La propuesta en directo de Laurie Anderson en Let X = X (Live) reproduce, con sus virtudes y sus límites, muchas de las discrepancias habituales en los discos que articulan una retrospectiva en directo.
Grabado durante la gira de 2023, este álbum tiene la capacidad de condensar de manera bastante ilustrativa cerca de cuatro décadas de trayectoria de la artista estadounidense. Por eso, lo que aquí se presenta es un recorrido por distintas etapas de su obra, siempre bajo el signo de la experimentación como núcleo más definitorio de la identidad de la estadounidense.
Sabiendo ese contexto, casi arquetípico, la colaboración con Sex Mob plantea unas posibilidades significativas para las 23 canciones elegidas. Su presencia como vertebrador de lo instrumental (y, si se quiere, el mismo gesto de su inclusión en el recital) no diluye el carácter experimental de las composiciones, pero sí que lo traslada a un espacio más orgánico y algo alejado de la frialdad experimental, como pueda parecer en temas como “O Superman” o “Sharkey’s Day” o similares en estructura.
Este planteamiento debe entenderse en todo momento como una mínima invasión en la relectura del material original. Su inercia instrumental transforma algunas piezas que abrazan sin grandes exabruptos el jazz más rítmico, como puede suceder con “Big Science” o “Let X=X”, mientras que otros, de la familia de “From the Air”, parecen resistirse a ese nuevo abrigo. De ahí que el resultado pueda percibirse como desigual, pero no quita para que la totalidad de la grabación sea instrumental en su propósito de registro y de readaptación y funcione como tal, aunque se haya movido la clave del pentagrama.















