Nacho Vegas – Galileo Galilei (Madrid)

Sigo sin entender el misterio de este concierto, aunque gracias a la colaboración de la gente del foro lo estoy entendiendo mejor. Nos dicen que empieza a las 21:30, pero cada vez más se está convirtiendo en una fea costumbre retrasar tanto la hora del comienzo.

Sigo sin entender a la gente que va a los conciertos, pero tampoco entiendo a los artistas, me explico. Cuando Nacho Vegas empezó con su versión de Leonard Cohen, la sala se quedó en silencio, pero sólo fue una excepción, porque en otros momentos “íntimos” del concierto se oía a la gente hablar de fondo, se levantaban continuamente para ir a por bebida molestando al resto, y daba la casualidad de que estaban en el patio más cercano.

Por la parte que le toca a Nacho Vegas no entiendo tampoco su actitud. Es cierto que se aplaudió cuando faltaba la última frase de la “Sed mortal”, pero en mi opinión no creo que deba a un desconocimiento de la letra de la canción pues después cuando salió de nuevo al escenario se cantó en coro, sino más bien, según mi opinión, al hecho del efecto dominó, el ponerse a aplaudir cuando otros aplauden. No se debió de tomar por su parte tan a las malas, podía haber esperado los aplausos y haber seguido.

Hasta ese momento todo hacía del concierto una experiencia increíble, el sonido envolvía, la voz de Nacho hacía estremecer, las emociones estaban a flor de piel. En el repertorio incluyó temas nuevos del EP Canciones desde palacio, “Canción de palacio # 7” y “Canción de Isabel”, de las mejores de la noche. La que sin duda no olvidaré fue “Ángel Simón”, del disco Actos Inexplicables, verdaderamente impresionante, me puso los pelos de punta. También de este disco la preciosa “Miss Carrusel”, “El callejón” y “Al norte del norte”. De su reciente Cajas de música difíciles de parar, destacaron “Sólo viento” y “El salitre”.

Llegamos al incidente antes mencionado en la “Sed mortal”, la gente empieza a aplaudir y Nacho dice: “Muchas gracias por aplaudir,… pero eso ha sido un error irremediable”, mientras dejaba la guitarra, pareció que ahí mismo acabaría el concierto, pero cogió la guitarra eléctrica y tocó la “El jardín de la duermevela”, otras de las más grandes de la noche. A su finalización abandonaron el escenario.

Y salió Nacho Vegas para acabar tan solo la canción que no pudo acabar, Y os miro a los labios y a todos oigo pedir… perdón por existir”, cantada por toda la sala, y así fue el fin del concierto, algunos pedíamos la vuelta, otros se iban, y las luces se encendieron dejando un mal sabor de boca por una noche que hasta el final de la “Sed mortal” fue, al menos para mi, única, corta y muy intensa.

En fin, Nacho Vegas nos lo da y Nacho Vegas nos lo quita.

¡Perdón por aplaudir!

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