Luna – Romantica (Jetset)

Luna ha conseguido con este séptimo disco llamar la atención como nunca. Desde el sonido mágico de discos como Bewitched(94) o Penthouse(95), Luna no conseguía brillar con un disco como con este Romantica.

Lejos ya de esos sonidos atmosféricos, envolventes de los inicios, e incluso de esas psicodelia ruidosa de Galaxie 500, Luna reconduce su música disco a disco. Dean Wareham conduce su nave hacia los territorios mas pop que ha visitado Luna. Un pop brillante y cristalino, pero con una fuerza contundente (como “1995”).

Un disco homogéneo, sin fisuras, pero con matices eso sí. Tan pronto orbitan por sonidos hipnóticos y repetitivos al mas puro estilo Spiritualized (“Romantica”), como nos deleitan con el poppy mas dulce y positivo (“Lovedust”), o nos confunden con un guiño enrabietado a lo Blur (“Weird and woozy”). Letras que coquetean con el sexo,nostalgia o el amor, pero siempre dulces como nanas.

Desde luego, puede que a los mas incondicionales del antiguo Wareham, puede que llegue a desilusionar este trabajo, el primero con la compañía Jetset, después de su pasado con Elektra y otras. Digo desilusinar, porque este disco no está dirigido a una minoría que busca en Luna una rara avis con quien identificarse. Este disco es tan bueno que les gustaría hasta a los fans de La Oreja de Van gogh.

Es un disco fácil y complicado, delicado pero sin pretensiones, evocador y positivo. Melodías como “Black Champagne”, “Swedish Fish” o “Rememories” nos hacen flotar hasta que llegan unos fade-out, que para mi gusto, llegan siempre demasiado temprano.

La mano en la producción de Dave Fridmann (Mercury Rev, Flaming Lips…) se nota sobre todo en el tratamiento de la voz, en esas guitarras minimalistas y sutiles o esos arreglos de cuerda, que siempre colorean con precisión algunos temas (como “Mermaid Eyes”). Además Fridmann coloca la personal voz de Dean Wareham en un primer plano que nunca molesta y que siempre se integra en la melodía con la modulación adecuada.

Tanto te puede llegar a sorprendar este Romantica que incluso te puede llegar a sonar a country-folk (“Orange Peel”), o rock sixties por momentos. Al fin y al cabo son unos neoyorquinos de pro.

Un disco que espero marque para Luna una era de hacer canciones y discos redondos y no perderse en el universo indie-rock para llamar la atención con sonidos pretensiosos, elitistas y experimentales, pero vacios de alma. Con este, la calidez, candidez y ese alma vuelve a uno de nuestros satélites favoritos desde siempre, Luna.

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