Click ‘n Roll, Fotos Icónicas (IV): Rock Save The Queen

¡¡Enhorabuena!! Acaba de pasar a la siguiente pantalla. Su atención ha sido captada de manera exitosa. Es uno de los pocos atrevidos que ha matado al monstruo de la pereza y ha superado la trampa mortal de quedarse estancado en el título. En esta siguiente pantalla descubrirá la razón de tan enigmático encabezado.

En este caso, a diferencia de lo que estáis pensando, “rock” no hace referencia al estilo musical. Es el apellido del fotógrafo que exprimió el rock & roll lifestyle de manera salvaje, mucho más que algunos de los protagonistas del género. Estamos hablando del conocido como “el hombre que fotografío los setenta”, el indómito: Mick Rock.

Como os podéis imaginar por la foto de primera plana, la excelentísima que menciona el título no está emparentada con Borbones o Windsors. Hace referencia, musicalmente hablando, a su majestad; Queen.

¿Cómo se produjo semejante choque de trenes?

Mick David Rock siempre dice que su idilio con la fotografía ocurrió de manera accidental. No entraba en los planes de este larguirucho londinense hacerse fotógrafo cuando se encontraba en la Cambridge University. Allí estudió Lenguas Modernas, con especial predilección por los románticos, y empezó a inmiscuirse en la rica cultura underground de mediados de los sesenta. Un día, tomó prestada la cámara de un amigo para echar fotos en un concierto, y se dio cuenta de varias cosas: Que le encantaba la noche, que le encantaba la música y que no había puesto carrete a la cámara. ¡Ups!

Mick Rock fotógrafo Queen

Este pequeño desliz no iba a suponer un impedimento para la, cada vez más estrecha, relación de Mick con la fotografía. Paso a paso, empezó a hacerse un nombre entre las bandas de la escena británica. Mr. Rock ha declarado varias veces, que fue clave que los músicos no le viesen como a un outsider, sino que le juzgasen por lo que era; un protagonista más de la nueva contracultura.

El despegue definitivo de su carrera llegaría tras empezar a inmortalizar a David Bowie, con quien mantuvo una estrecha relación de amistad. Las instantáneas que hizo de Ziggy Stardust marcaron el momento bisagra para ambos artistas y sentaron las bases del candente glam rock.

Las puertas se abrieron de par en par y la nueva ola de grupos de comienzos de los setenta querían verse a través de la irreverente lente de Mick Rock. Lou Reed, Iggy Pop o Syd Barrett, por citar algunos, fueron de los primeros que engordaron el caché del artista.

Mick Rock fotógrafo Queen Bowie Iggy Lou Reed

 

En clara tendencia ascendente y agarrando bien fuerte la bandera del movimiento glam, llegamos a 1973 con nuestro protagonista disfrutando todo tipo de mieles. Pero el otro lado de la moneda estaba aún por tallar. Ese mismo año, la novata banda Queen, acababa de sacar su álbum debut, el cual, obtuvo escasa repercusión. Es más, algunos críticos catalogaron su ópera prima como un disco pretencioso. Calificativo con intención claramente peyorativa, que en el mundo de Freddie Mercury era más un halago que otra cosa.

Deseosos de dar el espaldarazo con el siguiente trabajo, la banda decidió que no había mejor persona para retratarles que Mick Rock.

Tras unas primeras fotos para los últimos coletazos del primer disco, pasaron a hacer la promoción del que sería Queen II. Los músicos decidieron tocar el LP entero al fotógrafo, quién al finalizar exclamó: “Waaau, es la mezcla perfecta entre Ziggy Stardust y Led Zeppelin”. Esto hizo las delicias de la banda y el trato quedó cerrado.

Las premisas oficiales dadas al fotógrafo eran claras. Debía ser un desplegable, tenía que salir la banda y con temática dividida en dos universos, uno blanco y otro negro, para distribuirse en el desplegable. Pero realmente, el deseo, sobre todo de Freddie, era que les insuflase imagen glam a raudales.

Con esos requisitos en mente, el fotógrafo se topó con el recuerdo de unas instantáneas que había adquirido recientemente. Su amigo John Kobal, quien poseía una larga colección de imágenes de estrellas de Hollywood, propuso un trueque para que le hiciese un trabajo. Mick le fotografiaba y él le daba a cambio unas cuentas fotografías de su colección. Trato hecho. Entre ellas se encontraba una de Marlene Dietrich, tomada por George Hurrel en el rodaje de The Shanghai Express.

Mick Rock fotógrafo Queen Marlene Dietrich

 

Para la fuerza que poseía la música y la ambición que tenían sus miembros, el aura que se  proyectase requería ser imponente. Por ello, el fotógrafo enseñó la imagen de Dietrich a la banda, que se enamoró locamente de la idea. ¿Os imagináis cuál de ellos haría de Marlene? Está clarísimo, de hecho Freddie era muy fan de la actriz y en especial le encantaba esa película.

La sesión, según el cámara, fue complicada por varias razones. Por un lado, llevó su tiempo encontrar el ángulo ideal para que la iluminación cayese de manera correcta sobre los músicos y se generasen las sombras perfectas. Por otro, fue difícil mantener a la banda alejada del espejo al que se acercaban constantemente para retocarse.

Pero una vez controlada la iluminación y los cardados, todo fue sobre ruedas. El último paso fue decidir que fotos irían en la portada, si las negras o las blancas. En un bando se encontraban Freddie y el fotógrafo apostando por las oscuras. Por el contrario, el resto se decantaban por las claras, ya que les parecía muy pretencioso poner una portada negra para una banda que aún estaba emergiendo, y que anteriormente había sido acusada de pretenciosidad. Pero Freddie, que no lleva otra cosa por gasolina que descaro, se llevó la perra gorda.

 

 Mick Rock Marlene Queen foto Mick Rock  Foto Queen blanca  Foto Queen alternativa  Foto Queen Mick Rock portada

 

En 1974 Queen II irrumpió con fuerza en el mundo del glam rock y su estampa quedó definida de manera perenne en el imaginario colectivo. Tal impactó supuso la imagen de la portada, que será recuperada un año después para realizar el videoclip de la mítica Bohemian Rhapsody, que cambiaría de manera definitiva la historia del rock.

Es una de las pocas veces que Mick Rock utilizó una imagen de otra persona para componer una suya propia. Es más, raramente planificaba lo que quería retratar, era partidario de utilizar la intuición y la conexión con los artistas. Nunca buscaba la realidad de lo que fotografiaba, si no la magia, el éxtasis, el momento especial que solamente un ladrón de la noche, como a él le gustaba definirse, podía captar.

 

Consulta las otras entregas de Click ‘n Roll aquí.

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