McEnroe

Hace 30 años hubiesemos tenido alguna posibilidad de vivir de la música. Ahora no

Las Orillas confirma el sensacional momento de McEnroe. El cuarto disco del grupo de Getxo forma ya parte de nuestros muy favoritos del año.
 
Charlamos con Ricardo Lezón, capitán de una banda en la que todo es natural y sencillo. Demasiado, a veces. 
 
Felicidades. Habéis vuelto a acertar. En esta ocasión, diría que la autoestima estaba mucho más alta… ¿Corresponde este nuevo trabajo a un momento mucho más sereno en la trayectoria de McEnroe? ¿Estáis más seguros de vosotros mismos?
Gracias Luis. La autoestima está quieta que ya es mucho decir. Es cierto que este disco suena mucho más sereno, tranquilo y natural, refleja el momento que vivimos y la experiencia de la grabación. Todo el proceso estuvo enfocado a poder aislarnos y concentrarnos en el disco. Nos ilusionamos mucho desde el principio con estas canciones y con el plan de grabar en un disco lo que vivimos como banda cuando estamos juntos.
 
Creo que Las Orillas enseña perfectamente los momentos que hemos vivido.
 
En las primeros semanas del lanzamiento, parece que el álbum está teniendo muy buena acogida. Poco quiere decir esto para muchos grupos “pequeños”, ¿no? 
Para los grupos pequeños como nosotros es muy gratificante ver que a la gente le gusta. Hemos tenido la suerte de leer siempre cosas bonitas sobre nosotros y de recibir mensajes de mucha gente diciendo que le gustan nuestras canciones. Eso es muy grande.
 
Incluso entrastéis en la lista de ventas. ¿Cómo te lo tomas? 
Con tónica y mucho hielo.
 
Una virtud común con el disco anterior, creo que ambos tienen una buena vejez. Son canciones atemporales con una fuerza brutal. ¿Qué opinas?
Creo que son canciones sencillas que hablan de cosas sencillas pero enormes. Hacemos canciones sobre cosas y sentimientos que nos pasan a todos desde hace miles de años y que nos seguiran pasando dentro de otros miles. Nosotros hacemos lo que nos gusta y lo que sabemos, el resto ni podemos ni queremos controlarlo.
 
Mundaka, Astillero, Las mareas… Las Orillas. Qué tiene el mar para quienes vivís cerca de él?
No lo sé. He vivido lejos del mar y no tengo constancia de haberlo echado de menos, al menos conscientemente. Supongo que esta ahí y que es como una metafora de la vida; se enfada, se calma, es profundo, sube, baja, suena y se calla.
 
Las relaciones humanas lo marcan casi todo. Tiene que ser muy difícil abstraerse de las experiencias personales a la hora de escribir… Cómo fue la composición de estas nuevas canciones?
La composición fue como siempre, cuando querian salir salian. La forma de componer y escribir es muy sencilla. Ellas mandan y acaban diciendo lo que quieres decir y a veces ni sabes. No doy muchas vueltas a las cosas. En estas canciones hay mas luz y eso es porque ahora hay más luz.
 
Te lo he dicho varias veces, “Tú nunca morirás” es un disco sobresaliente. “Las Orillas” no se queda atrás. Hay diferencias claras con respecto a su antecesor: es más natural, limpio, corto (34 minutos)… Sé que no queríais hacer lo mismo. ¿Cuánto cuesta saber lo que uno quiere?
No nos costó mucho. Las canciones, el estado de animo y las ganas marcan el camino. Este es el disco en el que mas hemos participado todos en todo. El camino aparecio solo, hablando, cenando y tomado cervezas, contándonos cosas e ideas. 
 
Te conozco, eres un tipo normal, humilde y honesto. Tienes los pies en la tierra… ¿Qué esperas de tu faceta como músico tras diez años de carrera?
Gracias por lo que dices. McEnroe somos un grupo de amigos, y lo que espero es poder seguir juntandome con ellos para tomar cervezas y hacer canciones. Todo lo que hemos vivido hasta ahora forma parte del lado bonito de la vida y lo que me gustaria es poder seguir disfrutandolo todo el tiempo que queramos.
 
El último en entrar en la banda fue el músico francés Olivier Arson. Cuéntanos cómo pasó de ser colaborador a miembro fijo.
Conocimos a Oli justo antes de grabar Tu Nunca Morirás. Nos gustó mucho la música que hace y a él le gusto McEnroe. Gonzalo colaboró en algún directo con su proyecto de entonces The Folding and The Point y despues el se animó a participar en Naoko, la última canción de Tu Nunca Morirás. En Las Orillas ya estuvo desde el principio. Oli es nuestro amigo y todo ha sido muy natural.
 
Productor. ¿Qué os aportó Raúl Pérez que Abel Hernández no hiciera?
No era tanto una cuestión de aporte como de dirección y de ganas de poner en practica por nosotros mismo todo lo que aprendimos con Abel. Raúl tiene una forma de trabajar que se acercaba exactamente a lo que buscabamos y la experiencia con el ha sido maravillosa.
 
Con Abel fue lo mismo, nos enseño y nos dirigio hasta donde queriamos llegar. Hemos tenido mucha suerte con ellos.
 
Esta vez no colabora Miren Iza, pero sí os habéis animado a incluir coros… A mi me gustan. ¿Estáis contentos? ¿Fue idea vuestra o del productor?
Los coros estaban desde el principio. Raúl nos enseñó a domarlos y a colocarlos en su sitio. Habia una canción para Miren pero coincidio con su marcha a Nueva York y además no la grabamos bien, así que quedó fuera del disco. Es probable que la grabemos cuando esté ella aquí y pueda salir más adelante.
 
“Para ver amanecer” es el título de un documental que también presentáis ahora. Háblanos sobre el proyecto, por favor. 
Nos seleccionaron para la gira por salas del año pasado y, a parte de los conciertos, existÍa una subvención para hacer algo con el grupo. Se nos ocurrio grabar algo y surgio la posibilidad de contar con Manu Sainz de los Terreros, director y amigo y con Jaime Dezcallar y Pablo Nieto como equipo nos fuimos a los estudios Garate en Andoain. Alli estuvimos un fin de semana tocando canciones de todas las epocas y ellos nos grabaron. El resultado son 33 minutos que reflejan lo que fue aquel fin de semana. La verdad es que ha quedado muy bonito. Esperamos poder tenerlo listo para llevarlos a los conciertos.
 
Aprovecho también para preguntar por Helicon…. Pocos conocen tu otro proyecto, ¿en qué consiste? ¿Cuándo sabes que una canción no es para McEnroe? ¿Qué planes tienes con Helicon?
Helicon es un proyecto de Edu (bateria de McEnroe) y yo. Le tengo muchisimo cariño y tengo muchas ganas de conseguir grabar un disco largo. Estoy intentando encontrar las canciones y el momento. Hemos añadido a Elena Saenz como cantante y teclista y el concierto que hicimos en el Museo de Reproducciones de Bilbao fue una de las experiencias mas gratificantes que he tenido musicalmente. Se cuando una canción es para Helicon en el mismo momento en que sale. Es otro chip.
 
La actual situación del país… estás en paro… qué futuro nos espera… ¿No sientes la necesidad de hacer crítica/protesta/reflexión en tus canciones?
No tengo ganas de protestar y no sé a quién hacerlo. El futuro depende mucho de cada uno de nosotros, de lo que hagamos y dejemos de hacer. Estar en paro, siendo una putada y sin banalizarlo en absoluto, también puede verse como una oportunidad. Una oportunidad de empezar cosas.
 
¿Qué tendría que suceder, según tu parecer, para que la escena indie española resultara más profesional? Para que un músico como tú, por ejemplo, pudiera vivir de la música.
Es imposible vivir de la música que nos gusta en este país, a no ser que te toque la bonoloto. Son tiempos muy dificiles para la música en general y para la alternativa en particular. Supongo que hace 30 años hubiesemos tenido alguna posibilidad. Ahora no.
 

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