Lee Fields – Emma Jean (Truth and Soul)

Sería exagerado decir que estamos viviendo una nueva era dorada de la música soul, principalmente porque aquella explosión de los 60 y primeros 70 es irrepetible por muchas circunstancias, pero también sería injusto seguir hablando solamente de revival. El hecho es que ahora mismo hay al menos media docena de nombres haciendo álbumes de soul realmente espectaculares, y podríamos añadir otra media docena más si algunos soulmen imprescindibles como Solomon Burke o Bobby Womack no nos hubiesen dejado en los últimos años justo en medio de un momento creativo excelente.

Lo más curioso del fenómeno es la recuperación de nombres olvidados, o nunca reconocidos, que iniciaron su carrera hace más de 40 años y que sólo en la pasada década empezaron a recoger los frutos del reconocimiento (más o menos) popular y de crítica. Hablo de Sharon Jones, de Charles Bradley o Sonny Knight. Entre esos nombres se encuentra, aunque él realmente no ha dejado de grabar en las últimas décadas, el de Lee Fields. Dos años después de un gran álbum como Faithful Man (Truth & Soul, 2012), regresa junto a su espectacular banda The Expressions para entregar otra rodaja perfecta de Southern Soul desbordando todas las expectativas.

El que fuera conocido una vez como “el pequeño James Brown” sólo se acerca al tórrido funk de su ídolo, y no muy de cerca, en “Talk to somebody”. El resto de cortes oscilan entre el soul más clásico que pudo haber salido de la Stax (“Just can´t win”, “Standing by your side”) y las baladas desgarradoras estilo Otis Redding o Percy Sledge (“It still gets me down”, “Eye to eye”, la demoledora “Don´t leave me this way” o “Paralyzed”, esta última por cierto escrita por Dan Auerbach) con mención especial para dos espléndidas versiones (“Magnolia” de J.J.Cale, llevada a terreno soul con gran acierto, y “In the woods” de Leon Russell, convertida en un pelotazo funk-soul) y también para la casi instrumental “All I need”, donde The Expressions se marcan un número en plan War (o The Meters, otros grandes olvidados de los 70) y se destapan como una banda al nivel de aquellas que se podían escuchar de fondo en algunos de los álbumes de soul y funk más prestigiosos de la historia. No conviene olvidar que ya publicaron hace un par de años una versión instrumental del mencionado álbum Faitfhul Man de quitar el hipo. Vientos muy 70s, bajos hipnóticos…no falta ningún ingrediente en el acompañamiento. Quizás bastante culpa del resurgimiento de Fields la tengan ellos.

Una lástima que a talentos como el de Lee Fields le esté llegando la gloria a una edad tan avanzada. Ojalá hubiese podido grabar un álbum como este en 1970, quién sabe si en ese caso estaríamos hablando de un grande al nivel de Marvin Gaye o Al Green. Vaya, dije al principio que no quería exagerar y al final lo he hecho.

 

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