Vuelve NajwaJean

En 1998 dos desconocidos en el panorama musical, Najwa Nimri y Carlos Jean, publican “No blood”, un sugestivo y atípico album que resultó ser elprimer disco de trip-hop aparecido en España. La variedad de registros de la actriz y la cuidada producción, llena de detalles y giros sonoros hicieron de este un trabajo que a dia de hoy sigue sin parar de vender.

Su última colaboración se dio en 1999, en la gélida versión que realizaron del clásico Garota de Ipanema.

Muchos somos los que hemos sentido que estas dos personalidades tomaran rumbos distintos (Najwa publicó “Carefully”, de menor calidad que su antecesor, y Carlos Jean se fue por terrenos comerciales), y muchos serán los que agradeceran la aparición de esta B.S.O, que va más allá de ser un mero score.

Esta no es la primera película de Calparsoro sin Najwa. Guerreros es la primera de Daniel con Najwajean.

Y es que el resultado es tan espectacular que se advierte un gran trabajo de implicación en la película, los paisajes, las sensaciones y evolución psicológica de los personajes y, sobre todo, que cuando estos dos genios se juntan saltan chispas de inspiración.

Así como los protagonistas pasan de ser niños con ideales rodeados de naturaleza balcánica a zombies paranoicos, las piezas compuestas por Najwajean experimentan la misma transición: Primero compusieron las cuerdas, que han sido grabadas por la Orquesta Sinfónica de Madrid, y finalmente acabaron entregándose de lleno a las máquinas y retomando así el espíritu frio e intenso de aquellos Najwajean, que fueron calificados en 1999 como el proyecto musical español más importante del año.

En Guerreros, la música orgánica a base de violines, celos, flautas y voces exóticas de evocaciones árabes junto con las reminiscencias newage y la aterciopelada voz de Najwa se va convirtiendo in crescendo en electrónica cruda.

La sincronización entre imagen y música en Guerreros es comunión. Cuando en la sala se encienden las luces y la pantalla se vuelve negra, la angustia con la que el espectador se queda empieza a ser suavizada por una Najwa que invita a recuperar el paraíso perdido.

La canción Monkeys resume en unos minutos toda la evolución de la película: Una super orquesta épica da paso a un ritmo trip-hop acariciado por la aparentemente inocente voz de Najwa que se endurece cuando se introduce una base electro y un bajo break-beat. El crescendo se acentua y la canción salta a tiempos que recuerdan al drum’ n base más cool que se está haciendo ahora en Inglaterra.

El reencuentro de Najwa Nimri y Carlos Jean se ha hecho esperar, pero el resultado merece la pena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.