Standstill – El Sol (Madrid)

El concierto de Standstill en Madrid para presentar su tercer disco, Standstill, fue, si me permitís estas dos palabras unidas, la hostia. Su directo se ha convertido con los años en imprescindible. Y su evolución como músicos, en algo envidiable.

Entrañas. O como desgastarte el alma sobre el escenario.

Los de Barcelona contagian al público. Y el público les contagia a ellos. Se nutren mutuamente. Hay conexión. Y no me refiero a que la gente conozca la letra de los temas. Voy más allá.

Seducción. O como sonar perfectos creando atmósferas de rabia y melodía.

Porque precisamente es ese el nuevo filón que explotan los catalanes en sus nuevos temas. Y la voz de Enric deja de estar en un primer plano. Ahora se funde con las guitarras. Ya no hay gritos histriónicos ni tanto, digamos que, descontrol. “Memories Collector” quizás pecaba de eso: de exceso de nerviosismo. Con la aparición de más momentos de calma, la música de Standstill ha ganado en profundidad.

Emocionante. O como combinar imagen, actitud y sentimiento.

Letras en castellano. Muchos puristas renegarán de ellos por el cambio. Pero el caso es que si lo piensas fríamente era su evolución natural. Ahora son más directos, las estructuras de las canciones están menos trabajadas pero más pensadas. Recuerda: lo sencillo a veces es lo más difícil de alcanzar.

Por supuesto, también tocaron temas antiguos para delicia de sus muchos fieles, de cuando sonaban más a At the Drive-in que a Karate.

Y yo si fuera tú, escucharía “Poema nº3”o “Si me levanto” en cuanto tuviera la oportunidad.

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