The Killers – Hot Fuss (Universal)

Hablar de un álbum de debut, y sobre todo del grupo que lo presenta, siempre es delicado ya que se corre el peligro de prejuzgar (para bien o para mal) y caer en posturas extremas de manera poco racional. En la música, como en todos los ámbitos en general, los primeros pasos no tienen porque ser una representación fiel de lo que está por venir y eso es algo a tener en cuenta a la hora de criticar un disco. En este caso, The Killers han comenzado su andadura en la industria por el camino más allanado y dulce posible, el del éxito inmediato. Las alabanzas que ha recibido Hot Fuss por parte de la crítica musical especializada ha colocado a los de Las Vegas en el resbaladizo pedestal del “grupo del momento”.

Tres nominaciones a los Grammy 2005, arrasando en las listas británicas, las entradas agotadas para su actuación en la clásica sala londinense The Astoria… Pero uno no puede dejar de tener esa sensación de deja vù. No hay que hacer demasiada memoria para recordar a grupos como The Strokes, Kings of Leon, Muse, Franz Ferdinand y tantos otros que cada año surgen como setas y se convierten, de la noche a la mañana, en estandartes de la música alternativa. La crítica los proclama como nuevos mesías del rock y “los modernos” de turno se los tatúan a modo de chapa sobre americana de pana y se dedican a recomendarlos a sus amistades afirmando que ellos los escuchaban antes de que se pusiesen de moda. Y estos dos últimos puntos son los que me hacen recelar de estos éxitos inmediatos…la sensación de que no soy más que un engranaje dentro de una maquinaria comercial perfectamente engrasada pero disfrazada de todo lo contrario. ¿Alguien se cree acaso que la crítica supuestamente especializada se derrita cada año por uno o dos grupos que están destinados, según ellos, a ser poco menos que los nuevos Rolling Stones? Venga hombre, a ver quién se acuerda de ellos en veinte años…

En este caso concreto, Hot Fuss es un buen disco que incluye temas muy buenos y que tiene la “originalidad” de aunar de manera creíble y bien llevada a la práctica la electrónica, el deje de la voz y las melodías de grupos ingleses de los ochenta como New Order, The Smiths, Duran Duran o The Cure con el pop-rock enérgico y acelerado de grupos actuales como Jimmy Eat World o Weezer. El logro principal del disco, en un momento en que precísamente lo más “cool” es la mezcla de los ochenta con los noventa, es su utilización de la electrónica que consigue alejarles lo suficiente de grupos como The Strokes como para dotarles de una identidad propia y no ser considerados un plagio oportunista (menuda ironía). Canciones como “Jenny Was a Friend of Mine”, “Smile Like You Mean It” (genial fusión de New Order y The Smiths), el hit “Somebody Told Me” (para mí la estrofa es infinitamente mejor que el estribillo), On Top (el mejor comienzo de canción del disco), “Midnight Show” o “Glamorous Rock & Roll” son razones más que suficientes para hacerse con Hot Fuss. Otros temas como “Andy You´re a Star” (atención al momento Jim Morrison de Brandon Flowers), “All The Things That I´ve Done” o “Everything Will Be Alright” se pierden más por las ramas de la experimentación con tempos y sonidos que, aunque suenan bien, pueden llegar a ser algo aburridos (recomiendo “Everything Will Be Alright” para sedar a las fieras más fieras).

En definitiva, Hot Fuss es un buen disco, con temas que enganchan a la primera escucha, buenas melodías, alto nivel musical, muy buena inclusión de la electrónica, pero que en su conjunto no es en absoluto ese cáliz que profetizan los medios. Me molesta enormemente esa necesidad que tiene la industria musical de crear fenómenos musicales ya que pone las expectativas del oyente por las nubes y acaba consiguiendo que un disco te parezca peor que si lo hubieses “descubierto” por tu cuenta; no se si me explico… En todo caso, recomiendo el disco a todo el mundo ya que gustará a un público variado y creo que merecidamente.

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