Kings of Leon – A-Ha Shake Heartbreak (RCA)

El año pasado Kings of Leon se convirtieron en uno de los grupos más prometedores dentro de la escena rock gracias a su aclamado primer disco Youth And Young Manhood, que les llevó de la noche a la mañana a ocupar las portadas de la prensa musical. Ahora, un año después llega A-Ha Shake Heartbreak, un segundo disco grabado “a la antigua”, con todos los instrumentos a la vez y un equipo analógico. El resultado son doce canciones llenas de energía y rock & roll, con influencias del rock norteamericano de los setenta, a medio camino entre Bob Dylan y Lynyrd Skynyrd.

El disco no marca demasiadas diferencias con respecto a su elogiado predecesor, pero sí suena algo más oscuro y elaborado. Uno de los aspectos más destacados es su producción, que consigue captar la vitalidad de una grabación en directo y le confiere al conjunto un sonido “setentero” que recupera la belleza de la imperfección del vinilo (mención especial para la sección rítmica de “Taper Jean Girl”), y que logra que, desde el primer riff de “Slow Night, So Long”, uno se imagina conduciendo un Cadillac por la ruta 66 o reviviendo un fotograma de Easy Rider.

“Slow Night, So Long“es una canción que perfectamente podía haber sido la elegida como primer single ya que representa todo lo bueno del grupo y de este disco: un rock crudo y directo con una batería de ritmos urgentes y entrecortados, un bajo de enorme presencia y una voz de marcado acento sureño que rebosa actitud con cada palabra. Otras canciones como “King of the Rodeo”, “Taper Jean Girl”, “The Bucket” (el primer single) o la excepcional “Four Kicks” siguen esa misma línea: cualquiera de ellas es un hit en potencia. Otros cortes como “Soft, Razz” o “Pistol of Fire”, sin dejar de ser potentes, se acercan más a la experimentación con el blues, el jazz, el funk o hasta la psicodelia (el bajo de Razz podría haberse sacado de un tema de los Everly Brothers) ya que, por si la actitud, el look y la trabajada producción no fuesen suficientes, los Kings of Leon son además muy buenos músicos y A-Ha Shake Heartbreak se encarga de que no queden dudas al respecto.

Los únicos momentos de bajón aparecen cuando los cuatro de Memphis se pierden por los derroteros de los medios tiempos. Canciones como “Milk” o “Day Old Blues” serían buenos temas para otro grupo, pero en este disco, rodeadas de riffs como puños, sólo consiguen bajar la intensidad del conjunto sin llegar a aportar demasiado.

Se ha hablado de los Kings of Leon como “los Strokes del sur”, una comparación poco afortunada que debería desaparecer con este álbum que no sólo demuestra que no tienen nada que envidiar a los neoyorquinos, sino que más bien son estos últimos los que deberían empezar a tomar nota. En definitiva, A-Ha Shake Heartbreak es un excelente disco de rock que confirma lo que ya muchos vaticinaban tras la aparición de Youth And Young Manhood: estamos ante uno de los grupos más interesantes y con más personalidad de la actualidad.

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