Nudozurdo – Acústico (Everlasting Records)

Propuestas como la que nos ocupa, en las que se revisitan discografías desde otro prisma, el acústico, pueden ser muchas veces interpretadas como intentos de evitar la saturación, o de disfrazar el agotamiento vital y artístico de una banda. Como tener un hijo por cada crisis. No es el caso de Nudozurdo, cuya apuesta se puede entender como un obsequio a sus seguidores, un intermedio de la vida. Los madrileños están en la cúspide de su carrera, después de tres discos y un EP, así que cabe pensar que este Acústico es más una anécdota en su sobresaliente discografía que otra cosa.

Como desengrasante es fantástico, y (dicen que) esa plasmación en directo que tan poco han dejado ver, con los arreglos del set acústico, es fabulosa. El traslado hasta lugares más terrenales de unas canciones eminentemente eléctricas, que crecen y se expanden hasta el límite de la elasticidad epidérmica cuando se les insufla electricidad a capazos, es un viaje emocionante, y da como resultado, en algunos casos, un plus de intensidad. Aunque con menos frecuencia de la que se podría esperar; “Mensajes muertos”, “El diablo fue bueno conmigo”, “Dosis modernas” y “Prueba/Error” son probablemente los mejores ejemplos de la experiencia acústica en Nudozurdo.

El resto, aunque sin un pero en cuanto a la arquitectura de su reforma, se quedan en ensayos acústicos de canciones que ya eran gigantes en su versión original. “Mil espejos”, “Ha sido divertido” y “Ganar o perder”, con sus arreglos de cuerdas, suenan de maravilla sin demasiada parafernalia, pero lo que consiguen sobre todo es que uno quiera recuperar instantáneamente esa enormidad discográfica que es Sintética. Se echa de menos alguna aportación de su nunca bien ponderado primer disco, quizá más complicado de llevar a los terrenos acústicos (aunque no cuesta imaginar versiones más relajadas de temas como “Hasta que acaben por confundirnos” o “Lo que querías ser”), y en algún momento da la sensación de que la relajación se mezcla equivocadamente con el sentido acústico del disco.

Al final, Acústico es un regalo para los seguidores de la banda, con momentos de brillantez, aunque no vaya a pasar a la posteridad por su significación.

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