Destroyer – Kaputt (Merge Records)

Sin duda alguna Kaputt de Destroyer estará entre los mejores discos del año 2011. No es un álbum apoteósico con una gran potencia épica al estilo “Wake up” de Arcade Fire, te golpea sin entrantes por su pop sencillo, evocador y atmosférico. Hay mucho de principios de los 80 en Kaputt, mucho pop, algo de funk e incluso de jazz. Todo ello se percibe en los saxos y demás instrumentos de viento, en las guitarras cristalinas, los sintetizadores, los ritmos del bajo y en ese fantástico tándem en algunas canciones entre Dan Bejar, el líder de la banda, y Sibel Thrasher. De hecho, el mismo Bejar contó que el disco era un viaje hacia su juventud y a la música que antes escuchaba como Electronic, Prefab Sprout, New Order o Roxy Music. “Me adentré en las cosas que asociaba con el momento en que la música invadió mi vida, como el sonido de Manchester”, dijo en una entrevista a Rockdelux. En cualquier caso, ha creado un disco conceptual con un sonido singular y propio. El inquieto músico canadiense parece en este caso decidido a buscar más allá de sus referentes glam (David Bowie y T. Rex) presentes en sus otras obras. Y lo consigue

Los nueve temas del noveno álbum de Destroyer son una colección de hits capitaneados por “Kaputt”: “Wasting your days / Chasing some girls all right / Chasing cocaine through the back rooms of the world all night / Sounds, Smash Hits, Melody Maker N.M.E / All sound like a dream to me”, canta en esta auténtica joya del pop. “Kaputt” consigue transporte a un mundo mejor donde todo concuerda con clase y no hay rastros ni reminiscencias de lo más kitsch de los 80. Es imposible no dejarse llevar por los sintetizadores, los acordes de guitarra y el precioso estribillo: “All sound like a dream to me”.

“Chinatown” nos introduce en el esquema de Kapput para no dejarnos ir. En ella se presentan todos los elementos que recorren el disco con una melodía cálida con instrumentos de viento, que no molestan sino que acompañan. Nada molesta en este álbum. La tierna “Blues eyes” (“I sent a message in a bottle to the press, I said ´don´t be ashamed or digusted with yourselves´”) con la sensual voz de Thrasher; la popera “Savage Night at the opera”, con un bajo que podría firmar el mismo Peter Hook; la melancólica y atmosférica “Suicide demo for Kara Walker” o “Bay of pigs”, de más de 10 minutos. Todas ellas conforman una parte de este maravilloso disco concebido por un músico que no deja de experimentar, ya sea con The New Pornographers, junto a A. C. Newman y Neko Case, o con su otra banda Swan Lake.

En un año en el que habrá empujones para coronarse con el mejor disco del año, Dan Bejar rompe con una obra sencilla pero perdurable en el tiempo. Una joya. 

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