Entrevistamos a The Mothercrow

Hace pocas fechas expuse un artículo de presentación, aquí en Muzikalia, sobre una de las mayores esperanzas a la hora de mantener altamente resplandeciente la antorcha del más sobresaliente rock and roll, en nuestra península. Se tratan de The Mothercrow (recuerda nuestra presentación en 7 Minutos Al Día), compuestos por Karen Asensio (voz), Claudia González (bajo), Max Eriksson (guitarra) y Pep Carabante (batería). Tras editar un par de EPs en periodos anteriores y ahora con el lanzamiento definitivo de su LP inaugural, Magara, les dejaremos caer, a la banda de Barcelona, una hilera de cuestiones que tengo aquí preparadas en la parrilla de salida.

“Estamos orgullosos del trabajo invertido en estudio, pero la raíz de todo este proceso fue plasmar la potencia de la banda en directo”

Retrocedamos hasta vuestro nacimiento rítmico. ¿Cómo os vino a la cabeza el nombre de la banda, en 2015 y qué fue lo que os impulsó a iniciar una línea tendente hacia las influencias provenientes del blues clásico, la psicodelia sesentera, el hard-rock de la década de los 70 o el stoner más actual?

El nombre fue algo que costó bastante decidir. En la primavera de 2015 el grupo concursó en un proyecto del Taller de Musics de Barcelona teniendo que elegir un nombre a contra reloj: bautizados como Sacred Sun, fue cómo nos aventuramos en los 7 meses de clases y combos que recibimos en la escuela. No fue hasta finales de ese año, para los conciertos de presentación de los proyectos que allí nos encontrábamos, cuando conseguimos dar con un nombre que representara todo lo que nuestra música nos transmitía.

El cuervo fue un animal con el que rápido nos sentimos identificados: presente en nombres que nos han influenciado como The Black Crowes, la banda Crow quien nos trajo el original de ‘Evil Woman’ y especialmente un disco que nos ha acompañado mucho, llegando a convertirse en nuestra Biblia personal: ‘Lonesome Crow’, el primer larga duración de Scorpions. La representación de la Madre dentro del nombre engloba el concepto visto desde las fuerzas de la Pachamama, aunando estas palabras como si la Madrecuervo fuese esa fuerza superior protectora dentro del universo que se ha nacido alrededor del Hard Rock y el Psych Blues.

Vuestros extraordinarios primeros temas y maxi-singles “The light”, “Mescalito”, “On the road” y demás repertorio inicial, de 2016 y 2017, ¿os han servido de plataforma artística y conexión creativa para llegar al punto en que os halláis ahora o, por contra, sentís vosotros mismos que todo el minutaje de vuestro reciente primer LP “Magara” (2019) es un punto sónico ya bastante alejado de vuestras composiciones de hace 2 o 3 años?

The Mothercrow nació con un espíritu agresivo que ya se podía apreciar en nuestro primer single ‘Hard Attack’, y al igual que ahora, en los inicios ya nos sentíamos cómodos volando entre un estilo u otro, jugando con las intensidades desde el Blues más emotivo hasta el Hard Rock más energético. No distamos mucho del espíritu inicial pero claramente sentimos el salto que ha dado el proyecto al incorporar a los dos nuevos miembros, sin alejarnos de esa psicodelia sesentera, pero más volcados de cara a los inicios del entonces todavía no denominado como Heavy, de principios de los setenta.

Considero que con “Magara” habéis edificado y ensamblado un álbum de hard-rock, realmente, sin fisuras y con indudable pegada. Seguro que os ha llevado vuestras jornadas maratonianas de labor conseguir que el asunto quedase así de redondo. ¿Qué me contáis del proceso de grabación del álbum y qué matices sonoros han surgido al trabajar con el ingeniero y productor Alberto Pérez?

La composición de ‘Magara’ fue casi en su totalidad creada en la primera mitad de 2018. Con la energía y las grandes ideas de Pep y Max sumadas al proyecto, nos embarcamos de lleno en un año en el que hemos llegado a invertir 3 y hasta 4 días semanales de composición, producción y ensayo para llevar al estudio 9 cortes bastante redondeados, a los que Alberto sumó sus conocimientos en lo que a sonido se refiere, partiendo de todo el espectacular equipo del que dispone en Sol de Sants Studio y también como productor, expandiendo y motivando ideas como las segundas voces de ‘Gauan’ o los arreglos de órgano Hammond con su inseparable Leslie en ‘Magara’, ‘Swat it’ o ‘Ashes’. Trabajar con Alberto ha sido una experiencia como poco gratificante y enriquecedora, la cual esperamos poder volver a vivir pronto.

¿Qué sensaciones están recorriendo por vuestras venas de músicos, en los directos, defendiendo “Magara”? ¿Qué tal la cercanía con el público en vuestra actual gira nacional como, por ejemplo, en la sala Rocksound de Barcelona o en la sala Hell Dorado de Vitoria?

Estamos muy emocionados de, por fin, poder llegar a las ciudades a dar nuestro show con nuestro primer disco ya alumbrado. Nos sentimos muy orgullosos del trabajo invertido en estudio, pero la raíz de todo este proceso fue plasmar la potencia de la banda en directo y eso es lo que más disfrutamos haciendo: batallar nuestras canciones pudiendo ver las expresiones de emoción en los rostros que tenemos frente a nosotros es algo que no cambiaríamos por nada. Estamos muy contentos de que ‘Magara’ reciba una acogida tan calurosa por parte de fans y medios.

Esta portada de 2019, obra del ilustrador Jalón de Aquiles y con la lagarto hembra observando muy atenta esos dos imponentes soles rojos, no pasa desapercibida. ¿Podéis hablarnos un poco del frontal de “Magara” y también del llamativo logo de vuestro nombre diseñado por Carlos Rousselot? ¿Vuestro espectacular y ultra-enérgico tema “Lizard Queen” (con esos coros estremecedores y afiladísimos, por ejemplo) tiene que ver con toda esta temática reptilesca o únicamente es una canción sobre una dominante ansiedad?

Nos apasiona el arte de Jalón y trabajar con él siempre es un proceso como mínimo emocionante y divertido. Como bien sospechas la portada es una representación de nuestra ‘Lizard Queen’, en la que queríamos representar esa personificación (lagartificación en este caso jaja) del poder que tienen todos esos sentimientos que creemos (pero no siempre) están fuera de nuestro control. El poder del miedo, de la angustia, de la ansiedad, sentimientos con los que convivimos constantemente, normalmente intentando ignorarlos o aplacarlos sin ir a la raíz, lo que realmente puede llegar a resultar un problema para una mente cuerda. 

En la portada de ‘Magara’ podemos ver a la lagarta portadora de un báculo con calaveras de cuervo y al cuidado de  polluelos naciendo de su cascarón, como si de un caballero a la defensa de preservar el equilibrio de la Madrecuervo se tratase. No sabemos si intencionadamente o fue una casualidad del destino, Jalón representó  como dos cuervos, a pesar de no estar con nosotros, siempre seguirán presentes en nuestra historia y como dos nuevos nacen en este plano. Dentro de su templo podemos observar una Mantis con los brazos en alto en posición de ataque, la representación del espacio y del desierto como atmósferas en las que nos sentimos arropados, o incluso ese escorpión en representación, de nuevo, de los ya arriba mencionados Scorpions.

Todo vuestro alucinante y meritorio repertorio, de 2019, está cantado en inglés aunque, como excepción, el ambiental y folkie corte “Gauan (lo kanta)” se halla entonado en euskera y trata éste acerca de la mitología de las lamías (la cuales son como una especie de sirenas vascas para los que no las conozcan). ¿Qué tal ha resultado la experiencia expresiva de incorporar una canción en esta lengua?

Gauan’ nació como una canción que se incluiría en castellano en nuestro disco. Fue tras un concierto de The Wizards en Barcelona cuando Karen, con la embriaguez pertinente, en medio de conversaciones con Ian Mason, decidió cambiar la lengua que guiaría este tema. El querer asemejarla a una nana, con la típica inducción de miedo de la que tratan todas para obligar al buen comportamiento de los niños, es lo que aunó a estas Lamías en la historia: preciosas mujeres que se sentaban desnudas con sus pies representados comúnmente como los de varios tipos de aves, a peinar sus largos cabellos dorados en los ríos y lagos, con sus peines de oro, aparentando ser inofensivas pero se las conocía por ser terriblemente letales cuando algún insensato se atrevía a arrebatarles su preciada herramienta áurea. La canción se cierra con la certeza de que por muy malo que hayas sido, siempre estarás bajo la protección de la Madrecuervo.

¿Podéis resumirnos, brevemente, que narran las letras del resto de las canciones de vuestro primer trabajo largo como la adictivamente machacona “Mantis”, la fronteriza y paciente dureza de “Stone”, la cercanía al más indómito rock tejano de “Swat it!”, el ronco y dramático blues “Ashes” o la arrebatadora, intensa y épica canción titular, entre otras?

Mantis’ en una representación de esa “femme fatale” capaz de enamorar y acabar con un hombre en una sola noche, siguiendo los pasos de una moderna Judith, hija de Merari, quien degolló a Holofernes para proteger a su ciudad. Destruyendo mitos de sumisión y dependencia, empoderando la feminidad. 

Stone’ trata sobre el Basajaun, otro ser perteneciente a la mitología vasca, una especie de Big Foot encargado de preservar el equilibrio en los bosques. 

Swat it!’ es la canción más vacilona del disco, contando cualquier posible viaje a alguna ciudad a dar un concierto, una estrofa haciendo guiño a nuestro amado templo Rocksound BCN y también a un vídeo humorístico de Marky Ramone. 

La canción que titula el álbum fue inspirada por aires Tuareg de desierto, lo que motivó a investigar sobre el concepto del Magara dentro del animismo. 

El cierre del disco es una composición de Max en la que se suma letra tanto suya, como de Karen, como de un poema cedido por el antes mencionado Ian Mason. Sentimientos puros y crudos en una fusión de lírica. Una obra en la que hemos querido aunar almas y corazones encontrados en el camino eterno, bajo la reafirmación de la indudable necesidad de alcanzar el extraordinario, sincero y puro amor por encima de todo.

Esta interrogación es para esa fabulosa y pletórica vocalista que considero a Karen Asensio. Antes de que te dirigieses a probar fortuna con la música, a Cataluña, con The Mothercrow, ¿militaste en alguna otra banda en tu ciudad natal, Vitoria-Gazteiz?¿Cuál es tu historia en este sentido?

En Vitoria comencé dando gritos a un micrófono con la cuadrilla de heavys que nos juntábamos por aquel entonces en el disco bar Joker y el Rivendell. Siempre me había sentido muy conectada a la música y el heavy metal terminó de reafirmar ese sentimiento en mi vida. Mis primeros escenarios fueron alguna aparición con amigos como Dave and the Souldiers, posteriormente compartí tiempo involucrada más de lleno con el atronador dueto The Freetangas, con los que hice bastantes conciertos como colaboradora e incluso tuve la suerte de acompañar a la banda Potato, un verano en una gira por el Norte del territorio, como corista.

Felicitar a la bajista Claudia González por su impactante trabajo con The Mothercrow y esta cuestión siguiente esta dirigida a ella. ¿Puedes decirnos quienes son los y las referentes tuyos a las cuatro cuerdas? ¿D’arcy Wretzky de Smashing Pumpkins? O quizás, ¿Jaco Pastorius de la Weather Reaport? Desarróllanos, por favor, un poco más también el tema de tu propia personalidad artística para, que con todo ello, te conozcamos un poco mejor como intérprete (apuntar que Claudia también toca la flauta y el sitar).

Homer Simpson, machaca punkis. Gracias por las felicitaciones y por considerar mi trabajo “impactante”. Weather Report es pura crema y Jaco Pastorius fue uno de los bajistas más cálidos y con más groove de la época, sin embargo, musicalmente nunca fue uno de mis referentes, sólo aprendí de él a no meterme con los de seguridad. Tuve una época grunge palunge, como todo adolescente, pero tampoco fue Wretzky quien me enamoró de las cuatro cuerdas. Mis influencias fueron marcadas principalmente por el mágico, eterno y estático “The Ox”, John Entwistle. Fue él quién, con su maestría, su impecable técnica y su equipo Sunn me hizo cambiar la guitarra por el bajo.

También otros bajistas y contrabajistas sazonaron mi técnica, algunos como Clive Chaman en el “Rough and Ready” de The Jeff Beck Group, Lothar Heimberg en el mítico ‘Lonesome Crow’ que comentábamos anteriormente, Ron Howden de Nektar, una de mis bandas predilectas y Marino Hernández, en ese mágico disco epónimo del valenciano Eduardo Bort. Como intérprete (Sí, me gusta jugar con la travesera, el sitar, las teclas, la batería… lo toco todo como algunos dicen, aunque también los coj*nes de vez en cuando) me considero melómana y coleccionista de instrumentos “curiosos”. ¡Ya sabéis que regalarme por mi cumpleaños!

Nos vamos un momento con los dos “máquinas” del combo: el guitarrista y también asistente de producción Max Eriksson y el batería Pep Carabante, los cuales se incorporaron a la banda en 2018, como nuevos componentes. ¿Qué tal ha sido vuestra adaptación a The Mothercrow? Ahora que ellas dos no nos leen, ¿mandan mucho esas cracks que son Karen y Claudia (es broma) o, por contra, os han permitido a vosotros dos aportar vuestras propias y abundantes ideas musicales al proyecto de la propia “Madre Cuervo”?

Hola, pues aquí Pep: en fin, ellas mandan mucho, eso es cierto y debe ser así …un poco  al  menos ¿no? ¡¡Jaja!!

Ahora en serio, creo todos aportamos nuestro grano de arena a la hora de componer los temas y así pues, tenemos cierta libertad para crear patrones, grooves y riffs diferentes, consensuando y poniendo en común lo que mejor se le ajusta al tema.

Ya desde nuestra llegada, creo que todo fue muy natural, con muy buena energía y actitud a la hora de tocar e interpretar las canciones. También quería destacar la calidad de mis compañeros/as de banda que hace que todo sea mucho más fácil. Gracias por esta oportunidad, de seguir tocando y disfrutar de la música, los conciertos y el trabajo bien hecho.

Max: -La verdad es que suelen tener opiniones muy fuertes, pero desde el principio me han dejado bastante libertad para aportar mis ideas para la hora de composición. Lo bueno es que como compartimos muchas influencias musicales, nos solemos gustar el mismo tipo de música. Todos tenemos un estilo diferente y nuestras bandas preferidas, pero hemos tenido claro cual es la esencia de la música que queremos hacer. Yo me considero una persona creativa, aunque lo quiera o no se me van ocurriendo muchas ideas, riffs y melodías para canciones. Cuando no he tenido proyecto para realizar, esas ideas las he ido guardando. Entonces, he sacado muchas de esas a la luz para probarlas con The Mothercrow y han sido bienvenidas por todos. Por ejemplo, el riff de ‘Magara’ lo compuse hace casi diez años y me hace mucha ilusión que haya servido como tan importante como la canción que dio nombre a nuestro primer disco.

Os lo pregunto a los cuatro que se os nota que sabéis tantísimo como cualquiera acerca de esta particular senda de acordes. ¿Cómo véis la salud del estilo “heavy psych” en nuestra península? ¿Consideráis que hay un movimiento suficientemente potente de bandas en cuanto este género concreto, en nuestras latitudes?

Es difícil de cuantificar un estilo que se mueve en un subgénero de rock en escenas tan undergrounds de las ciudades. En Barcelona somos bastantes músicos los que nadamos en estos estilos: Saturna, Electric Monolith, ex-componentes de otras bandas como Cachemira o Prisma Circus que siguen mezclándose y creando nuevos sonidos. Esta claro que la escena no es tan potente como puede ser en California o la fuerte escena 70s que hay en Suecia pero, gracias a las redes, esos pequeños ghettos están conectados entre sí creando festivales con una gran audiencia.

La anécdota más divertida en vuestra trayectoria profesional con The Mothercrow, ¿cuál ha sido?

Así que podamos contar de buenas a primeras sin dar cuentas ante un tribunal… posiblemente una de la anécdotas más entretenidas fue una noche después de tocar en la discoteca más antigua del país, al Este mas Este de la península, un amigo que nos acompañaba sentado a las baquetas, tras escuchar las historias de hippies y drogadicción que allí se vivió en la época dorada de la psicodelia, se dispuso a echar a correr por el pinar que rodea la sala, completamente desnudo. La hija del dueño en ese momento salía por la puerta trasera del almacén y tras pillar “in fraganti” al susodicho, se dispuso a gritarle con un marcado acento francés: “¡Te he visto la polla! ¡Estáis locos! ¡No vais a cobrar esta noche!”. Se montó un revuelo tan rápido como se solucionó, tras que algunos de los presentes (un poco más serenos) se dispusieron a hablar con ella, se calmaron las aguas y todo quedó en una inocente situación.

Agradecer a esa sabia fuerza natural y rockera que es The Mothercrow su presencia en las digitales páginas de Muzikalia. Os cedo la última palabra. ¿Queréis añadir algo o comunicarle algo a vuestros seguidores?

Sólo añadir algo que es muy importante recordar… ¡El peligro mola!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.