New Order – Fiesta Inauguración Sónar (Barcelona)

Presentados como uno de los grandes nombres del Festival Sónar de Barcelona, New Order cerraron la fiesta de inauguración ante una audiencia abrumadora que aunaba los fans más veteranos junto a los aficionados más jóvenes que estaban ante la primera oportunidad de verlos en directo tras una pausa de seis años en su carrera. Desgraciadamente debe lamentarse la ausencia en la formación actual del bajista Peter Hook, creador de algunas de las líneas de bajo más reconocibles de la historia tanto en New Order como previamente con Joy Division.

El concierto empezó muy cuesta arriba para la mayor parte de la audiencia que tuvo que soportar un sonido poco nítido y sobretodo falto de potencia. Poco a poco fue mejorando pero escuchar con claridad a Bernard Sumner se hizo misión imposible excepto para los afortunados que consiguieron acercarse más al escenario. Todo esto unido a la fama general que la banda lleva arrastrando de dar en los últimos años conciertos poco memorables hizo que la respuesta del público oscilara muchas veces entre la dispersión y el escepticismo. Lógicamente en los momentos en que sonaban clásicos contemporáneos como “Blue Monday”, “Bizarre Love Triangle” o “True Faith” la respuesta fue entusiasta pero incluso así la elección de un setlist facilón trufado con sus grandes éxitos resultó en un concierto más cercano a lo que haría una banda tributo que a lo que se espera de una banda famosa por sus continuas reinvenciones.

Y es que en general se limitaron a reproducir el tono presente en el disco de cada canción. Así pasábamos sin demasiada transición del pop electrónico al rock guitarrero, del sonido de sintetizadores al post punk primigenio. No deja de ser sintomático que el mejor momento de la noche fue el cierre con dos temas de Joy Division, “Transmission” y “Love Will Tear Us Apart”, lo que refuerza la idea que andan más cerca de la representación que de la interpretación.

El concierto en general resultó en su mayor parte aburrido y falto de fuerza. Pocos grupos pueden presumir de una discografía con tanto músculo y tirón popular como New Order pero la ilusión hay que regarla cada día y si ellos son los primeros que no generan entusiasmo suficiente difícilmente pueden contar con un feedback sincero. Nunca se han caracterizado por lograr comuniones con el público y nadie les pide eso pero faltó una mayor audacia en su actuación y más cuidado en la instrumentalización.
Si no se cae el riesgo de empezar a entrar en una espiral de hastío entre su público que ni siquiera una hipotética nueva ruptura y posterior reunión lograría devolver a sus seguidores las ganas de verlos de nuevo.

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