Juan Luis Guerra 4.40 – Literal (Universal)

Juan Luis Guerra es a la bachata lo que Carlos Vives al ballenato. El dominicano situó en el mapa sonoro occidental un género musical que es todo vida, arrebato, y sabrosura. Un estilo musical – ¡esa vigorosa bachata! – que uno siempre asociará a bodas y comuniones bailando al ritmo acompasado de esa preciosa soflama al amor sin ataduras que es “La Bilirrubina”. Ya saben, ritmo pegadizo y versos osados, libidinosos, imposibles a la par que revitalizantes tales como “…y es que la ciencia no funciona, sólo tus besos vida mía”Guerra es un kamikaze, no me lo pueden negar: aunar versos de barroquismo emocional, reivindicar el rosa como el color eterno del amor, y plantar a dos peces a punto de besarse en la portada del Bachata Rosa (Karen, 1990) es para amarlo u odiarlo. El verdadero artista es aquel que no tiene miedo al vacío. Un servidor lo admira profundamente, y sin rubor afirmo que es uno de los artistas latinos más importantes de las últimas tres décadas. El dominicano, y claro está, su virtuoso combo 4.40.En toda su extensa carrera -debutaron con el disco Soplando en 1984- tengo especial apego a dos álbumes que lo encumbraron como crooner de amoríos agitados y de lengua viperina: “Ojalá que llueva café” (Karen, 1989), y sobretodo, esa obra maestra que es “Bachata Rosa” cuyos singles repletos de metáforas eróticas -“…pasarme la noche en vela mojado en tí” cantaba un risueño Juan Luis en la célebre “Burbujas de amor”: un highlight en toda regla-, diatribas en contra del sistema y mucho amor, lograron que las radio fórmulas se lo sortearan. El triunfo de una pócima infalible, de un sello personal, y de eso no andamos muy sobrados.

Tras más de cinco años de silencio (la obra maestra Todo Tiene Su Hora data del 2014) el autor de “Como Abeja Al Panal” retoma la producción musical con otro disco a la altura de su talento, este hermoso Literal (Universal) que es adictivo y emocionante como en las mejores ocasiones.

Canciones de amor desbocado como “Kitipun” o “Cantando Bachata” a ritmo de plácida y sexy bachata y arreglos de viento que son pura ambrosía. “Yo tengo una novia que es un ruiseñor” (siempre al borde del empalago pero nunca rebasando los “cordones sanitarios”) canta en el merengue a toda pastilla de “I Love You More” con piano saltarín de contrapunto.

Las baladas a pecho descubierto tienen en Guerra un maestro: “Corazón Enamorado” es una lluvia de besos que se reciben a manos llenas, la fronteriza y cristiana “Son A Mamá” te saca una sonrisa incrédula, y termina con “Merengue De Cuna”, una balada con versos que templan el exceso amatorio “corono tu cabecita de muchos besos, y me arropa el suspiro hermoso de tu silencio…”. Sentando cátedra.

Escucha Juan Luis Guerra 4.40 – Literal

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