Allo Darlin´

Grabar puede ser muy divertido y te permite un montón de posibilidades pero si tenemos que escoger, me quedo sin duda con subirme al escenario

Aprovechando la gira de Allo Darlin´ por España, la cantante y compositora de la banda, Elizabeth Morris, encontró tiempo para responder a nuestras preguntas sobre su nuevo disco, la escena musical austral y lo que significa ser una de las sensaciones de la temporada en el indie pop.
 
La primera impresión que nos llega tras escuchar vuestro último trabajo, “Europe” (2012), es la idea que habéis madurado mucho con respecto a vuestro primer disco. De alguna manera es un poco más serio, no en un mal sentido pero un poco inesperado tras el espíritu tan juvenil de vuestras primeras canciones. ¿Pensáis lo mismo? ¿Quisisteis mostrar una parte vuestra que aún no habíamos visto?
Sí, podría estar de acuerdo con eso, seguro. Solo quisimos hacer el mejor álbum del que éramos capaces, lo que significó dedicar más tiempo a escribir las canciones y también trabajarlas más en el estudio. Y supongo que también estaba en un estado emocional un poco distinto respecto al de nuestro primer disco. Además sabíamos que ya teníamos un público que nos seguía lo que era algo nuevo para nosotros. Al final fue un disco mucho más difícil de hacer pero del que hemos quedado muy contentos.

La producción del disco parece menos exuberante que en vuestro debut. Hay menos segundas voces, muchas canciones se acompañan solo con el ukelele, la banda está más centrada en las guitarras. El sentimiento general es que es menos “jangle” y más íntimo y delicado. ¿Habéis sido conscientes de este cambio o es algo que ha sucedido espontáneamente?
¡En realidad pienso que este álbum es más jangle que el primero! No lo sé, solo intentamos ajustar los arreglos a las canciones, lo que al final hace que cada una tenga su propia historia. Unas solo necesitan ser tratadas con un ligero toque y otras piden más ayuda de la banda. No puedes tener muchas expectativas o intenciones en esto, debes abrir tu mente a lo que al final puede acabar sucediendo. Esa es una de las cosas divertidas de grabar un disco.
 
Una de los rasgos particulares de vuestra música es el sentido de humor que imprimís a vuestras letras. Es un humor sutil, casi escondido, no exactamente irónico o sarcástico pero tampoco es fácil de pillar a la primera escucha. Otras veces también tienen su punto de melancolía. Se dice que los grandes humoristas son al mismo tiempo grandes pesimistas.
Sí, algo de cierto hay en ello. Creo que hago un montón de bromas, que tengo un gran sentido del humor, que me encanta reírme y supongo que al final todo eso acaba saliendo a flote en mis temas. Pero también pienso que las mejores canciones tienen diferentes capas y que quizás algunas puedan ser un poco tristes pero que al mismo tiempo te hagan feliz. A mí eso es algo que me ocurre bastante a menudo.
 
¿Cuándo compusisteis las canciones de “Europe”? ¿Fue después de publicar vuestro debut?
En diferentes momentos durante el 2010 y el 2011. Nos llevó bastante tiempo poner las canciones juntas y ordenadas. Abandoné algunas que no me parecían que estaban a la altura y otras, como “Darren”, que parecen estar mejor a su aire.
 
¿Preferís vuestras canciones grabadas en estudio u os gustan más como suenan en directo? ¿Cómo os sentís tocando en un escenario?
Adoro cantar y tocar en directo. Grabar puede ser muy divertido y te permite un montón de posibilidades pero si tengo que escoger me quedo sin duda con subirme al escenario.
 

 
Ahora vives en Londres aunque eres australiana por lo que conocerás el boom del indie pop australiano de los ochenta y noventa. Parece que en estos últimos años cuesta encontrar con la misma facilidad buenas bandas australianas y neozelandesas. ¿La escena local ha cambiado o es un problema de distribución?
Realmente no lo sé. Acabamos de hacer nuestra primera gira por Australia y hemos tocado con bandas indie australianas estupendas: Monnone Alone y The Stevens. Creo que hay una gran escena ahí pero es un circuito muy cerrado. Creo que tiene mucho que ver con las distancia y todo lo que conlleva. Claro que también siguen habiendo bandas como Architecture in Helsinki que han conseguido dejarse oír fuera de ese circuito. Y ahora hay otra banda, The Twerps, que creo que también está sonando mucho. Pero realmente no puedo saber mucho. ¡El día que vuelva a vivir allí me pondré al día!
 
Por lo que hemos oído y leído estáis recibiendo una muy buena acogida, tanto en vuestras actuaciones como en disco. ¿Cuáles eran vuestras expectativas antes de poneros en serio con esto? ¿Hasta qué punto el éxito es importante para querer seguir aquí metidos?
Cuando hicimos nuestro primer disco solo hacía un par de meses que habíamos empezado como banda, ni siquiera habíamos hecho muchos conciertos. Todo sucedió muy deprisa. Al principio todo lo que yo quería era hacer algunas canciones para que las pusieran en How Does It Feel To Be Loved?, una discoteca indie-soul de Londres a la que me encantaba ir.
 
Así que para nosotros girar por Europa y Norteamérica y que la gente se interesase por nosotros estaba fuera de nuestras expectativas. Pero está claro que eso es algo con lo que siempre has soñado desde niña. Por otro lado somos una banda muy DYI, no tenemos manager ni nada, tomamos las decisiones tal y como nos vienen. También es verdad que hemos recibido mucha ayuda de nuestro sello Fortuna Pop. Pero más que nada queremos seguir con los pies en el suelo y continuar haciendo conciertos lo mejor que sepamos.
 
Si googleas “Allo Darlin Popfest” uno se encuentra que habéis sido invitados a muchas ediciones de este festival que se monta de forma amateur por los propios aficionados de cada localidad. Habéis ido a ciudades como Londres, San Francisco, Nueva York, Madrid, Berlín o Roma. Cuando fanáticos del indie pop de todo el globo os quieren encabezando sus propios festivales, ¿Qué creéis que encuentran en vuestra música que les atraiga tanto?
¡No sé qué es lo nos encuentran, la verdad! Pero hemos notado que no hay un fan típico nuestro. En nuestros conciertos vienen los padres con sus hijas adolescentes y ambos son fans. Así que quizás nuestro atractivo para los promotores de esos festivales es que podemos gustar a gente muy diferente. No tenemos un estilo muy concreto, solo queremos hacer música honesta y divertida. Queremos que la gente se lo pase bien. Es un privilegio tocar para un público – estamos como viviendo un sueño.
 

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