Gose – Gosariak (Gose)

Por primera vez en mucho tiempo la música recupera su condición de arte y se reconcilia con sus hermanas para dar vida a un trabajo que nos saluda desde todas sus interpretaciones posibles. Gose se transforman inevitablemente en Gosariak (juego de palabras entre los integrantes del nuevo proyecto que además viene a significar “desayuno”, en euskera), para dar vida a un proyecto que ya no es únicamente suyo. Un proyecto que trabaja codo con codo con la escultura, la pintura y la literatura para fusionarse un solo proyecto que bebe de la tradición vasca, el costumbrismo y la reivindicación política y social.

Junto con los integrantes de la banda guipuzcoana se encuentra el escritor, poeta, filólogo y traductor vasco que gracias a sus numerosas publicaciones y ensayos durante la historia reciente de Euskadi lo han encumbrado como uno de los principales autores dentro de la narrativa en euskera. Un apoyo de lujo que en el sexto trabajo de la banda cobra una relevancia especial. En los casi diez años que han transcurrido desde que Gose publicara su primer disco, no se antoja mejor celebración que la de poder sacar a la luz su música apoyada en las letras del que sin duda es uno de los grandes impulsores de la lengua.

El disco viene además empujado por Iñigo Arregi (ilustraciones) y Juan Luis Goikolea (escultura), que se ha encargado de crear para la ocasión una caja de diseño especial que escapa de los convencionalismos. Y es que, ya desde sus inicios Gose se ha caracterizado por crear sus propios caminos sin molestarse en recorrer los ya andados por otros. Lo suyo ha si desde sus más tiernos inicios un tira y afloja entre innovación y tradición que encuentra su hogar en la coexistencia entre la trikitixa de Inés y los arreglos electrónicos y samples de Iñaki.

Una vez más Gose se agarran a su forma habitual dando en esta ocasión una mayor importancia si cabe a la música de raíz. Jugando con melodías habituales de la música tradicional vasca y buceando en otros estilos como el electro-swing, tecno, rock, pop vals… toda una amalgama de sensaciones y texturas de sonido que se dan cobijo bajo un mismo abeto que recibe el nombre de Gosariak y que una vez más logra romper con todos los esquemas para tratar de ir más allá y no conformarse con el camino confortable.

A través del trabajo en común de cuatro formas de ver el arte es cómo surge este proyecto que funciona a la perfecta medida de un grupo que lejos de mostrar signos de agotamiento o de querer versionarse a sí mismos 10 años después, logran un equilibrio entre su sonido habitual y las nuevas tendencias para descubrirse el velo y seguir avanzando y abriendo nuevos caminos de compases y acordes.

 

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