Camila Cabello – Camila (Epic)

Para los que no estén muy acostumbrados a estar al tanto de los entresijos de la industria musical mainstream y sus sempiternas promesas y oropeles, la historia en este negocio de Karla Camila Cabello Estrabao comienza en un famoso talent show de la televisión norteamericana cuya franquicia está asentada por casi todo el mundo: The X Factor. En este concurso de jóvenes promesas, la artista cubana, emigrada a EEUU cuando era niña, no pasó las pruebas preliminares y fue expulsada aunque, huelga decirlo, cantó a las mil maravillas temas de Amy Whinehouse o Aretha Franklin. Pero como un talento en ciernes así no se puede desperdiciar, y los productores de este tipo de eventos tienen muy agudizado el olfato para divisar suculentos dividendos (que se lo digan a Simon Cowell), la repescaron para formar parte del millennial girl group Fifth Harmony. Una formación de poderosas voces y algún single destacable (“BO$$”, ese pepinazo que es “Worth It”), pero que no dejan de ser, en mi opinión, una versión descafeinada de TLC o Taylor Swift.

Camila Cabello deja el grupo para centrarse en su carrera, e hizo bien, a tenor de su primer paso adelante como solista con este nutritivo debut, “Camila” (Epic, 2018), en la que ella co-escribe todos los temas junto a una retahíla larga de colaboradores. Un trabajo de pop infeccioso que es mucho más que la popular “Havana” (excelente tema que rescata sus raíces cubanas y que también me recuerda al colorido tropicalismo de la Kirsty MacColl de aquel fantástico disco “Tropical Brainstorm”) que sirvió de single de adelanto.

El inicio no puede ser mejor: “Never Be The Same” otea un horizonte de estupefacientes y amores obsesivos acolchando esas desazones con panorámico pop con licencias al legado de Phil Spector. Así se empieza un disco para hacer historia, y lo demás son tonterías. “All This Years” y “Real Friends” (ésta con otro plus de sonido latino aromatizado) son piezas a guitarra que encajaría en el cancionero más intimo de Justin Bieber; más indomable, aunque siempre acariciando con su voz, es el pulso regetonero en “She Loves Control, y emulando a Rihanna en versos que radiografían las inseguridades (“Who you are in the dark?/ I, I show me the scary parts…”) en la era del selfie en “In The Dark”. Un disco que me ha acompañado todo el verano, y creo que seguirá girando en mi tocadiscos en el cambio de estación.

Escucha Camila Cabello – Camila

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