Ikara Colt – Modern Apprentice (Pias)

Cuando un grupo se sitúa a medio camino entre lo inmediato y lo oscuro, entre lo directo y lo complejo, uno no sabe exactamente como valorar al conjunto en cuestión. Lo más normal es que tenga tanto las virtudes de los 2 grupos como los problemas a los que enfrentarse. El buen grupo de música sabe pasar las dificultades de ambos, y el malo se pierde por derroteros y no sabe aunar sus pretensiones… pero en el caso que ahora nos atañe, la cosa está más complicada.

Ikara Colt son un cuarteto de rock que se formaron en una universidad de arte de Londres, lo que es decir, un grupo como cualquiera de los 3467 de esas características, y ya sea por dicha y por desdicha lograron destacar por sus potentes actuaciones y por el beneplácito de John Peel, que radió sus primeras canciones. Su primer disco Chat and Business les colocó con bueno puesto dentro del rock underground londinense, sin ser una maravilla, el estilo era el que pegaba entonces, y siendo relacionados con la ”ola Interpol gozaron de cierto protagonismo en la crítica británica.

Pero ahora se enfrentan al 2º disco del grupo Pseudo-hype, que o hacen un buen trabajo sorprendente, o pasa directamente al olvido… y siento decirles (a ellos) que me da que es más posible la segunda opción. Esta crítica ya llega tarde, este disco es del 2004, y sin embargo, allmusic no hace referencia a este disco, ni en pitchforkmedia… ni siquiera el magnifico videoclip de “Wanna be that way” (la canción con más garra del disco) ha conseguido que se afiancen en la escena. Han entregado un trabajo correcto y punto. Algo que le importa a la NME (y prensa británica de misma ideología) durante unos meses si acaso, pero que pronto olvidarán.

Así que ese es el peligro de encontrarse entre The Libertines y Sonic Youth, que ni es tan directo para ser hype, ni es tan complejo y oscuro e interesante para importar dentro de la música en general. Modern Apprentice es un disco que quiere intensidad, que quiere potencia, y que quiere oscuridad, cambios de ritmo, distorsión y también formas concretas, y se queda a medias, tanto es eso que hasta la duración se queda a medias (tan solo dura 34 minutos). En fin, un grupo que no disgustará a los amantes del “género” (el género es: 4 jóvenes británicos haciendo rock) pero prescindible para los que se dedican a otros derroteros. Aún así, recomiendo el videoclip de “Wanna be that way” cuya estética y dirección (Woof Wan-Bau) intensifica su fuerza y puede realmente funcionar como un verdadero hype audiovisual.

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