Forget Cassettes – Salt (Tangled Up!)

Es sorprendente la cantidad de opuestos que se dan cita en Forget Cassettes. Una mujer, Beth Cameron (cantante y guitarrista), y un hombre, Doni Schroeder (batería) como fundadores de la banda; el amor y el odio como los metales conductores de las historias que cuentan; la delicadeza y la brutalidad de unas canciones que a veces oxigenan y otras asfixian a quién acepta el desafío de escucharlas…

Ese juego inconsciente de contrarios, en los cuales podríamos seguir ahondando, hace de la música de esta atípica banda de Nashville algo propio del Romanticismo. Porque hay mucha víscera tras las letras que escribe esta chica, porque está siempre presente en ellas la necesidad de conseguir lo inalcanzable; el amor imposible y en consecuencia hiriente. ¿Acaso está siempre la belleza al margen de la oscuridad y del sufrimiento?

Aunque es difícil situar las coordenadas musicales que inspiran a estos estadounidenses, citar a At The Drive In es algo inevitable. Estamos ante un rock extraño, en el que una apesadumbrada guitarra rompe en mil pedazos las melodías allá donde los textos adquieren una mayor gravedad. Las líneas de batería también son fundamentales en la atmósfera que generan los de Nashville. Redobles incesantes que casi duelen y golpes de bombo que bien podrían ser patadas desesperadas.

Un gran disco este Salt (07), de veras. Segunda entrega de unos Forget Cassettes con los que tan sólo hay que tomar una precaución: escucharlos en momentos en los que a pesar de la tristeza, nos sintamos invencibles. Momentos en los que queramos disfrutar de la parte sublime que también tiene lo decadente. Recomendaciones: “Patience, Beth Reprise” por su lirismo; “Quiero Quieres” y “The Catch” por su mala leche.

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