Meshuggah – Koloss (Nuclear Blast)

Hay que admitirlo, la homogeneización del panorama metal sigue siendo uno de sus principales problemas. Es por eso que la llegada a las estanterías de trabajos con tanta personalidad como el que los suecos Meshuggah presentan esta primavera merece una mención más que especial. Y es que la gran calidad de la compilación presentada por la ya veterana banda podía percibirse sin problemas a partir de los adelantos publicados en distintas plataformas multimedia. Tanto “Do Not Look Down” como “Break those Bones…” marcaban un salto evolutivo considerable en relación al anterior LP de la formación, exhibiendo una clara pretensión por la exploración del lado más experimental y progresivo de las capacidades compositivas de la formación.

El sonido de Koloss se articula, básicamente, en la constante sucesión de riffs que, encadenados y conectados mediante complejos virajes rítmicos, forman un complejo engranaje musical capaz de encandilar sin problema a los amantes del uso preciosista de las guitarras barítonas al servicio de la creación de un ambiente oscuro y geométrico salpicado de las pequeñas dosis de caos que suponen los armónicos, bendings, slides y pequeños solos que hacen aparición a lo largo de las diez canciones que componen el disco.

Prescindiendo de las limitaciones del 4×4 a lo largo de prácticamente los casi cincuenta y cinco minutos de reproducción de “Koloss”, Kidman y Thordendal han logrado, al contrario de lo que pudiese sugerir el matiz progresivo que impregna todo el LP, confeccionar momentos con cierto potencial para “radio airplay” (especializado, claro está), una propiedad que se demuestra en momentos como el violentísimo riff de “Marrow” o la destructiva rapidez estructural de la genial “Swarm”.

Aunque llega a la sección de novedades en el tempranero mes de marzo, Koloss promete ser, cuanto menos, uno de los discos más interesantes del catálogo metal programado para este año, ya que, a pesar del actual predominio del thrash y del metalcore como influencias sonoras para la composición de nuevas estructuras musicales, propone una perspectiva diferente y decidida que seguro no pasará desapercibida.

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