Micah P. Hinson and The Nothing – Micah P. Hinson and The Nothing (Houston Party / Talitres)

“Una canción para una persona puede sonar country, pero para otra podría sonar a pop o rock and roll. Es como poner etiquetas en la vida, no es nada bueno y no ayudan a nadie, sólo entorpecen”. El cantante y compositor Micah P. Hinson evitaba así, en una clarificadora entrevista que le hizo Muzikalia hace dos meses, poner etiquetas a su música y a su nuevo disco Micah P. Hinson and The Nothing. Tras la recopilación de rarezas Micah P. Hinson And The Junior Arts Collective (2012) y cuando se cumplen 10 años de su debut Micah P. Hinson and the Gospel of Progress, el músico de Memphis, Tennessee, ha dado vida a 12 temas -con una canción más escondida al final del disco- cargados de una intensa melancolía y nostalgia -pero con mucha luz también-. Un precioso viaje vital en el que tienen cabida multitud de estilos desde el pop, el folk, el rock e incluso country, una amalgama realmente difícil de encasillar globalmente que siempre está envuelta en las melodías imperecederas 100% Micah P. Hinson. El disco ha sido grabado en los estudios Moon River de Escenario Santander y producido por Fernando Macaya.

Sorprendentemente el disco comienza con su pieza más rockera y enloquecida: “How are you just a dream?” y el grito titubeante de Micah P. Hinson haciéndose esa pregunta. Guitarras distorsionadas y solos, redobles de baterías firman una canción muy enérgica y convincente para el inicio de un disco. Sin embargo, el tema termina convirtiéndose en una rara avis en medio de canciones country y temas más introspectivos.

Por el camino encontramos nanas como “The one to save you know” o la preciosa “Sons of the USSR”; piezas de lo más solitarias como “I ain´t movin´” -una de las mejores del álbum- con Micah P. Hinson acompañado por un piano o temas country como “The Same Old Shit” con una demoledora letra: “Is it gonna be the same old shit day after day after day”, la íntima “The Quill” o “There´s only one name”. Y todo ello envuelto con una instrumentación en momentos más minimalista con pianos a otras más complejas con banjo incluido.

Hay quien lo compara con Leonard Cohen o Bill Callahan. A pesar de ello, Micah P. Hinson and The Nothing tiene algo de genuino. Y es que lo que queda al final del camino es el sentimiento que ofrece Micah con su voz y sus melodías llenas de algo muy puro y auténtico, de una gran madurez, como aquel Bob Dylan que parecía un ser ancestral en la piel de un joven. Los que pudieron estar en alguno de sus conciertos en España del pasado mes de mayo sabrán de lo que hablo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.