Jennifer Gentle – Valende (Sub Pop Records)

Jennifer Gentle es un ser bicéfalo compuesto por el inquieto Marco Fasolo y su compinche de fechorías sonoras Alessio Gastaldello. Con un par de discos autoproducidos, una extensa gira por su país natal, Italia, y alguna que otra colaboración para la banda sonora de cortometrajes, se merecen todo tipo de alabanzas por la depurada fogosidad de Valende, su último álbum.

Con un sonido que se contorsiona a sí mismo entre la psicodelia y el folk sosegado, estos dos italianos admiten sin tapujos que su manantial de inspiración se encuentra próximo a la lujuria creativa que ideó Syd Barret, mítico componente de Pink Floyd, allá por 1967 con el álbum The Piper At The Gate Of Dawn. No sólo encontraron el nombre de la banda en las teorías Pink Floydianas (”Jennifer Gentle” gritaba Syd en el clásico “Lucifer Sam”) sino que también han sabido apropiarse de un manto de eclecticismo melódico que los hace únicos en el panorama actual.

Valende está formado por diez temas que rozan la perfección. Ningún sonido, por pequeño que sea, surge de forma casual. La banda italiana destaca por cuidar hasta lo enfermizo todos los detalles presentes en su música. El disco comienza con “Universal Daugther”, una canción de ritmo calmado y aires circenses, en la que la voz nasal de Marco Fasolo se confunde a veces con la de una mujer centenaria que recita sus plegarias sobre un colchón de sonoridades juguetonas. “I Do Dream You” compuesto a base de palmaditas y una guitarra enloquecida capaz de contagiar ansias de huida hacia cualquier realidad paralela, es uno de los singles más claros del disco. “Tiny Holes” suena a canción de despedida, el ritmo marcado por el xilófono empuja directamente hacia las sábanas, para soñar con montañas de aire o con las escamas de una nube. Con “Circles Of Sorrow” y “Liquid Coffe” Jennifer Gentle sumergen al oyente en una especie de cuento lisérgico en el que una voz susurra lamentos cargados de desgana. “The Garden”, un tema prácticamente instrumental dividido en dos partes, suena a dulce melodía medieval. El único momento prescindible de todo el disco son los siete minutos que dura “Hessesopoa”, una batalla de percusiones embravecidas que no parecen dirigirse hacia ningún lugar. El álbum se cierra con la acelerada y cómica “Nothing Makes Sense”.

Las canciones de Jennifer Gentle son vehementes, exaltadas… un oasis dentro de la perniciosa masificación sonora que vivimos en los últimos tiempos Buen olfato es lo que han demostrado los jefes de Sub Pop Records, que no se lo han pensado dos veces para viajar a Italia y sacar del letargo el magnífico proyecto de Marco Fasolo.

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