17 animales, nueva referencia de La Jr, no es un disco fácil. Claro que, ¿qué disco de La Jr lo es? Este es un trabajo que requiere escuchas y también entusiasmo e interés por parte del que presta las orejas. Su mezcla de lounge lúgubre, improvisación y sonidos chirriantes puede frenar al principio, pero poco a poco el desorden se va aclarando y las cosas se ponen en su sitio, y entonces se disfruta de este trabajo, indescifrable a ratos, hermoso otras veces, interesante siempre.
Los “17 animales” de La Jr tienen forma de canción del más allá, como “Gancho”, etérea y oscura. O del sonido descacharrado de “Ya estoy seco” que desemboca en un piano encantador. O de fanfarria de aprendices, como muestra “Mejor que tú”. Con esa estremecedora voz y esos sugerentes nombres, las canciones van desfilando, llenas de vacíos y silencios, oliendo a jazz y a postmodernismo y salpicadas de notas discordantes, ofreciendo poco a poco nuevas perspectivas. Pero sin saber en ningún momento qué esperar, qué vendrá después, hacia dónde nos lleva el disco.
La banda de Gijón, vuelve a demostrar que lo suyo no es el sonido convencional, imposible de etiquetar, encasillar y definir. Vuelve a demostrar que en nuestro país también se puede hacer un música que provoque a los sentidos, que despierte el intelecto y que vaya más allá de cualquier idea preconcebida. Y por lo tanto, un disco arriesgado pero que, en este caso, resulta un acierto por su resultado final bizarro pero compacto, estridente pero intimista.
“17 animales” es un disco complicado y como con todo aquello que requiere un esfuerzo, la recompensa merece la pena.

















