Sabemos que Philip Selway es el batería de Radiohead. También sabemos que tiene muy bueno amigos. Por ejemplo, Lisa Germano, quien colabora en muchos de los temas de este disco. O Jeff Tweedy, de quién son los arreglos de «The Ties That Bind Us». O Neil Finn, a quien Philip Selway agradece en los créditos. Pero lo que no sabíamos es que después de más de veinticinco años a las baquetas de Radiohead, Selway sintiera la necesidad de entregar un disco tan sereno y humilde como Familial, su debut en solitario.
Ya desde el inicio nos damos cuenta de que Familial tiene poco que ver con el sonido de Radiohead. Aquí deja la batería a cargo de Glenn Kotche (Wilco), se calza la guitarra y el micrófono y se mueve por cadencias delicadas, canciones cercanas y afables y sonidos ambientales. Aunque, pensándolo mejor, algo de su banda madre sí que hay, en ciertas atmósferas opresivas o en ciertas maneras de cantar entre tristona y angustiada. «Beyond reason» tal vez sea el mejor ejemplo.
Pero aún así, la música de Selway transita por sendas menos arriesgadas, las del pop-folk íntimo y suave. Sus temas son como pequeñas confidencias al oído, con tímidas y tenues instrumentaciones, cálidas y cordiales. Desde que se abre el disco con «By some miracle», se nos muestra como un cantante mucho más que aceptable, con una voz sedosa y dulce, y como un compositor con un gusto exquisito por la sencillez. Basta darle un par de escuchas a «Patron Saint», donde al inicio, con esa guitarra, uno espera oír cantar al mismo Nick Drake. O a «Don´t Look Down», cerca, muy cerca, de la ambientación hipnótica de American Analog Set. Y luego está «The ties that bind us», donde la mano de Tweedy está muy presente con ese viso country que lo impregna todo, de la guitarra a las voces.
Familial es un álbum de temas modestos, sí, pero de una gran belleza. De temas clásicos y comedidos, también, pero de una familiaridad encantadora. Por supuesto que no va a gustar especialmente a los fans de Radiohead, que van a sentirse decepcionados por la falta de riesgo del disco. Y con razón. Pero este trabajo va de otra cosa. Y creo que va de una absoluta y total falta de pretensiones.



















