Entrevistamos a Coffee & Wine

Coffee and Wine vuelven. El combo madrileño liderado por la preciosa voz de Ana Franco acaban de publicar un delicado disco titulado “Hirundinidae” (Manderley Music, 2019). Tersas y panorámicas melodías que podrían encasillarse en esa etiqueta tan mutable como la Americana, y que ellos defienden con soltura y con contrastada profesionalidad. Hablamos con Ana.

“Lo bueno de autoeditarnos es que no tenemos que rendir cuentas a nadie, aunque es cierto que siete años son muchos, y espero que para el siguiente no pasen tanto tiempo”

Explicadnos cómo os conocisteis y decidisteis formar Coffee and Wine.

Andrés y yo nos conocimos hace más de 15 años. Nos presentó Manuel Cabezalí (Havalina) y le propuse formar parte de mi primer proyecto musical, Manderley. A partir de ahí, el proyecto acabó siendo Coffee & Wine, que Andrés dejó por un tiempo, pero en el que finalmente volvió a tocar. Y así hasta hoy.

Por Coffee & Wine ha pasado mucha gente: el propio Manu, Charlie Bautista, Jesús Chumillas (que ahora toca con Annie B Sweet), Ester Rodríguez… Actualmente están con nosotros Jaime Olmedo, de Havalina, y Juanma Padilla, que toca con un montón de grupos femeninos súper chulos como La Bien Querida, Lázaro, Tucán, Morgan

¿Vuestro nombre del grupo a qué hace alusión?

Te parecerá increíble, ¡pero no me acuerdo! Cuando comencé el proyecto post-Manderley con Manu, Charlie y Rubén, nos salió un primer concierto pero aún no teníamos nombre, así que después de un ensayo nos fuimos a un bar a decidir cómo nos llamaríamos. La idea de Coffee & Wine creo que fue de Manuel, pero hace unos meses le pregunté si se acordaba de por qué pusimos ese nombre, y él tampoco lo recuerda. Adoro el nombre de mi grupo pero es todo un misterio.

Para vuestro disco “Hirundinidae” (Manderley Music, 2019) habéis tardado siete años. ¿Os tomáis las cosas con tranquilidad y queréis transmitirlo en vuestra música?

Nuestra filosofía es tomarnos las cosas con tranquilidad y hacer lo que queremos en el momento que nos resulte más idóneo. Lo bueno de autoeditarnos es que no tenemos que rendir cuentas a nadie, aunque es cierto que siete años son muchos, y espero que para el siguiente no pasen tanto tiempo.

De alguna forma, creo que transmitimos esa tranquilidad en las canciones en forma de carió; nos gusta cuidarlas, dejarlas fermentar y que con el tiempo cojan cuerpo. Como el vino, ahora que lo pienso 🙂

¿Cómo es vuestro proceso compositivo? ¿Es algo colaborativo o se van uniendo las ideas de cada uno para esbozar las canciones?

Yo suelo aportar la idea inicial con la melodía y la letra y a veces tengo clara alguna armonía o riff de guitarra. Generalmente, Andrés es el primero en ver la canción y comenzar con su aportación, aunque en este disco Jaime y Juanma también han estado implicados. Ellos suelen estructurar las canciones (yo soy bastante mala en eso), aportar la base rítmica y gran parte de la armónica… Aunque la idea principal provenga de mí, creo que sí es un proceso bastante colaborativo, y las canciones mejoran un montón cuando pasan por la banda.

 

Es un disco en el que colaboran muchos amigos vuestros por lo que os he podido leer en algún lado ¿Es Coffee and Wine un proyecto abierto al work in progress colaborativo?

Es que por Coffee & Wine ha pasado tanta gente y tenemos tantos amigos en común que es imposible considerarlo un proyecto cerrado. La grabación de nuestro primer EP, From the Roofs, fue idea de Ignacio Celma y de Dany Richter. From the Ground lo produjo y grabó y mezcló Yuri Méndez (Päjaro Sunrise.) Cada músico que ha aportado algo en el proyecto, ayuda a definir lo que es Coffee & Wine, y el hecho de haberme dejado llevar por las ideas de toda esta gente ha sido muy positivo para mi música. En Hirundinidae no podía ser de otra forma, por eso quisimos contar con amigos músicos que sabíamos que iban aportar un montón de cosas buenas al disco.

Vuestra música es un bálsamo, se respira quietud, espacios abiertos, gusto por las armonías. Las etiquetas, las malditas etiquetas, volvamos a recurrir a ellas ¿Estáis a gusto en ese gran cajón de sastre de la Americana?

Lo de las etiquetas es todo un tema… Solemos definirnos dentro de la Americana porque es una forma de decir que hacemos folk en inglés y de raíces norteamericanas, que a su vez proceden de muchos lugares. Tenemos algunos temas más pop, aunque a mi me gusta mucho relacionar ese término con “lo popular”, que al fin y al cabo también viene del folklore.

Es cierto lo que comentas de la quietud y los espacios abiertos. Nos gusta mucho dejar respirar a las canciones, no llenarlas de cosas y dejar que la dinámica haga su trabajo, y eso tiene mucho que ver con la forma de arreglar las canciones, pero también de mezclarlas.

El título del disco, una palabra extraña “Hirundinidae”, ¿de dónde viene?

Hirundinidae es el nombre en latín de la familia de aves a la que pertenecen la golondrina o el vencejo. El disco se llama así porque casi todas sus canciones fueron compuestas en un ático de Madrid en el que vivía, y desde el que podía ver y escuchar a las golondrinas durante la primavera y el verano. Volaban muy bajo y hacían sus nidos en los tejados de los edificios vecinos, así que empecé a grabarlas en vídeo. Varias canciones de Hirundinidae, de hecho, hablan o mencionan algunas aves, como Mockingbirds, Feathers, Swallow and Fish.

Yo tenía en mente titular al disco Andorina, que también remite a las golondrinas, pero también estaba la opción de Hirundinidae, y nos pareció curioso poner el nombre en latín, porque aunque era difícil de pronunciar, suponía una palabra universal, como ocurre con los nombres científicos de la flora y la fauna.

La producción del disco me parece muy acertada porque deja respirar a las melodías, y todos los instrumentos tienen su lugar. En mi reseña mencioné nombres como Stevie Nicks y Alela Diane para intentar encuadrar cierta estética fronteriza. ¿Estáis de acuerdo?

Estoy de acuerdo y además para mi es un honor que menciones a dos artistas que adoro; la primera, por todo lo que ha supuesto en la música y por su personalidad, y la segunda, porque es una de mis artistas favoritas en la actualidad, y que he tenido en mente durante todo el proceso del disco.

Como comentaba antes, una de las cosas que nos parecen muy importante es que las canciones respiren que cada instrumento tenga una función de verdad, un sentimiento y una emoción. Para mi es importante que la historia no solo la cuente la voz, sin todo lo que la acompaña.

También es verdad que estos últimos años he escuchado más música folclórica de raíz americana (aunque también británica, francesa…) y creo que eso se nota en este disco.

 

Ahora publicáis un single con las canciones “Old Photographs” y “Little Sin” que es una versión de un amigo vuestro, A Singer Of Songs. ¿Por qué os apetecería rescatar este tema?

Hace cuatro años hicimos una versión “Little Sin” como parte del regalo de boda de Lieven y su mujer, Rosa, dentro de un disco que contenía canciones suyas interpretadas por un montón de amigos. Nos encanta este tema, yo había participado en el original grabando alguna voz, y nos gustó mucho cómo quedó la canción versionada, porque es un poco diferente a lo que solemos hacer. Así que cuando planificamos los shows conjuntos en Madrid y Barcelona, pensamos que era un buen momento para editarla.

¿Qué podemos esperar de vuestros próximos conciertos?

Suelo decir que mucho mimo por parte de los que estamos organizándolo. Vamos a tocar todas las canciones de Hirundinidae y varios temas de anteriores discos, a los que hemos dado una vuelta, y subirán al escenario algunos amigos y amigas músicos. Estamos cuidando lo que tocamos y cómo lo tocamos, y en ese aspecto la banda aporta mucho detalle. Yo, que pongo tanto empeño en el proceso de construcción de un disco, gracias a Andrés, Juanma y Jaime estoy aprendiendo un montón sobre cómo llevar ese mismo cuidado al directo.

¿Qué grupos o artistas estáis escuchando últimamente?

Mira, acabo de abrir la plataforma de streaming de turno y te puedo decir lo que más estoy escuchando. Tengo por aquí los últimos discos de The tallest man on earth, Bill Callahan, Gabriel Kahane, Will Johnson y Enric Montefusco. Y cuando voy sola en el coche voy con Radio Clásica a tope, todo hay que decirlo…

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