Veinticinco años de Benicàssim que se dicen pronto. Por fortuna, el FIB, siempre divertido y juvenil, ha sido benigno y se ha apiadado de cuarentañeros como yo que tampoco están para todos los trotes, concentrando los conciertos del jueves en un solo escenario abarrotado. Así que la primera jornada del gran festival decano de nuestro entorno ha sido asumible para cualquiera.
Hemos llegado para ver a Fontaines DC demostrar que, por mucho que el rock esté demodé, siempre va a conservar una fuerza arrolladora. Acompañados de varias banderas de Irlanda, los dublineses han roto el jueves de Benicàssim a base de firmeza y calculada actitud. Drogel (2019), ha sido el protagonista de un concierto jaleado de inicio a fin.
Y Marina llegó al FIB para arrasar. Eso sí, no es que queramos decir que es gafe, pero no ha tocado en las mejores ediciones. La primera vez en aquella de David Guetta, la segunda, en este contenido aniversario. Rosalía sin flamenco, la galesa ha sido lo mejor de una jornada complicada. Apoyada por una nutrida selección de fans, ha puesto a bailar a todo el festival desde la primera canción. El final, con «Primadonna», «Savages» y «Baby» ha sido tan apoteósico como puede ser un concierto a las diez de la noche.
Kodaline, de nuevo ¡Viva Irlanda!, me han sobrado. Versión dublinesa de Second, sustituyen la épica característica del indie patrio cutre por azúcar y pianos. El resultado es tan empalagoso que invita a tomarse algo al otro lado del recinto. No todo se puede tapar a base de banderas.
Por ello, pasaremos a hablar de un desbordante y desbordado Action Bronson, que tras salir 45 minutos tarde, se ha pegado sobre el escenario con su rider. Le ha dado tiempo a cantar tres canciones bien coreadas por un generosísimo público para el desastre que ha sido.
FatBoy Slim o la verbena de Kent. El ex Housemartins ha ofrecido una resultona pinchada mezclando temas propios y ajenos. Desatado desde el comienzo, se pueden destacar las versiones de «This Is America» de Childish Gambino, «Pon De Replay» de Rihanna o el «Satisfaccion» de los Stones. De su propia cosecha, prácticamente solo han sonado completas «Right Here, Right Now» y «The Rockafeller Skank».


























