Entrevistamos a Chip Wickham

Antaño afincado en nuestro país, el músico británico de jazz Chip Wickham explora la espiritualidad de su música con el muy acertado y de nuevo producido por él mismo Blue To Red, disco que le aproxima a la nueva escena jazz de su país y le señala como talento a reivindicar en la estela de monstruos como Yusef Lateef, Sun Ra o Dorothy Ashby. Un disco que propaga espacios abiertos y una particular visión del cosmos y del devenir de la humanidad en su seno, empleando la paradoja de Marte, el planeta azul que acabó convertido en rojo, para indicar lo que puede pasarle al ser humano a poco que se descuide. De todo esto, de sus días en España y del estado actual del jazz, él mismo nos proporciona las coordenadas.

“Los recientes acontecimientos de Covid-19 no han hecho más que ilustrar lo frágiles que somos y lo conectados que estamos”

Parece que repitamos lo mismo en todas las entrevistas, pero la pregunta es obligada: ¿Cómo estás llevando este período tan raro de confinamiento? ¿Te está sirviendo para ser más creativo y hacer cosas que no podías hacer antes por falta de tiempo o por el contrario el agobio por la situación te impide concentrarte?

En realidad, la vida del artista es un poco un confinamiento constante. Normalmente nos pasamos el día en casa creando y haciendo planes para tiempos mejores. Evidentemente, la gran diferencia es la falta de bolos y el contacto con la audiencia, la energía de los conciertos y obviamente, ¡los ingresos! Pero creo que siempre y cuando puedas sobrevivir este momento en cuestiones de salud y a nivel financiero, entonces no hay problema. Yo estoy bien y mi familia también, no tengo problemas inmediatos, por lo que no me puedo quejar. He empleado el tiempo en escribir un montón de música nueva y en estudiar. He enfocado mis energías a practicar mis instrumentos. La vida pronto volverá a su cauce.

El que el disco salga en un momento tan incierto imaginamos que no debe ser fácil de asumir, además había toda una gira programada con una gran banda y paradas en locales míticos como el Ronnie Scott’s que imagino que habrás tenido que cancelar ¿Qué sensación te produce todo esto?

Había estado preparando la gira durante 6 meses así que fue duro cancelarla, pero está claro de que no soy el único en esta situación y con ese sentimiento de desilusión ahora mismo. Es una lástima, pero hay que pensar y entender la situación global. Hemos conseguido nuevas fechas para Ronnie Scott el 31 octubre, así que tendremos la oportunidad de promocionar el disco cuando la vida vuelva a la normalidad.

Parece que tus álbumes siempre han estado influenciados de alguna manera por tus viajes o los lugares en que has vivido. La Sombra era resultado de tu experiencia en España y Shamal Wind de tus vivencias en Qatar ¿Puede decirse que la orientación, digamos, sideral, de Blue To Red es un intento de distanciarse de toda esa querencia geográfica?

Me he hecho global

De hecho, la temática del disco parece que nace a partir de Marte ¿Qué puedes contarnos de ello?

Blue to Red hace referencia al futuro de la tierra, un futuro como el de Marte. En su día Marte fue un planeta azul. Ahora no tiene atmósfera y no hay vida. Es nuestra propia falta de conciencia la que está empujando a nuestro planeta en la misma dirección. Nos dirigimos hacia un planeta rojo. Los recientes acontecimientos de Covid-19 no han hecho más que ilustrar lo frágil que somos y lo conectados que estamos. Es hora de cambiar, hora de dejar paso al progreso y no a la ambición antes de que el Azul se vuelva Rojo.

 

Es un disco que da la impresión de estar fuertemente influido por toda la corriente del jazz espiritual que cimentaron en los setenta gente como Alice Coltrane, Pharoah Sanders o Yusef Lateef y ahora han vuelto a traer a la actualidad gente como Kamasi Washington ¿Existe en ti esa influencia?

Es fácil escuchar mis influencias en el disco. Espero que podáis oír el respeto que le tengo a esos artistas. Me encantan los clásicos sonidos espirituales de Alice Coltrane, Clifford Jordan, Pharoah Sanders, Sun Ra, Dorothy Ashby… la lista es interminable. Música bella que provenía de una era musical de exploración y descubrimiento

Volviendo a Yusef Lateef, suponemos que “Mighty Yusef”, que cierra el álbum, está dedicada a él ¿Qué significa para ti su figura?

Si es un tributo a Yusef Lateef. Es el maestro de la sutilidad y utiliza el espacio y el sonido de una manera genial. Un verdadero artista cuyo legado va a inspirar a músicos como yo para siempre. ¡Es poderoso!

En Blue To Red hay una gran sensación de espacios abiertos, como si la música intentará alcanzar otras dimensiones que no están al alcance de nuestra mano ¿Existía esta premisa al empezar a grabar el disco?

Definitivamente quería conseguir la sensación de espacio en la música (¡en ambos sentidos!!) Mi intención era crear un ambiente de banda sonora en algunos temas y capturar el sentido de atemporalidad y de asombro hacia nuestro lugar en el cosmos. Quería que tomáramos conciencia de lo importante y único que es nuestro pequeño planeta azul y que debemos cuidarlo antes de que sea demasiado tarde.

Te has encargado tú tanto de la producción como de la mezcla del álbum ¿Ha sido esto una constante en tu carrera como solista o sencillamente te has cansado de contar con un productor externo?

Siento que la producción es una parte vital en mis discos. He pasado muchos años aprendiendo a producir discos para que suenen como yo quiero y pongo mucho esfuerzo en grabar utilizando tecnología analógica que tiene un sonido clásico y de superior calidad y a la vez intento referenciar al sonido de la música electrónica moderna. Es sutil pero las referencias están ahí. Mis discos son muy personales ya que yo lo hago todo. Escribo la música y hago los arreglos. Escojo los músicos adecuados y el estudio. Dirijo las grabaciones musicalmente a la vez que pienso como producir el disco mientras grabamos. Después hago cortes y arreglos y mezclar hasta obtener el sonido que quiero para el disco. Es un montón de trabajo pero estoy contento con el resultado y siento que todo esto tiene un gran impacto en el producto final. Es el concepto completo de una sola persona, ¡por lo que tiene mayor fuerza!

Colaboras con gente como Greg Foat, que junto a otros como Kamaal Williams o Shabaka Hutchings (y las formaciones en que éste participa, como Sons Of Kemet o The Comet Is Coming) están formando una renovada escena jazz en UK que está dando mucho que hablar ¿Qué piensas de esto? ¿Sientes que formas parte de ella?

¡Creo que la escena de Jazz en el Reino Unido es muy interesante! Me encanta el hecho de que haya una audiencia joven y vibrante a la que le gusta el jazz. La escena musical no puede sobrevivir sin ella. El Jazz y los locales de jazz han dejado de estar muertos y vacíos. Ahora están llenos de vida otra vez. Aunque hay mucho debate acerca de qué es Jazz ya que mucha de la música nueva no es jazz de estilo swing, es mayormente música instrumental que utiliza el lenguaje, la instrumentalización y el espíritu del jazz. Y para mí eso es suficiente. Me gusta la definición amplia e inclusiva. No son tiempos de empezar a discutir entre nosotros de quien hace música más jazzística. Unámonos, mezclemos los estilos y aprendamos los unos de los otros. Lo que la escena necesita es ese tipo de energía joven. ¡Yo soy un fan!

¿Qué recuerdas de tu experiencia viviendo en España? ¿En qué manera influyó en tu música?

Considero España mi casa. Me encanto mudarme a España y me sentí abrumado por la actitud tan abierta de los músicos españoles en comparación con los músicos en el Reino Unido. Fue un tiempo muy excitante para mi con un montón de influencias nuevas y experiencias musicales nuevas. España tiene una gran cultura para la música en vivo. La gente disfruta de la música y hay muchos locales y oportunidades para tocar. A mí siempre me ha parecido un sitio muy positivo y que promueve la creatividad en los músicos. Mi primer disco La Sombra es un reflejo de esto. En España me sentí libre para crear un disco personal con músicos que apoyaron cualquier cosa que quise intentar y que hubiese encontrado difícil de probar en el Reino Unido. No hubiera hecho ese disco en el Reino Unido.

En tus discos tocas sobre todo la flauta y el saxo, ¿Con cuál de los dos instrumentos te identificas más?

Ahora mismo es todo flauta. Blue to Red es el primer disco en el que no he tocado el saxofón. No he dejado el saxofón para siempre, es simplemente donde me encuentro musicalmente ahora. Nunca se sabe!

 

Amanda Whiting aporta al disco unos pasajes de arpa muy en la onda de Dorothy Ashby que le dan una dimensión muy especial ¿Cómo surgió vuestra colaboración?

Amanda fue una adición tardía a la grabación que surgió a raíz de un bolo que hicimos juntos con Gondwana Orchestra de Matthew Halsall. Nos entendimos bien e inmediatamente pude oír lo que ella podía añadir al disco con su estilo lírico a lo Dorothy Ashby y también la textura tipo Alice Coltrane. Ella añadió un eslabón importante entre la flauta y el piano rhodes.

Aparte de tu carrera como solista, has colaborado en infinidad de proyectos que incluyen a Nightmares On Wax, The New Mastersounds, The Sorcerers o The Gondwana Orchestra ¿Que aporta todo esto a tu propio trabajo?

Siento que mi experiencia como músico de sesión han contribuido al sonido de mis discos y mi desarrollo como artista. He tenido mucha suerte y he trabajado con músicos y productores increíbles y todos y cada uno de ellos me han enseñado algo interesante y me han ayudado y han influenciado la forma en que trabajo. No podría escribir al nivel que lo hago, producir y en general ser el artista que soy si no hubiese trabajado con artistas de tan alto talante.

Me gustaría pedirte algo que suelo pedir a todos los artistas que entrevistó: una pequeña lista de discos que sientas que te han traído hasta el preciso momento existencial en que os encontráis tú y tu música. Una especie de banda sonora en el tránsito hasta Blue To Red, que si además pudieras explicar sucintamente, sería fantástico ¿Te atreves?

Sun Ra: Door of the Cosmos

Michael White: The Blessing Song

Matthew Halsall: Only a Woman

John Coltrane: Wise One

Dorothy Ashby: The Moving Finger

Yusef Lateef: Like it Is (The Blue Yusef Lateef)

Pharoah Sanders: You’ve Got To Have Freedom

Clifford Jordan: John Coltrane

Roland Kirk: Pedal Up

Harold McNair: The Hipster

Alice Coltrane: Journey in Satchidananda

 

 

 

 

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