Completísima, inmensa, detallada e interesante la entrevista de Raúl Julián a Ramoncín. Gustará o no gustará el cuestionario a lectores pero lo que es seguro es que Raúl ha perfilado un documento de los más amplios, sobre este músico, a nivel de artículo de preguntas. Saludos.

    Respuesta
  • el 20 Mayo, 2019 a las 11:15 pm
    Permalink

    ¡Gracias Txus! Me alegro de que la entrevista os haya parecido interesante. Un saludo!

    Respuesta
  • el 21 Mayo, 2019 a las 6:47 pm
    Permalink

    me sigue pareciendo un imbécil y un sobrao

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.