Santi Campos

…mi voz no es muy fácil de escuchar, y que mis canciones no entran a la primera, sé que mi música no es para todos los públicos, y creo que para disfrutarla es importante enfrentarse a ella sin prejuicios, con la mente abierta y con paciencia

Pequeños Incendios” (Rock Indiana, 2002) es una joya tapada, de esas que te da gusto tener y disfrutar casi en solitario. Su autor, Santi Campos, amablemente nos respondió a algunas preguntas. Esperamos que esta entrevista os ayude a conocer un poco más su vida y obra porque merece mucho la pena.

Cuéntanos brevemente tu historial musical.

Toco la guitarra desde los trece o catorce años, y escribo canciones desde entonces, aunque nunca me lo tomé muy en serio hasta que en el 89 me fui a vivir a Castellón, y algunas personas de allí empezaron a interesarse por mi música. Una de esas personas (Javi Ordoñez , que poco después montaría No Tomorrow records) envió algunas de mis maquetas a Juan de Pablos (Flor de Pasión- Radio 3), que sorprendentemente empezó a radiar esas canciones. Mi primer grupo “de verdad” fueron Neumáticos, que se formó en Castellón a principios de los 90, y con los que grabé una canción en el 92 que editó No Tomorrow en un e.p. compartido con Shock Treatment, El Caso de la Habana y Los Dulces. Luego seguí grabando maquetas en solitario como Slowtrain, Mingorance y finalmente Malconsejo, proyecto que en el 94 se convirtió en grupo, y con el que grabé un mini LP, dos álbumes y un montón de singles y canciones en discos compartidos, la mayoría en el sello Rock Indiana. En octubre del 2001 me mudé de Castellón a Madrid, donde vivo ahora. A principios de este año he editado “Pequeños Incendios”, mi primer disco en solitario, también en Rock Indiana. Ahora estoy preparando un nuevo disco que pretendo editar antes del verano del 2003.

¿Por qué decidisteis dar fin a Malconsejo? ¿Tuvo que ver con tu marcha de Castellón?

Ahora soy más consciente que nunca de que Malconsejo no ha dejado de existir, y probablemente nunca lo haga. Estábamos cansados y tal vez dejamos de disfrutar haciendo música juntos, pero nunca dejamos de ser buenos amigos. Últimamente hemos estado hablando de grabar un par de canciones y la idea está muy adelantada, ya que a los cuatro nos apetece. No creo que nos volvamos a embarcar en otra de esas giras “suicidas”, pero probablemente sigamos tocando juntos cuando realmente nos apetezca y haya una buena excusa.

¿Por qué un nombre como “Pequeños incendios” para tu primer Lp en solitario? ¿Muchos pequeños incendios que apagar en tu vida o en general en la de todos?

El nombre tiene que ver con pequeñas combustiones internas, esas pequeñas catástrofes cotidianas que te van cambiando la vida. No son necesariamente malas, muchas veces es una especie de fuego purificador que cierra heridas y te empuja hacia adelante.
Por supuesto esto es algo que nos ocurre a todos, aunque las historias de “pequeños incendios” son básicamente autobiográficas.

¿El disco fue concebido ya en Madrid o tenías temas hechos en Castellón? Es claro que se trata de un álbum que mucho tiene que ver con un momento concreto de tu vida, con un estado de ánimo muy concreto, no?

Algunas de las canciones las escribí en Castellón, de hecho un par de ellas llegaron a formar parte del repertorio de Malconsejo. Estoy de acuerdo con que el álbum se concentra en un período muy concreto de mi vida, una época de muchos cambios, tanto físicos-la mudanza- como mentales. Las canciones hablan de esos cambios y de sus consecuencias directas.

¿Cómo se puede aprender a “no reír, a no escuchar, a no sentir” (del tema “Balada para un cuerdo”)?

Esta canción esta escrita con mucha ironía, aunque no mucha gente capta ese lado humorístico. Cuando llegas a una edad determinada, parece que la sociedad establece unos cánones de comportamiento que todos tenemos que seguir, incluso conseguimos no escuchar al bicho salvaje que tenemos dentro, ese que nos tienta a no hacer lo que esperan de nosotros. Aprendemos a no reír de verdad, a no escuchar nuestra voz interior, a no sentir, e incluso nos olvidamos de nosotros mismos y nos convertimos en partes de un mecanismo. Esta canción habla de alguien que nota que en cualquier momento puede estallar y dejar de ser un “cuerdo social”.

¿Santi Campos es un hombre fiel a Rock Indiana o es que ningún otro sello le da bola?

Soy fiel a Rock Indiana, y cada vez estoy más seguro de esto, Pablo y Fito son amigos míos, les gusta de verdad mi música y yo admiro su empeño a la hora de defender las cosas en las que creen. Aunque no me gustan todas las bandas que edita, Rock Indiana me parece el mejor sello del mundo. Por otro lado, no creo que a ningún otro sello le interese mi forma de entender la música, pero esto no me quita el sueño.

¿Qué te parece la acogida que ha obtenido el Lp? ¿Te “jode” que haya obras que sigan siendo realmente minoritarias o ya lo tienes asumido? Personalmente me “jode” que “Pequeños incendios” no tenga una difusión mayor.

Soy consciente de que mi voz no es muy fácil de escuchar, y que mis canciones no entran a la primera, sé que mi música no es para todos los públicos, y creo que para disfrutarla es importante enfrentarse a ella sin prejuicios, con la mente abierta y con paciencia. La acogida del LP es más o menos la esperada, aunque creo que aún hay algunas personas más que podrían entender mis canciones si las escucharan.

Directo. ¿Estás contento con la banda –Los Pequeños Incendios- que has logrado formar? ¿La gira de Autumn Almanac qué tal ha funcionado? Son necesarias propuestas así, sin duda.

Me gusta mucho tocar con Juan, Alfonso y David. Nos lo pasamos muy bien juntos, y mis canciones suenan realmente bien en sus manos. el punto negativo es que son gente que está en otras cosas, todos tienen sus proyectos principales, y este grupo es secundario para todos (incluso para mí), no es una banda al uso, sino tres amigos que me ayudan de vez en cuando.
En cuanto al Autumn Almanac, ha ido muy bien, el nivel musical de las bandas me ha sorprendido incluso a mí, y como experiencia ha sido increíble. Fue un verdadero reto montar algo tan aparatoso: dieciocho personas viajando, tocando, comiendo y viviendo juntos, realizar la promoción, la revista y el disco gratuitos… Éramos muy poca gente para preparar todo eso, y salió bastante bien. De hecho parece que hemos creado escuela, últimamente estoy viendo anuncios de un festival itinerante montado de una forma muy parecida a la del Autumn, pero con muchos más medios.

¿Cómo llevas la faceta de promotor? ¿Vives 24 horas inmerso en la música? ¿Vives de ella?

Ante todo soy músico, y eso me trae muchos quebraderos de cabeza a la hora de montar giras, ya que mi mayor prioridad es que los grupos se sientan realmente cómodos. Teniendo en cuenta que los grupos con los que trabajo son realmente minoritarios, mi trabajo se vuelve bastante complicado, pues no es fácil que los promotores locales apuesten por bandas que no conocen y que saben que no les van a llenar el local. A pesar de eso, disfruto haciendo lo que hago, conozco a buena (y no tan buena) gente, e incluso a veces me es rentable económicamente.

Sí que vivo muy metido en la música. De las horas que no duermo, reparto el tiempo como buenamente puedo entre Narbino (mi promotora de conciertos), mis discos y conciertos, mi pareja, mi familia y mis amigos, que casualmente también están muy metidos en la música.

Planes de futuro

Bueno, creo que ya he dicho unas cuantas cosas: Grabar un par de canciones con Malconsejo y preparar mi próximo álbum, del que ya tengo las canciones, aunque aún no se la banda con la que lo voy a hacer ni los medios de los que dispondré. Además pienso seguir montando giras.

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